Desafío al papa León XIV: tradicionalistas fuerzan un posible cisma con Roma
Los lefebvristas nombrarán obispos sin autorización de Roma y ponen en riesgo la unidad de la Iglesia Católica. León XIV anticipó que no aceptará las amenazas.
León XIV busca evitar el cisma, pero los lefebvristas rechazan el diálogo.
EFEEl movimiento de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX), también llamados lefebvristas, busca nombrar obispos el próximo 1° de junio sin la autorización del papa León XIV. La decisión representa una afrenta a Roma y pone en riesgo la unidad de la Iglesia Católica, que podría sufrir un nuevo cisma.
La FSSPX nació a raíz de un grupo de sacerdotes tradicionalistas que rechazaron al Concilio Vaticano II. Aunque en un principio fueron reconocidos, hubo nombramientos de obispos por el arzobispo francés Marcel Lefebvre sin autorización del Vaticano en 1988. Todos ellos fueron excomulgados por Juan Pablo II. Recién en tiempos de Benedicto XVI se buscó recuperar el vínculo.
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El papa León XIV fue rechazado por los lefebvristas
Luego de décadas de trabajo para acercar posturas y levantar su excomunión, el último 2 de febrero los lefebvristas anunciaron un nuevo nombramiento de obispos en desafío al papa León XIV. Rápidamente, desde Roma fueron convocados para encontrar una salida ordenada y evitar un cisma, concertándose así la reunión entre Davide Pagliarani, superior general de la FSSPX, y el cardenal argentino Víctor Manuel Fernández, prefecto para el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
A pesar de esta reunión, Pagliarini rechazó la autoridad de León XIV: "No puedo aceptar, por honestidad intelectual y fidelidad sacerdotal, ante Dios y ante las almas, la perspectiva y los objetivos en nombre de los cuales el Dicasterio propone reanudar el diálogo en la situación actual; ni tampoco, por otra parte, el aplazamiento de la fecha del 1 de julio".
Los puntos del conflicto entre la Iglesia Católica y los lefebvristas
El rechazo a la Iglesia Católica por parte de los lefebvristas no se basa en una cuestión de fe, ya que comparten la misma fe. A pesar de ello, existen diferencias conceptuales sobre la doctrina, pero también en materia de la liturgia y la pastoral:
- Libertad religiosa: desde la FSSPX sostienen que esta es una forma de relativismo moderno.
- Ecumenismo: defienden que es una postura que iguala a la Iglesia Católica con el resto de las religiones y que arriesga la idea de fe verdadera.
- Novus Ordo: critican los cambios en la liturgia por debilitar el sentido del sacrificio y la reverencia.
- Colegialidad episcopal: señalan una "democratización" de la Iglesia que debilita la primacía papal.
- Mundo moderno: pregonan que la Iglesia postconciliar gestó una posición demasiado conciliadora con el liberalismo.
Sin diálogo, hay cisma
Desde la Iglesia Católica planean insistir con el llamado al diálogo con los lefebvristas, pero estos sostienen que ambas partes saben "de antemano que no podemos ponernos de acuerdo en materia doctrinal, especialmente en lo que se refiere a las orientaciones fundamentales adoptadas desde el Concilio Vaticano II".
En el mismo sentido, agregó: "Por lo tanto, no veo cómo un proceso de diálogo común podría conducir a determinar conjuntamente cuáles serían ‘los mínimos necesarios para la plena comunión con la Iglesia Católica’, ya que, como usted mismo ha recordado con franqueza, los textos del Concilio no pueden ser corregidos".

