Los tres nombres clave de Irán: quién es quién entre los escombros de Teherán
Irán busca reconstruirse y debe formar un nuevo Gobierno, tarea a cargo de tres hombres: Gholam-Hossein Mohseni-Eje'i, Masoud Pezeshkian y Alireza Arafi.
Alireza Arafi, Gholam-Hossein Mohseni-Eje'i y Masoud Pezeshkian.
Generada con IALa caída del ayatola Alí Jamenei significó un quiebre en la historia de la República Islámica de Irán. Ahora, en medio de la crisis y bajo el fuego enemigo al que está siendo sometido, el Gobierno iraní busca reconstruirse con un triunvirato que termine por dar al nuevo líder supremo.
Este improvisado triunvirato lo conforman un representante del Consejo de Guardianes de la Constitución, el ayatolá Alireza Arafi; el jefe de la judicatura nacional, Gholam-Hossein Mohseni-Eje'i; y el presidente del país, Masoud Pezeshkian. Estos buscarán reconstruir la administración nacional mientras la Asamblea de Expertos resuelve el sucesor.
Te Podría Interesar
Alireza Arafi: el máximo favorito para liderar Irán
Con 66 años, es una de las figuras más integradas al sistema político de Irán. Durante su carrera como ayatolá ha sido director de los seminarios islámicos de Irán y miembro del Consejo de Guardianes de la Constitución, una entidad de alto peso político que puede vetar leyes y candidatos electorales. Además, es el titular de la Asamblea de Expertos que elegirá al próximo líder supremo.
Ideológicamente se ubica entre los chiitas conservadores, lo que lo ubicó en lugares de gran poder durante el liderazgo de Alí Jamenei, aunque no llegó a ser presidente como lo había sido Jamenei de Ruhola Jomeini. Lo que si alcanzó fue el rango de muytahid, título que le da la posibilidad de emitir dictámenes legales islámicos independientes.
A pesar de ello, mantiene diferencias con la política de Alí Jamenei, mostrándose más abierto a la comunicación con otras naciones y a avances tecnológicos, algo novedoso dentro del clero iraní. En este sentido, entiende que deben aplicarse nuevas tecnologías que favorezcan a la difusión del Islam, como así también el conocimiento de inglés y árabe que han señalado desde la administración nacional iraní.
Gholam-Hossein Mohseni-Eje'i: el jurista con mano de hierro
Ocupa el cargo que sería equivalente a la Corte Suprema, pero además fue ministro de Inteligencia entre 2005 y 2009, el período en que mayor actividad americana se había detectado en la región durante las últimas décadas, principalmente en medio de la Guerra contra el Terrorismo que encabezaba Estados Unidos tras el auge de los ataques terroristas entre fines de los 90 y principios de los 2000.
Su salida de ese cargo se debió a las múltiples denuncias que tuvo por parte de los Estados Unidos y la Unión Europea por "detención y tortura, y la extracción de confesiones falsas bajo presión, de cientos de activistas, periodistas, disidentes y políticos reformistas".
Durante las manifestaciones que tuvieron lugar en diciembre de 2025 y los primeros días de 2026, fue una de las figuras clave de la represión, ordenando no mostrar ningún tipo de indulgencia con los manifestantes y efectuar ejecuciones rápidas. Su administración a la cabeza de la Justicia iraní lo hizo acreedor de un oscuro reconocimiento: ser el funcionario con uno de los mayores aumentos de la pena capital en el mundo.
Masoud Pezeshkian: el reformista frente al clero
El presidente, aunque pertenece a la corriente chiita del Islam, es también un reformista en la política iraní. Hijo de padre iraní-azerí y madre kurda, tuvo formación en el ejercito por el servicio militar imperial, donde encontró especial interés por la medicina, carrera a la que terminó dedicándose en la Universidad de Ciencias Médicas de Trabiz. Durante sus estudios también conoció a su esposa, quien se dedicaba a la ginecología, pero que falleció en 1993 y nunca se volvió a casar.
Habiendo integrado la Asamblea Consultiva Islámica, órgano principal del poder legislativo iraní, entre 2008 y 2024, obtuvo la presidencia en las elecciones de julio de 2024 tras obtener la victoria en la segunda vuelta con el 54,76% de los votos frente a Saíd Yalilí, quién lideró las conversaciones con Occidente por el desarrollo nuclear de Irán.



