Qué es la anemia hemolítica, la enfermedad que padecía el rey Harald V de Noruega
El monarca noruego murió este viernes a los 89 años en un hospital de Oslo, donde permanecía internado desde el 17 de agosto por un duro cuadro de anemia.
Harald V falleció este viernes a los 89 años.
norwaytoday.infoEl rey Harald V de Noruega murió este viernes a los 89 años en Oslo, después de permanecer internado desde el 17 de agosto. El monarca había sido hospitalizado por una anemia y su estado de salud se agravó durante el último fin de semana, cuando su cuadro derivó en una infección en la sangre.
“Con profundo pesar comunicamos que su majestad el rey Harald ha fallecido hoy a las 06:35 hora local (04.35 GMT)”, informó la Casa Real de Noruega. La institución precisó que el monarca murió “plácidamente” en el Hospital del Reino de Oslo.

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El jueves anterior a su fallecimiento, su estado era considerado “muy grave”. La situación provocó que cientos de personas se acercaran a la plaza del Palacio Real para dejar flores y mensajes de apoyo.
Tras su muerte, su hijo Haakon, de 53 años, se convirtió de forma automática e inmediata en el nuevo rey de Noruega. Durante un Consejo de Estado extraordinario comunicó al Gobierno que eligió Haakon VIII como nombre para su reinado.
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Qué es la anemia hemolítica que padecía Harald V
Según MedlinePlus, la "anemia hemolítica es una afección en la cual el cuerpo no tiene suficientes glóbulos rojos sanos. Los glóbulos rojos proporcionan el oxígeno a los tejidos del cuerpo". En condiciones normales, los glóbulos rojos permanecen alrededor de 120 días en el organismo. En las personas con esta enfermedad, en cambio, se destruyen antes de lo habitual.
"La médula ósea es mayormente responsable de producir nuevos glóbulos rojos. La médula ósea es el tejido blando en el centro de los huesos que ayuda a formar todas las células sanguíneas", indica el sitio especializado. No obstante, las causas pueden ser diversas. Entre ellas se encuentran los problemas autoinmunitarios, en los cuales el sistema inmunitario identifica por error a sus propios glóbulos rojos como sustancias extrañas y los destruye.
También puede estar relacionada con defectos en las moléculas de hemoglobina o en las proteínas que forman la estructura interna de estas células. Otras posibles causas son la exposición a determinados químicos, medicamentos y toxinas; las infecciones; los coágulos en pequeños vasos sanguíneos; las transfusiones incompatibles y las válvulas cardíacas defectuosas, dañadas o artificiales.
Cuáles son los síntomas de la anemia hemolítica
Los síntomas dependen de la gravedad del cuadro. Una persona con una anemia leve puede no presentar manifestaciones.
Cuando el problema se desarrolla de manera progresiva, entre los primeros signos pueden aparecer debilidad o cansancio más frecuentes de lo habitual, palpitaciones, dolores de cabeza y dificultades para concentrarse o pensar.
Si la anemia empeora, pueden sumarse mareos al ponerse de pie, palidez, dificultad para respirar, dolor en la lengua y molestias abdominales en el sector superior izquierdo asociadas con el agrandamiento del bazo.
Cómo se trata esta enfermedad
El tratamiento de la anemia hemolítica depende del tipo y de la causa que origine la enfermedad. En situaciones de emergencia puede ser necesaria una transfusión de sangre. Cuando el origen está relacionado con el sistema inmunitario, pueden utilizarse medicamentos que inhiben su actividad. Si las células sanguíneas se destruyen a un ritmo acelerado, el organismo puede necesitar ácido fólico y suplementos adicionales de hierro para reponer las pérdidas.
En algunos casos poco frecuentes puede ser necesaria una cirugía para extirpar el bazo, órgano que actúa como filtro y elimina células anormales de la sangre.
La partida del rey Harald V y la sucesión
Harald V había llegado al trono en 1991 y alcanzó niveles de respaldo superiores al 70% entre la población noruega. Tras su muerte, el Gobierno decretó un período de luto nacional hasta después del funeral. Miles de personas se congregaron frente al Palacio Real, mientras las iglesias del país hicieron sonar sus campanas y las Fuerzas Armadas efectuaron salvas. Haakon VIII, por su parte, eligió mantener el lema utilizado por su padre, su abuelo y su bisabuelo: “Todo por Noruega”.


