¿Censura en EE.UU.?: La Casa Blanca impide el acceso a un reportero de la AP por no modificar su estilo sobre el "Golfo de América"
En una movida que generó gran preocupación en el ámbito periodístico, la Casa Blanca impidió el ingreso de un reportero de la agencia de noticias The Associated Press (AP) a un evento en la Oficina Oval el pasado martes. La razón, según denunció AP, fue que la administración de Donald Trump le exigió a la agencia modificar su estilo en relación con la denominación del Golfo de México, un cambio solicitado por el propio presidente, quien ordenó rebautizarlo como "Golfo de América".
El periodista, cuya identidad no fue revelada, intentó acceder al evento de manera habitual, pero la seguridad le impidió el paso. La situación se repitió horas más tarde, cuando a un segundo reportero de la misma agencia se le prohibió ingresar a un evento nocturno en la Sala Diplomática de la Casa Blanca.
La AP expresó su alarma ante esta medida "altamente inusual", que según la agencia de noticias podría tener implicancias constitucionales para la libertad de expresión en Estados Unidos. "Es alarmante que la administración Trump castigue a AP por su periodismo independiente", remarcó el cable de la agencia. Además, se subrayó que la limitación del acceso no solo atenta contra la cobertura informativa, sino que también viola lo dispuesto por la Primera Enmienda, que garantiza la libertad de prensa en el país.
Julie Pace, vicepresidenta y editora ejecutiva de la agencia, firmó el comunicado en el que condenó la actitud del gobierno estadounidense: "Limitar nuestro acceso a la Oficina Oval en función del contenido del discurso de AP no solo impide gravemente el acceso del público a las noticias independientes, sino que viola claramente la Primera Enmienda", destacó.
Si bien el gobierno de Trump no se pronunció de inmediato sobre las medidas adoptadas, y no hubo indicios de que otros medios de comunicación se hayan visto afectados, la AP recordó que el mandatario mantiene una relación conflictiva con los medios, como se evidenció recientemente con la expulsión de varias organizaciones de noticias de las oficinas del Pentágono.
Este episodio es solo uno más en la serie de enfrentamientos entre la administración Trump y la prensa, que no cesan desde el inicio de su mandato. Sin embargo, la denuncia de un ataque directo a la libertad de prensa, mediante la limitación del acceso a eventos oficiales, eleva la preocupación sobre el estado de la libertad de expresión en el país.
