El pronunciado ante el Congreso fue el mejor discurso de Donald Trump. Resulta raro admitirlo, pero puesto en su contexto, es así. Una mezcla de Hugo Chávez con Jimmy Swaggart y William Boo dan por resultado el Trump de anoche. Y esta no es una comparación con fines despectivos, sino una construcción posible: muchas palabras, mucho nacionalismo, mucha dependencia de Dios (que es lo mismo que sacarse las responsabilidades de encima) y muchísima actitud de árbitro "incentivado" para medir la realidad.
A lo largo de su mensaje, Trump fue más presidente que durante todo el tiempo transcurrido hasta ahora, pero sin que eso le impidiera ser más Trump y, por lo tanto, un conductor de shows exitosos. Con invitados a escena, como si el Congreso se tratara de un gran escenario de televisión, en un rítmico desfilar de golpes bajos, una vez más cumplió una de sus insólitas promesas: consiguió rating, y debe estar más satisfecho por ello que por el éxito de sus malogradas medidas que lo muestran, a poco de andar, como un improvisado vecino poderoso a cargo de la nación más potente del mundo.
El discurso de campaña de Trump repite de memoria el manual del chavismo: lo que importa es ganar en forma permanente, sin dar tiempo a la reflexión y acusando a todo el resto de lo que no puede hacer. Parado sobre los restos de un Barack Obama a cuya gestión se dedicó a golpear (con o sin razón), se paró sobre sus escombros, titánico. E impredecible.
Con ello propuso salir de la decadencia real que vive el pueblo en Estados Unidos, en donde el consumo de su propia medicina los ha vuelto pacientes viciosos de un capitalismo crónico. Y en su show, decadente también, acorde a lo que espera ávido ese público ya afiebrado, les propuso una sanación cuyo éxito y resultado final le encomendó a Dios, y no a sus equipos.
El minuto a minuto discurso:
%u26AB Así y todo, hay que señalar que es el discurso que mejor le ha salido a Trump. Más presidencial, pero sin dejar de ser Trump. pic.twitter.com/UZ3iPFm6Nl
Este es David Shulkin, subsecretario para veteranos de guerra. Es el único funcionario que no está en el Capitolio. Sobreviviente designado. pic.twitter.com/IKYzvxDsfi- Gabriel Conte (@ConteGabriel) 1 de marzo de 2017
En otro golpe bajo a la teleaudiencia, muestra a víctimas de prisioneros beneficiados por Obama. Gran show! https://t.co/xObwhJoxtC- Gabriel Conte (@ConteGabriel) 1 de marzo de 2017
Más allá de que sea o no un bravucón, Trump funda un EEUU todavía más autoreferencial y despreciador del mundo de lo que ya se sabia.- Gabriel Conte (@ConteGabriel) 1 de marzo de 2017
Habla de "bendiciones", "milagros" y que "nuestros niños vivirán en una nación de milagros". Muestra una discapacitada a cámara pic.twitter.com/ou82Dm6tst- Gabriel Conte (@ConteGabriel) 1 de marzo de 2017
Momento de Trump para "la herencia recibida": "El anterior presidente contrajo más deuda que todos los anteriores" https://t.co/xObwhJoxtC- Gabriel Conte (@ConteGabriel) 1 de marzo de 2017
Para Trump que entre droga a EEUU no es un problema de los consumidores que la demandan, sino de otros países https://t.co/xObwhJoxtC- Gabriel Conte (@ConteGabriel) 1 de marzo de 2017
Trump no habla de Estados Unidos, sino de su propia victoria electoral, otra vez, en forma reincidente https://t.co/xObwhJoxtC- Gabriel Conte (@ConteGabriel) 1 de marzo de 2017
No era chiste: Trump sigue con su discurso al estilo chavista igual que antes. Se dice líder de "la rebelión". https://t.co/xObwhJoxtC- Gabriel Conte (@ConteGabriel) 1 de marzo de 2017