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Estado de situación: Ucrania, del horror a la esperanza

Una serie de gestos del cuestionado oficialismo en Kiev hace pensar en una salida a su crisis. Los más radicalizados no se mueven hasta que haya renuncias.

Acuerdo en cinco pasos: la UE media una solución en Ucrania (1)

Todo un drama hasta el último minuto: durante toda la noche del jueves los ministros de Exteriores de Alemania, Francia y Polonia buscaban una solución a la crisis en Kiev. Y cuando todo parecía decidido, a las 07:30 (05:30 GMT) de esta mañana, tomaron caminos separados: el francés Laurent Fabius se subió a un avión hacia China, el polaco Radoslaw Sikorski fue a desayunar a su hotel y el jefe de la diplomacia alemana Frank-Walter Steinmeier se fue a dormir. 27 horas sin sueño habían merecido la pena: el trío de la UE arrancaba un compromiso entre el gobierno del presidente Viktor Yanukovich y la oposición. Aunque en el último momento nada estaba decidido.

Si se observan con perspectiva los sucesos de los tres últimos meses, el acuerdo era todo menos evidente: hasta en el último minuto el ambiente era angustioso y se oían claramente gritos, disparos y ataques desde la plaza Maidan, a 500 metros del palacio presidencial, la sede de las negociaciones. En todo caso, los tres ministros europeos también corrían riesgos: en el caso de fracasar, la situación podría ser aún aún más catastrófica, en un país al borde de la guerra civil. La decisión de viajar a Kiev se tomó in extremis el miércoles durante una consejo de ministros franco-alemán en París, lo que obligó a Fabius a aplazar su viaje a Pekín. Y Sikorski canceló sus vacaciones de esquí.

El acuerdo se logró en cinco rondas, tras un maratón de negociaciones de 21 horas: primero se reunieron con Vitali Klitschko y otros líderes de la oposición, después con el presidente Yanukovich, después de nuevo con la oposición, otra vez con Yanukovich y finalmente, ya después de medianoche, con el conjunto de la cúpula presidencial. Y las llamadas telefónicas se sucedían frenéticas: Steinmeier con la canciller alemana Angela Merkel, Fabius con el presidente François Hollande, Yanukovich con el presidente ruso Vladimir Putin.

A las 02:00 de la madrugada, el responsable de derechos humanos ruso, Vladimir Lukin, enviado especial de Putin, se unía a las negociaciones en quizá el momento más decisivo de la mediación. Con su crédito millonario a Ucrania, que bloqueó el acuerdo de asociación ya negociado con la UE, los rusos fueron en realidad los desencadenantes de las protestas.

Con la aparición del mediador ruso se le quitaba a Yanukovich la excusa de tener que hablar con Moscú para consultarle cualquier decisión. Y Yanukovich, al parecer, se relajaba a medida que avanzaban las negociaciones. Pero por la mañana volvía la tragedia: de repente, una parte de la oposición se negaba a firmar el acuerdo. Steinmeier y Sikorski se pusieron entonces de camino al hotel "Kiev" para convencer al movimiento opositor de Maidan. "Todas las partes deben recordar que un compromiso supone que reciben menos del 100 por ciento". Y desde Berlín la canciller alemana llamaba una vez más a Klitschko para presionar y conseguir la firma de la oposición. Por fin, a las 15:41 (13:41 GMT) los presentes, reunidos en el palacio presidencial, estamparon sus firmas en el acuerdo. El presidente no dijo ni una palaba, mientras Klitschko cambiaba el cartel con su nombre para poder sentarse junto a Steinmeier en lugar de junto a Yanukovich.

La hoja de ruta para una solución pacífica estaba cerrada y comprendía la restitución de la antigua Constitución, la formación de un gobierno de transición con ministros de la oposición en un plazo de diez días, una reforma constitucional antes de septiembre y la celebración de elecciones presidenciales anticipadas como muy tarde en diciembre. Y aunque se advertía de que el texto no suponía el fin de todos los problemas, estaba claro de que se salvaba la quizá última oportunidad para buscar una salida a la espiral de violencia, según Steinmeier. "Ucrania tiene ahora la oportunidad de encontrar la paz", comentaba Sikorski.

Y aunque nadie sabe a ciencia cierta si se cumplirán los compromisos, el acuerdo supone un éxito para la diplomacia europea, especialmente después del comentario despectivo de la diplomática estadounidense Victoria Nuland que tanta indignación causó con su "Fuck the EU". Sin embargo, los europeos tendrán ahora que acompañar desde muy cerca la evolución de los acontecimientos en los próximos meses.

Los manifestantes no se van hasta que renuncia Yanukóvich (2)

El movimiento radical ucraniano 'Sector de derecha' ha anunciado que seguirá luchando contra el actual gobierno. El líder del grupo extremista, Dmitro Yarosh, avisó sobre esta decisión a través de un mensaje en su página personal en Facebook. "Estamos dispuestos a considerar la declaración de Yanukóvich como embaucamiento –afirmó–. La revolución nacional continúa. Y terminará acabando por completo con el régimen de ocupación desde el interior y consiguiendo un estado nacional ucraniano con un sistema del poder total del pueblo".

Yarosh condena a través de Facebook que el mandatario no haya presentado en su reciente alocución su propia dimisión y anunciado la disolución del Parlamento, que a su juicio, son responsables de inacción durante la escalada del conflicto de varios días anteriores. Además, no se dice nada sobre la destitución y el castigo para los jefes de los cuerpos de fuerza involucrados, según el líder nacionalista, en las muertes de civiles. 'Sector de derecha' insiste también en la disolución del Partido de las Regiones y el Partido Comunista de Ucrania que abogan por la unión económica con otros países de la antigua URSS. Exige asimismo unas "garantías de seguridad a todos los participantes de la acción revolucionaria".

EEUU saluda acuerdo en Ucrania y ofrece ayuda

Estados Unidos saludó el acuerdo alcanzado en Ucrania entre el gobierno y la oposición para salir de la crisis y ofreció ayuda a Kiev. Washington alabó a los "valientes líderes de la oposición", que reconocieron la necesidad de llegar a un acuerdo, dijo hoy un portavoz de la Casa Blanca. Ahora, las medidas acordadas deben implementarse y los responsables de la violencia ser llevados ante la Justicia. Estados Unidos sigue estando dispuesto, matizó, a aprobar nuevas sanciones.

Yanukovich decreta dos días de luto por las víctimas 

El presidente ucraniano, Viktor Yanukovich, decretó este fin de semana dos días de luto por las al menos 77 víctimas mortales que dejaron los disturbios violentos en las calles de Kiev en los últimos tres días. Este fin de semana, 22 y 23 de febrero, en todos los edificios estatales de la ex república soviética ondearán banderas a media asta, ordenó hoy por decreto. Además, se cancelarán conciertos y eventos deportivos y a las radios y televisoines se les pedirá que modifiquen "adecuadamente" su programación. Tras los primeros graves enfrentamientos del martes, Yanukovich decretó un día de luto el 20 de febrero, pero el día acabó en nuevos enfrentamientos mortales.

Editorial: para El Mundo, "Europa actúa con parsimonia mientras Ucrania se desangra"

El diario español El Mundo criticó en su nota editorial la paciencia de la Unión Europea (UE) en intervenir en Ucrania, en medio de días de terror.  "En una escena dramáticamente simbólica -dijo- numerosos opositores morían a pocos metros de donde se estaba celebrando la reunión de los ministros de Exteriores europeos con el presidente Yanukovich". Y opinó que " el papel de Europa en este conflicto será tan irrelevante como ella quiera y lo cierto es que hasta el momento la UE ha asistido impotente al desgarro de un país que en su mitad oriental se inclina por mantenerse en la órbita de Rusia y en su mitad occidental desea acogerse a los acuerdos con la UE".