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Hallazgo extraordinario: un ave prehistórica extinta resurge de sus cenizas

El calamón takahé es un ave que se declaró extinta a fines del siglo XIX y que, ahora, ha regresado a su hábitat en Nueva Zelanda. Científicos buscan la manera de que los ejemplares crezcan en número.
Ejemplar de calamón takahé, en Nueva Zelanda. Foto: Wikipedia.
Ejemplar de calamón takahé, en Nueva Zelanda. Foto: Wikipedia.

Lo dieron por muerto y no fue así: se trata de un ave que habitaba en Nueva Zelanda y que ya no fue vista después de 1898. Se llama calamón takahé, cuyo retorno se ha considerado un hallazgo extraordinario. El descubrimiento del ave se produjo al sur de Nueva Zelanda y, luego de avistada, comenzó a ser muy protegida por conservacionistas que, ahora, han liberado algunos ejemplares en una isla. 

El calamón takahé no vuela y llega a emdir 50 centímetros de alto. Vive en zonas montañosas. Según New Zealand Herald, "la semana pasada fueron liberadas nueve parejas de esta especie en el valle de Wakatipu del lago Waimaori, donde no se había visto a esta ave desde hace unos 100 años. Para los Ngai Tahu, la tribu originaria de la región, esto es especialmente importante porque marca el regreso de las aves con las que convivían sus antepasados". 

También The Guardian se ocupa del tema, explicando que "como muchas aves de Nueva Zelanda, los takahé evolucionaron sin mamíferos terrestres nativos a su alrededor y se han adaptado para llenar nichos del ecosistema que otros animales podrían haber ocupado. Según los fósiles de los calamones, su presencia se remonta al menos al Pleistoceno prehistórico". 

La historia cuenta que estas singulares aves no voladoras se extinguieron en 1898, después de que "su baja población quedara devastada por la llegada de los armiños, gatos, hurones y ratas que llegaron con los colonos europeos. Los calamones fueron redescubiertos en 1948 y, en la actualidad, su población es de aproximadamente 500 ejemplares. El Departamento de Conservación neozelandés estima que el crecimiento de la población de esta especie es de alrededor del 8% anual", aporta Rt. 

Tumai Cassidy pertenece a la comunidad Ngai Tahu y describe que el ave "tiene un aspecto casi prehistórico. De frente, sus cuerpos pueden parecer casi perfectamente esféricos; combinados con su plumaje azul verdoso, parecen un modelo del planeta Tierra posado sobre dos patas largas y de color rojo brillante". 

NewZelandHerald, TheGuardian, Rt