El increíble tuit que describe el peor deseo de un padre a su hija
"Mi papá chavista me acaba de decir que ojalá me maten a mí también".
Triste y real. Y para destacarlo. No puede seguir de largo. Un mensaje que se compartió en las últimas horas vía Twitter y que empezó a hacer ruito, en sí, porque se trata de algo que excede toda la lógica.
Por las dudas, si no resulta creíble (jamás puede resultar humanamente creíble) reiteramos el mensaje:
"Mi papá chavista me acaba de decir que ojalá me maten a mí también".
País dividido. Familia dividida. Ideología que divide, y que aún persiste en el mundo, con miles de segudiores. La izquierda, el chavismo. Fanatismo. Venezuela País pobrez. Con hambre. En una situación extrema, que llega hasta el ridículo. Vale la pena reiterar estas palabras absurdas:
"Mi papá chavista me acaba de decir que ojalá me maten a mí también".
"¿Qué habría hecho el expresidente dictatorial Marcos Pérez Jiménez si en su época hubiera existido Twitter, Facebook, e Instagram, donde fue recientemente galardonado como héroe - dictador?" Pienso mientras recupero mi vida en Twitter para poder saber qué pasa en el país.
Llevo 10 años en Twitter. Estaba ahí cuando éramos como 20 venezolanos nada más. Sin embargo, a mi nadie me prestaba atención... hasta que un día peleé con mi papá... mi papá chavista. No es la primera vez que discuto con él acerca del tema y hacía tiempo que no hablaba con él al respecto. Pero un solo comentario que hice y dirigido hacia otro familiar lo hizo explotar:
"Anoche salió un vocero chavista a decir que no estaba pasando nada en
Caracas... a la 1 de la mañana, y con media capital en llamas"
No quiero extenderme ni profundizar en las palabras que me dijo mi papá. Usó los típicos argumentos del gobierno: "¡Mentiras! ¡Montajes! ¡Fueron ellos!"... Solo quiero hacer énfasis que de la nada fue dueño de una furia extraña (y ajena) que lo llevó a decirme una de las peores cosas que jamás podría escuchar:
Él: ¡Ojalá los mataran a todos!
Yo: ¿A mi también?
Él: ¡Sí, si te metes en eso sí y si te meten presa a mi no me estés llamando!
Tras escuchar esas palabras mi mente se nubló un poco y solo recuerdo que mi padre iba de salida y alcancé a decirle que Chávez había muerto y estaba bien podrido.
Un mensaje publicado en Twitter y difundido esta tarde/noche por Infobae, que muestra la realidad de Venezuela. La realidadi del atraso y del hambre, del absurdo de una ideología que aún cala fondo en muchas mentes jóvenes en Mendoza, Argentina, América Latina y el mundo. La era de la boludez (ideológica, por cierto) en su máxima expresión.