Chile le baja el pulgar a Michelle Bachelet y reacomoda la pelea por la ONU
Chile retiró su apoyo a Bachelet en la carrera por la ONU y en el Gobierno creen que se abre una oportunidad clave para el argentino Rafael Grossi.
Michelle Bachelet sufre un golpe de Chile en la carrera por la ONU. Foto: http://static.t13.cl/
En la disputa por la futura conducción de Naciones Unidas (ONU), el diplomático argentino Rafael Grossi recibió un impulso inesperado: el gobierno de Chile decidió retirar su respaldo a la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet, una de las figuras más fuertes que tenía la región en carrera.
La decisión fue comunicada oficialmente por la administración de José Antonio Kast, que argumentó que el escenario actual hace inviable el éxito de esa postulación.
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“Hemos llegado a la convicción que el contexto de esta elección, la dispersión de candidaturas de países de América Latina y las diferencias con algunos de los actores relevantes que definen este proceso, hacen inviable esta candidatura y el eventual éxito de esta postulación”, señalaron desde Santiago.
Bachelet sigue en carrera, pero con una señal de debilidad
Más allá del golpe político, la candidatura de Bachelet continuará en pie gracias al respaldo que mantiene de Brasil y México, dos actores relevantes en el esquema regional.
Su postulación había sido promovida originalmente por el entonces presidente chileno Gabriel Boric, quien anticipaba un escenario incierto en caso de un cambio de signo político en su país, como finalmente ocurrió con la llegada de Kast al poder.
Sin embargo, la salida de Chile del esquema de apoyos introduce un dato clave: expone dificultades para consolidar consensos incluso en su propio espacio regional, lo que podría afectar su competitividad en la recta final.
El respaldo argentino a Grossi, pese a las críticas a la ONU
En este contexto, el gobierno de Javier Milei decidió sostener y promover la candidatura de Rafael Grossi, actual titular del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
La apuesta resulta llamativa si se tiene en cuenta el tono crítico que el propio Milei ha mantenido hacia el sistema multilateral y hacia la ONU. Aun así, la Casa Rosada optó por jugar fuerte con uno de sus principales cuadros diplomáticos.
En Balcarce 50 interpretan que la retirada chilena mejora el escenario para Grossi, al debilitar a una de sus competidoras más relevantes dentro del bloque latinoamericano.
Un escenario fragmentado con varios candidatos en disputa
La carrera por la secretaría general presenta, por ahora, un tablero atomizado. Además de Grossi y Bachelet, aparecen otros nombres en competencia.
Entre ellos figuran la argentina Virginia Gamba, impulsada por Maldivas; la costarricense Rebeca Grynspan Mayufis; y el exmandatario senegalés Macky Sall, respaldado por Burundi.
En este contexto, Grynspan aparece como una de las candidatas con potencial para crecer si la postulación de Bachelet pierde volumen político.
La regla no escrita que favorece a América Latina
Dentro de la lógica diplomática de Naciones Unidas, existe un criterio informal que podría jugar a favor de la región: la rotación geográfica.
Bajo esa premisa, el próximo secretario general debería ser latinoamericano, ya que el único antecedente en ese sentido es el del peruano Javier Pérez de Cuéllar, quien ocupó el cargo entre 1982 y 1991.
El filtro decisivo: evitar el veto de las potencias
Más allá de los respaldos regionales, la definición final dependerá del Consejo de Seguridad, donde los cinco miembros permanentes —Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido— tienen poder de veto.
El mecanismo es claro: basta con que uno de estos países rechace a un candidato para dejarlo fuera de la carrera. Solo un nombre llegará como propuesta formal a la Asamblea General.
En ese marco, el perfil de Grossi aparece como uno de sus principales activos. Su experiencia al frente del OIEA lo llevó a negociar en escenarios complejos con actores de peso como Vladimir Putin en Moscú, Volodimir Zelenski en Kiev y autoridades iraníes en torno al programa nuclear.
Lo que viene: audiencias clave y definiciones en la Rosada
En los próximos meses, los candidatos deberán atravesar instancias públicas de exposición que permitirán medir con mayor precisión sus chances reales.
Mientras tanto, en el Gobierno argentino siguen de cerca cada movimiento. La decisión de Chile de bajarle el apoyo a Bachelet fue leída internamente como una señal favorable para Grossi en una carrera que recién empieza a ordenarse.