Notas
¿Qué hay detrás del operativo en los desarmaderos?
| Comisario Daniel Paternitte y Comisario Inspector Carlos Filgueiras |
“Uno de los locales fue cerrado antes de que llegara el personal policial y cuando se le hizo conocer a través de los vecinos al propietario que si no se hacía presente se utilizaría la fuerza pública, el dueño llegó a los breves minutos para abrir y poder así efectuar la inspección”, explicó el Comisario Daniel Paternitte, Jefe de la delegación local de la Policía Federal. Aparentemente el propietario había sido avisado de que se estaban realizando este tipo de operativos. En otro de los allanamientos, los federales llegaron justo cuando estaban "cortando" una 4x4.
De los 11 allanamientos realizados, en sólo uno de los locales intervenidos sus propietarios pudieron demostrar fehacientemente el origen absolutamente legal de su mercadería y pudo seguir operando con normalidad, mientras que los otros diez fueron clausurados y quedaron con custodia policial, a la espera de las disposiciones que puedan emanar desde el Juzgado Federal, que está siendo subrogado después de la renuncia del Dr. Héctor Raúl Acosta, por el Dr. Eduardo Puigdéngolas.
Participó personal de la dirección Nacional de Fiscalización de desarmaderos, que depende del Ministerio de Justicia.
No descartaron que se sigan haciendo inspecciones de esta naturaleza en Mendoza o en otras ciudades de la provincia. “No sé por qué se focalizó en San Rafael, pero eso no quiere decir que el operativo haya culminado acá, sino que puede que siga en Neuquén y La Pampa”, dijo el Comisario Inspector Carlos Filgueiras, quien estuvo a cargo del operativo. Filgueiras pertenece a la Agencia Regional Cuyo de Policía Federal que tiene asiento físico en San Juan, donde será el futuro centro pericial de esa fuerza. Allí se harán pericias de todo tipo en la región de Cuyo.
Hasta el momento no hay detenidos, pero sí se constató la existencia de unas 100.000 autopartes y se logró reconstruir a través de los números secretos que las autopartes tienen registrados en lugares especiales unos 6 vehículos que están denunciados como robados, entre ellos una camioneta Toyota, una Ford Ranger, un Fiat Adventure y un Fiat Idea, la mayoría de ellos modelo superior a 1995. Las autoridades estimaron el valor de la mercadería involucrada en el operativo representa cerca de 50 millones de pesos.
No hubo derivación a la Justicia ordinaria hasta el momento, porque todos estos delitos son de jurisdicción federal. Tributariamente hay implicancias de índole federal y serán evaluadas por el juez en base a la documentación retenida o a la carencia de ésta por parte de los propietarios de los diferentes locales.
Los 6 vehículos ya cortados estaban en un desarmadero cercano a la Isla del Río Diamante. “Los vehículos tienen número de motor, número de chasis, en las puertas un número secreto de fábrica, en los parantes del techo otro número secreto que determina cuál es el vehículo hasta la chapa patente. Tenían pedido de secuestro por haber sido sustraídos en Capital Federal o Gran Buenos Aires”, explicó el Comisario Paternitte quien además agregó en cuanto a un local de venta de repuestos allanado, que poseía piezas producto de ilícitos.
Los vehículos incautados en autopartes fueron llevados al predio de Gendarmería Nacional. Serían de robos cuyas denuncias son de Capital Federal, según fue constatado en los números de chasis.
En el mapa de Mendoza estos desarmaderos ilegales representarían estimativamente el 20% de lo que se trafica en el mercado de las autopartes.
Una incógnita llamativa
Una vez terminada la conferencia de prensa y concluída la primera parte del operativo, que ahora seguirá en sede judicial, varias preguntas quedaron flotando entre los periodistas que cubrimos la información.
Si bien estos megaoperativos no son una novedad, más bien eran casi un sello de estilo en la gestión de Héctor Raúl Acosta al frente del Juzgado Federal de San Rafael, lo que llama poderosamente la atención es la materia del mismo y que la orden llegue desde San Juan, más allá de que de ahora en adelante funcionará allí una oficina especial de la Policía Federal para realizar estos y otro tipo de operativos de alta complejidad, según informó el Comisario Filgueiras.
Lo significativo es que el operativo se haya circunscripto casi exclusivamente a San Rafael, a pesar de que a partir de lo ocurrido ayer, puede haber derivaciones en otros departamentos e incluso en otras provincias.
Sobremanera, se hizo notoria la envergadura y el volumen del operativo, y sobre todo la impresionante cantidad de mercadería respecto de cuya procedencia no hay explicaciones muy claras. Todo parece indicar que San Rafael podría ser un importante nodo en el circuito de reducción de vehículos robados.
El punto es, ¿recién ahora se descubre esto? ¿por qué nunca antes había habido un procedimiento de semejante envergadura en ese sector del comercio?
Si bien hay algunos antecedentes, entre ellos, el más reciente encarado por el Dr. Jorge Yapur ocupando la subrogancia del juzgado de faltas, desde la justicia federal no se había investigado la actividad con este despliegue y nivel de profundidad, a pesar de que los indicios encontrados en el operativo de ayer, dejan ver claramente que la importancia de la actividad en San Rafael era tal, que un ojo avizor la hubiera notado con facilidad.
Independientemente de las incógnitas, en buena hora que la medida se haya realizado. El tema es que todo parece indicar que tenemos aquí la punta de un ovillo que no se sabe en donde puede terminar, pero que si se logra desentrañar, dejará a la vista cosas muy turbias y podrían llegar a servir para descubrir vinculaciones entre operadores sanrafaelinos y organizaciones delictivas de mucha complejidad.