Este pan hecho con oro y plata comestible es el más caro del mundo y se consigue en Málaga

Este pan hecho con oro y plata comestible es el más caro del mundo y se consigue en Málaga

Tiene un precio de casi 1.500 euros y sus clientes principales son magnates rusos y príncipes árabes.

MDZ Mundo

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El pan se volvió un acompañante fundamental en todas las comidas y cada vez hay recetas más originales desde que se popularizó la masa madre. Pero ahora se conoció un tipo de pan que está hecho con oro y es el más caro del mundo: tiene un precio de 1.480 euros. 

En Málaga, España, hicieron que el metal precioso sea comestible y viene en formato de polvo, copos y trozos. Juan Manuel Moreno, junto a su mujer, son las manos que amasan este pan en una panadería de Algatocín que estaba a punto de cerrar sus puertas.

Crédito foto: Nius

Sin embargo, gracias a su ingenio, este pequeño negocio de 80 metros cuadrados se convirtió en productor de uno de los productos más caros del mundo que no es apto para todos los paladares. "Hacer este pan me cuesta entre 900 y 1.000 euros", explicó Moreno.

Su elaboración

Sus ingredientes son de la mejor calidad. La harina es puntualmente seleccionada, tiene sal extraída a mano de la roca, oro, plata, malta tostada para tatuar la hogaza y agua de la propiedad localidad de Algatocín, que tiene 600 habitantes: "Es agua dura, de extraordinaria calidad".

Moreno tarda entre 12 y 18 horas en producirlo porque necesita una fermentación larga para que sea más saludable. "A diferencia del pan industrial que busca producir la mayor cantidad en el menor tiempo. Lo sacamos en febrero de 2020 y, desde entonces, hemos vendido 96 unidades", explicó. A pesar de su elevado precio, el pan siguió vendiéndose en pandemia sin problema. 

Crédito foto: Nius

Sus clientes

Este pan glamoroso y exclusivo no es accesible para todos, por ello tiene clientes selectivos entre los que se encuentran jeques árabes y magnates rusos y chinos. "Lo compran para competir entre sí, para superarse. Nos llegaron a dejar, en una ocasión, una propina de 500 euros", afirmó Moreno, quien aseguró que su producto se puede encontrar fácilmente en casamientos de príncipes árabes o banquetes rusos.

Aunque hubo un caso aislado de un jubilado de Alhaurín de la Torre, un municipio español de la provincia de Málaga, que encargó una pieza para probarlo: "Me dijo que no quería morirse sin comerse un pan de oro".

La pandemia de coronavirus no parece haber sido un quiebre en el negocio pese a la crisis económica, por el contrario, duplicó sus ventas en sus 170 variedades de panes no solo el de oro. Esto lo logó gracias a su página web, su tienda gourmet y herbolarios: "La facturación diaria a principios de 2020 era de 1.800 euros y, a finales de año, llegamos a los 3.000".

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