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Las tropas rusas avanzan en 3 ciudades ante la dura resistencia de Kiev

Rusia continúa avanzando hacia el interior de Ucrania e ingresó con sus poderosas tropas a tres ciudades de ese país durante la madrugada del domingo mientras que Kiev resiste como puede ante el avance ruso.
Foto: TELAM
Foto: TELAM

Rusia continúa avanzando hacia el interior de Ucrania e ingresó con sus poderosas tropas a tres ciudades de ese país durante la madrugada del domingo. Sin embargo, gracias a la fuerte resistencia de las fuerzas locales no logró alcanzar su objetivo de tomar el control de Kiev, la capital ucraniana.

El presidente ruso, Vladimir Putin, se mostró dispuesto a entablar una negociación con Ucrania después de otra tensa jornada, con el objetivo de poner fin a la invasión. Putin envió una delegación compuesta por diplomáticos y oficiales militares a Bielorrusia, con la intención de que el diálogo se produzca allí. Por ahora el ofrecimiento fue rechazado por el gobierno ucraniano, que dijo tener intenciones de conversar pero no en ese país, por considerarlo cómplice del ataque que sufre Ucrania.

Tras las duras sanciones económicas que sufrió, Rusia inició una nueva avanzada con el bombardeo de una refinería en las afueras de la capital ucraniana.

Sin embargo, lo que parecía una ofensiva final rusa se transformó en una férrea defensa de las tropas ucranianas, en evidente desventaja en cuanto a armamento y logística, pero inspiradas en continuas arengas oficiales, principalmente en redes sociales, para defender su territorio y en especial la capital del país.

Así, los enviados de Putin parecieron estancarse en los límites de la ciudad, en medio de la resistencia ucraniana concertada. "Pelearemos el tiempo que sea necesario para liberar a nuestro país", prometió el presidente ucraniano.

Mientras, el toque de queda que obligó a todos los habitantes a permanecer en el interior de Kiev se prolongó hasta el domingo por la mañana. La relativa tranquilidad de la capital, en líneas generales desierta, se vio interrumpida de manera esporádica por disparos y explosiones.

Más de 150.000 ucranianos huyeron hacia Polonia, Moldavia y otros países vecinos. Naciones Unidas advirtió que el número podría aumentar a cuatro millones si recrudecen los combates.

Rusia avanza en el sur y el noreste

Distinta fue la situación en el noreste y el sur de Ucrania. En la primera de esas regiones, Rusia consiguió irrumpir en Járkov, segunda ciudad en importancia del país invadido, que se encuentra ubicada unos 20 kilómetros al sur de la frontera. Así lo confirmó el jefe de la administración regional, Oleg Sinegubov.

Antes de sus declaraciones, aparecieron imágenes que mostraban algunos autos militares rusos circulando por las calles de la ciudad, por lo que Sinegubov instó a los residentes a quedarse en los búnkers, diciendo que las tropas rusas parecían estar en el centro de la ciudad.

"¡No abandonen los refugios! Las Fuerzas Armadas de Ucrania están eliminando al enemigo. Se pide a los civiles que no salgan a las calles", advirtió.

De todos modos, no fue necesario que la población deje sus viviendas para sufrir las consecuencias del cruento conflicto. Es que un edificio de nueve pisos en Járkov fue alcanzado por un misil ruso y una mujer murió y otras 20 personas fueron evacuadas, según confirmó el servicio de emergencia estatal de Ucrania. Otros 60 residentes del edificio se habían refugiado en el sótano y ninguno resultó herido, pero fueron evacuados tras el impacto.

En paralelo, según informó la CNN, un niño de seis años falleció y varias personas resultaron heridas en el marco de los fuertes combates que se desarrollaron en un distrito occidental de Kiev.

El ejército ruso confirmó también el "completo bloqueo" de las ciudades de Jersón y Berdiansk, dos grandes urbes del sur de Ucrania. El ministerio de Defensa que responde a Putin reivindicó también la toma de la ciudad de Genichesk, a orillas del mar de Azov, y de un aeródromo Chernobáyevka cerca el aeródromo de Jersón.

Según Moscú, los separatistas prorrusos del Donbass habrían avanzado 52 kilómetros desde el inicio del ofensiva, con el respaldo del ejército, que asegura haber destruido 975 instalaciones militares ucranianas, incluidos los sistemas de defensa antiaéreos S-300.