El presidente Castillo anuncia el fin del estado de emergencia en medio de violentos enfrentamientos en Lima

El presidente Castillo anuncia el fin del estado de emergencia en medio de violentos enfrentamientos en Lima

El gobierno peruano había decretado un toque de queda este martes 5 de abril en la provincia de Lima y su vecina Callao en respuesta al paro de transportistas que cumple una semana y en el que cuatro personas han muerto y otras 20 han sido detenidas producto del recrudecimiento de las protestas.

BBC News Mundo

El presidente peruano, Pedro Castillo, anunció en el Congreso el fin del estado de emergencia que había decretado al filo de la medianoche del lunes para hacer frente a la ola de protestas y disturbios que se había extendido por el país.

"Debo informar que a partir del momento vamos a dejar sin efecto esta inamovilidad, corresponde llamar a la tranquilidad del pueblo peruano", dijo Castillo en una reunión con miembros de su gobierno y congresistas en la sede del legislativo en Lima.

El presidente abandonó entonces el palacio legislativo, según dijo, para firmar el decreto que deja sin efecto el anterior.

Fuente: SEBASTIÁN CASTANEDA / REUTERS
La violencia comenzó antes del anuncio de Castillo.

Para entonces ya se habían registrado los primeros enfrentamientos en el centro de Lima entre policías y algunos de los manifestantes que trataban de avanzar hacia el Congreso para mostrar su rechazo a Castillo y su medida de excepción.

Las imágenes de las televisiones locales mostraron a varios agentes de policía heridos y cargas policiales en la avenida Abancay bajo una lluvia de objetos lanzados por los manifestantes y el gas que lanzaron los efectivos policiales.

Fuente: REUTERS
Manifestantes quemaron mobiliario público en el centro de Lima.

Algunos de los maniestantes atacaron edificios públicos en el centro de Lima, como la sede de la Corte Superior de Justicia, la del Ministerio Público o la del Jurado Nacional de Elecciones.

Un grupo logró entrar en la sede del Poder Judicial, sacando documentos del edificio, que dejaron tirados en el suelo.

Fuente: EPA
Algunos manifestantes atacaron edificios públicos.

Polémico decreto

El gobierno peruano había decretado un toque de queda este martes 5 de abril en la provincia de Lima y su vecina Callao en respuesta al paro de transportistas que cumple una semana y en el que cuatro personas han muerto y otras 20 han sido detenidas producto del recrudecimiento de las protestas.

Las protestas y bloqueos se originaron el pasado 28 de marzo en respuesta al alza de los precios del combustible. Se iniciaron protagonizadas por los transportistas, pero luego se sumaron otros gremios de trabajadores.

Fuente: ALESSANDRO CINQUE / REUTERS
Varios policías resultaron heridos en enfrentamientos con los manifestantes.

El decreto que aprobó el estado de emergencia suspendía hasta la medianoche del martes "los derechos constitucionales relativos a la libertad y seguridad personal, la inviolabilidad del domicilio y la libertad de reunión y tránsito".

El Defensor del Pueblo, Walter Gutiérrez, y el alcalde de Lima, Jorge Muñoz, presentaron un recurso de hábeas corpus porque juzgaban la medida inconstitucional. También el Congreso había pedido la derogación del estado de emergencia.

Reunión infructuosa

La reunión que sostuvo Castillo en el Congreso no rindió frutos.

El Presidente optó por retirarse argumentando que tenía que firmar el documento que oficializase el levantamiento de la medida. Una decición que fue criticada por la Presidenta de la institución, María del Carmen Alva.

"Lo pueden redactar en su oficina y lo puede firmar acá. Si usted quiere retirarse, está en su decisión. Las firmas ahora son digitales", dijo Alva.

Pero más allá de la salida del Presidente del Congreso, los medios peruanos destacan que en la reunión no se llegó a ningún acuerdo o medida para contrarrestar la crisis social.

Un hecho que la misma Alva no pasó por alto, recordándole a Castillo, al presidente del Consejo de Ministros, Aníbal Torres, y demás presentes que debían presentar una agenda ante la crisis. "Son ustedes los que gobiernan, no nosotros".

Más tarde, en un mensaje publicado en Twitter, Alva celebró la decisión de poner fin a la inmovilidad.

Por su parte, el Presidente del Consejo de Ministros expresó: "En cuanto a los conflictos, creo que todos estamos de acuerdo en que los tenemos que resolver mediante el diálogo y mediante este mecanismo estamos solucionando una serie de conflictos permanentemente".

"Las diferencias son de cuestiones políticas, que en vez de unirnos para trabajar juntos, nos divide. Tenemos que hacer los máximos esfuerzos para estar unidos, tanto el Congreso como el Ejecutivo".

Un paréntesis de dudosa utilidad para el presidente

Por Guillermo D. Olmo, corresponsal de BBC Mundo en Perú

El polémico estado de emergencia en las provincias de Lima y Callao terminó precipitadamente.

Para cuando Castillo anunció la vuelta a la normalidad, la mecha de la violencia ya había prendido en el centro de Lima, donde muchos desafiaron abiertamente la inmovilidad obligatoria para echarse a la calle a protestar contra el presidente.

Una medida de excepción que debía servir para sofocar la violencia que se había adueñado de las protestas por el alza de los precios del combustible actuó, al contrario, como catalizador para que muchos de los detractores de Castillo se lanzaran contra el Congreso decididos a exigir su renuncia.

Los choques con la policía recordaron imágenes del pasado reciente.

Es una historia que se ha visto en los últimos años en Perú, la de manifestantes enfurecidos que exigen la renuncia del presidente.

No está muy claro si Castillo se ha acercado a su objetivo de apaciguar al país, pero el estado de emergencia ha encorajinado a muchos de los que le consideran incapaz de dirigirlo.

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