Coordenadas mundiales: la muerte de Fujimori y el debate presidencial de Estados Unidos
En su columna de política internacional de MDZ Radio 105.5 FM, Coordenadas mundiales, Augusto Grilli Fox abordó los acontecimientos más importantes de la semana: la muerte del expresidente de Perú, Alberto Fujimori, y el debate presidencial entre Donald Trump y Kamala Harris en Estados Unidos. La influencia de Fujimori, de tendencia neoliberal en su política económica y condenado por delitos de lesa humanidad, sigue más vigente que nunca en la sociedad peruana, principalmente por la fuerte presencia del fujimorismo en el Congreso. Por otro lado, Kamala Harris hace sorprendente presencia en la carrera presidencial, y lo que antes era una derrota asegurada para el partido demócrata ahora es, por lo menos, un partido peleado contra el expresidente Trump.
Perú: el fin de una era
La muerte de Fujimori se presenta, quizás, como como el fin de una etapa y el comienzo de otra para el país sudamericano. Gobernó Perú entre 1990 y 2000, dejando una marca profunda en la política y la sociedad de Perú, con un legado imborrable de derechos humanos y corrupción. "El fallecimiento no debe cumplir una función por el cual se victimice al personaje. La Justicia se expidió, fue condenado a 25 años por delitos de lesa humanidad y creo que de hecho cumplió 16".
También es una de las figuras más polarizantes de la historia de Perú, considerado por muchos un héroe nacional que salvó al país del desastre económico y fue, posteriormente, condenado con injusticia por haber combatido el terrorismo. "Hubo un muy polémico indulto donde Dina Boluarte fue la presidenta que acompañó este planteo hacia la Corte". Así fue eximido Fujimori de cumplir la pena completa. "Y de hecho, la Corte Interamericana de Derechos Humanos se manifestó en contra de este indulto, que fue en diciembre del año pasado", comentó.
El apoyo de Boluarte al difunto Fujimori no se puede explicar sin hacer un repaso de la historia reciente del país, junto con su funcionamiento parlamentario. "Perú tiene un sistema por el cual el Parlamento tiene un peso muy importante, tiene 130 miembros y de esos 130 miembros hoy tiene una presencia muy fuerte el fujimorismo. La influencia de Fujimori persiste en la política peruana, especialmente a través de su hija, Keiko Fujimori, quien sigue siendo "una referente política absoluta" en el panorama político del país, a pesar de haber perdido las elecciones contra el entonces outsider de izquierda, Pedro Castillo.
Pedro Castillo eventualmente fue destituido y Dina Boluarte ocupó la presidencia. "Uno ve el gobierno de Dina Boluarte y es una presidenta muy debilitada, que dejó de responder a la estructura que la llevó al poder y que justamente queda respaldada en un Parlamento con una gran influencia de Keiko Fujimori. Es ahí que se produce justamente esta variable, esta posibilidad que lleva a que haya sido eximido de prisión mediante un acompañamiento que hizo la Presidencia, mediante la Corte del Perú", explicó.
Fujimori fue contemporáneo a Carlos Menem en Argentina. Sirve la comparación: ambos fueron condenados por la Justicia de sus países (por delitos distintos) y tuvieron políticas económicas similares, tendientes al libre mercado. A pesar de esto, "si nosotros por ahí planteamos que la Argentina está centralizada en Buenos Aires, creo que Lima es la centralización absoluta de Perú y el interior, con sus características propias, tiene otra realidad absolutamente distinta", y Fujimori "fue un presidente muy centralizado en Lima".
Sobre cómo es la presencia del Congreso en Perú, Grilli Fox dijo que "cuando Martín Vizcarra fue destituido, de los 130 miembros del Congreso, 67 estaban procesados por corrupción. Bueno, eso te habla justamente de la actualidad que se está viviendo, que yo creo que en parte se está viviendo por parte de la clase política en Perú y que, justamente, visualiza una cuestión real. Los representantes parlamentarios no salen de un repollo, salen de una sociedad que se construye, llegan a tener una representación y se terminan dando este tipo de vicios", puntualizó.
Estados Unidos: elecciones clave para el mundo
Sobre el debate, ambos candidatos "llegaban con mochilas pesadas en el sentido de la expectativa de lo que habían generado y sobre todo de lo que era sostener un debate de esas características, en el sentido de que no tenían como hacer anotaciones, como ordenar mucho más de lo que tenían puesto", comentó.
Sin embargo, se puede decir que las condiciones del evento tendieron a favorecer a Kamala Harris, que se pudo adaptar mejor a las reglas planteadas. Trump se hace fuerte en la agresividad frente al contricante, y las reglas estipulaban que los moderadores del debate podían cortar a los candidatos cuando estos se pasaban de tiempo. "Este criterio de cortar micrófonos a él no le sirve. Él necesita todo lo que no esté pautado. Todo lo que pueda ser sorpresa, a Trump le sirve. Le es útil por su forma, por su perspectiva", explicó.
"Y es donde Kamala Harris viene de un desarrollo como fiscal en California, donde ha tenido instancias de características de acción pública, no como lo ha hecho Donald Trump, que Trump entra siendo un outsider y que ya perdió todos esos pergaminos. Ya no es outsider, ya no es un tipo que venga de otro lado".

Para Grilli Fox no hay "grandes ganadores, aunque si puede haber "una diferencia a favor de Kamala Harris, lo cual no es sinónimo que impacte a nivel de intención de voto. Yo creo que hay un marco que ya está muy definido y hay que ver en los Estados pendulares que hemos hablado, esos Estados que no son ni azules ni rojos en relación a cómo vayan a definir el voto".
Por la estructura de las elecciones en Estados Unidos, los "Estados pendulares" (ni demócratas ni republicanos) terminan siendo clave en los resultados de cada elección. Cada Estado tiene un número determinado de comrpomisario, que equivale a su número de senadores (2) más el número de representantes en la Cámara de los Representantes, basado en su población. Es el Colegio Electoral el que elige al presidente y al vicepresidente, no la gente en voto directo. Esto significa que un candidato puede ganar la votación del Colegio Electoral (ganando las elecciones), pero perder el voto popular, tal como pasó en el año 2016, cuando Trump le ganó a Clinton con tres millones de votos menos.
Los "Estados pendulares", entonces, pueden determinar el resultado de la elección, incluso si el voto popular del perdedor es mayor al del ganador. Esto es porque los compromisarios "se comprometen" a votar al candidato que haya ganado en su Estado. Arizona, Carolina del Norte, Florida, Georgia, Michigan, Nevada, Ohio, Pennsylvania y Wisconsin son fundamentales para decidir el resultado de la elección, ya que sus 140 votos electorales representan casi 52% de los 270 necesarios para ganar la presidencia.
"Yo creo que ya están los números puestos por cada lado y ahora es un trabajo de hormiga, podríamos decir, movilizando recursos materiales y tratando de atacar a todos los sectores. Acá cada voto vale un montón", concluyó.