Presenta:

Líder ruso propone confiscar activos empresariales a países "inamistosos"

Algunos de los estados no amigos de Rusia son: Estados Unidos, Reino Unido, todos los países de la Unión Europea, Japón, Ucrania, Corea del Sur, Suiza, entre otros.
Foto: duma.gov.ru
Foto: duma.gov.ru

El presidente de la Duma rusa (Cámara Baja), Viacheslav Volodin, propuso hoy confiscar los activos empresariales de países "inamistosos" en el país como respuesta a medidas similares tomadas por Occidente.

“Es correcto con respecto a una empresa ubicada en el territorio de la Federación Rusa, cuyos propietarios son de países inamistosos donde se toman tales decisiones, responder con medidas similares: confiscar estos activos", señaló en su cuenta de Telegram.

"Y los ingresos por la venta (de esos activos) se destinará al desarrollo de nuestro país", recalcó.

El 8 de marzo, el Gobierno ruso adoptó una lista de países y territorios "inamistosos", que incluye a EE. UU. y Canadá, todos los países miembros de la UE, el Reino Unido, Ucrania, Montenegro, Suiza, Albania, Andorra, Islandia, Liechtenstein, Mónaco, Noruega, San Marino, Macedonia del Norte, Japón, Corea del Sur, Australia, Micronesia, Nueva Zelanda, Singapur y Taiwán.

Volodin señaló que la Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó una ley que permite la transferencia de activos congelados de empresas y ciudadanos rusos a Ucrania.

"Se ha creado un precedente peligroso, que debería provocar un bumerán en los propios estados", consideró el líder de la Duma.

"Esta decisión no afectará la economía de nuestro país. Los yates, villas y otras propiedades incautadas de ciudadanos adinerados no sirvieron para su desarrollo de todos modos", dijo.

Recordó que además se han congelado las reservas rusas de oro y divisas por valor de unos 300.000 millones de dólares del Banco Central de Rusia, las cuales, aseguró, "regresarán, pues son fondos estatales".

El Banco Central, en respuesta, prohibió a los inversionistas extranjeros retirar fondos del sistema financiero ruso, dijo.

"Según algunas estimaciones estamos hablando de más de 500.000 millones de dólares. Tenemos que responder", sostuvo.

"Hoy, los empresarios rusos están comprando empresas extranjeras que operan en Rusia, comprando las acciones de los socios que quieren abandonar nuestro mercado. Actúan de manera civilizada, bajo el derecho internacional, lo que no se puede decir sobre una serie de países inamistosos", indicó.

Afirmó que "Lituania, Letonia, Polonia e incluso EEUU, que simplemente se dedican al robo".