A favor o en contra: 12 posiciones en Latinoamérica sobre Siria
No todas las naciones latinoamericanas han manifestado su postura sobre la posible intervención militar en Siria. Cómo se muestran los países de América Latina ante la posibilidad de que ello ocurra, abajo:
Organización de los Estados Americanos (OEA), en contra. El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el chileno José Miguel Insulza, se declaró este miércoles "profundamente" contrario a las intervenciones militares, como la que podría darse en Siria. "Soy profundamente contrario a las intervenciones militares. No hay muchas huellas en el mundo de intervenciones de este tipo que hayan sido positivas", dijo Insulza, consultado por periodistas. "No hablo por mi organización, porque no hemos tenido una discusión al respecto", aclaró. "Ya hubo la situación de Irak hace una década atrás y sería muy lamentable que se reprodujera en otro país de Medio Oriente", agregó.
Argentina. No ha emitido opinión formalmente al respecto. Preside el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas que no ha podido acertar en el debate sobre el problema. La embajadora argentina ante la ONU, Marita Perceval, le dijo a MDZ al respecto, días atrás: "El enviado especial del Secretario General, el Sr. Brahimi, está trabajando con los distintos actores sirios y con el apoyo de la comunidad internacional, junto a una diplomacia activa de los Gobiernos de la Federación Rusa y Estados Unidos, para llegar lo antes posible a una mesa de diálogo inclusiva –llamada Ginebra II-, con el objetivo de encontrar una solución política concreta y efectiva a este conflicto, trazar el camino que conduzca a ella, establecer de buena fe compromisos que permitan cumplir con lo acordado e iniciar un camino que lleve a una paz duradera".
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Bolivia, en contra.
El presidente de Bolivia, Evo Morales, rechazó hoy una posible intervención de Estados Unidos en la guerra civil de Siria y acusó a la Casa Blanca de utilizar pretextos para adueñarse de los recursos naturales de ese país. En conferencia de prensa desde el Palacio de Gobierno, el mandatario consideró que la intervención militar es una estrategia de Estados Unidos para solucionar su crisis financiera y apropiarse de las riquezas de las naciones en conflicto."Esa es la estrategia del imperio (como llama a Estados Unidos) ahora, enfrentarnos, dividirnos y preparar una intervención. Rechazamos, condenamos y no aceptamos (una intervención en Siria)", afirmó. Morales consideró que las amenazas a Siria deben servir de reflexión para Bolivia y para el resto de América Latina y el Caribe, dado que, en su opinión, Estados Unidos financia enfrentamientos internos en los países donde tiene algún tipo de interés económico para luego intervenirlos. "Ahora (Estados Unidos) ya no hace golpes de Estado, ya no puede imponer dictaduras militares, (porque) fracasó en Bolivia, Venezuela y Ecuador", aseguró.
México, a favor. El canciller mexicano, José Antonio Meade Kuribreña, considera que una intervención militar en Siria se antoja "importante y urgente". El alto cargo se mostró partidario de que "se agoten las posibilidades de investigación de la ONU". "Hacemos votos para que los países involucrados muestren la fortaleza de la arquitectura de las instituciones actuales como marco en el que se den los siguientes pasos de una intervención, que a todas luces se exige como importante y urgente", indicó en una entrevista con Efe citada por RT.
Brasil, en contra. El gobierno brasileño reiteró la necesidad de aunar esfuerzos para lograr el fin de la violencia en Siria, donde un ataque con fuerte evidencia de uso de armas químicas causó la muerte de cientos de civiles desarmados. Un comunicado de la cancillería, difundido en esta capital y citado or la estatal PL, señala que no existe una solución militar al conflicto armado en esa nación y ratifica su respaldo a la convocatoria a una conferencia internacional sobre la situación siria.
Venezuela, en contra. En Venezuela, integrante de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y cuarto exportador del mundo, el presidente Nicolás Maduro reclamó el martes "prudencia" a Washington y sus aliados y pidió "que el mundo se ponga de pie" y rechace "la intervención militar contra Siria (sobre) el ataque militar que ya tienen decidido". "Un ataque podría ser el inicio de una conflagración contra Siria. Sería el inicio de una guerra desastrosa. Nosotros abogamos por la paz en Siria, por la búsqueda de fórmulas pacíficas", agregó el mandatario, junto al alto mando militar venezolano y la tripulación del buque ruso "Moscú", de visita en Venezuela. Para Maduro, la amenaza de Estados Unidos sobre Damasco tiene el mismo "tufo" que las intervenciones en Libia (2011), Irak o la reciente en Egipto y persigue controlar la riqueza petrolera de los países árabes.
Ecuador, en contra. El mandatario de Ecuador, Rafael Correa, ratificó por su lado "la vocación pacifista" de su país y "el rechazo de cualquier injerencia, más aún militar, en el problema sirio".
Cuba, en contra. Cuba estimó en un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores este miércoles que "una agresión contra Siria provocaría gravísimas consecuencias para la ya convulsa región del Medio Oriente". Asimismo, dijo que "constituiría una flagrante violación de los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional y aumentaría los peligros para la paz y la seguridad internacionales". "Es necesario recordar que quienes más abogan hoy por una acción militar contra Siria son los mismos que lanzaron cruentas guerras sin mandato del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, bajo la mentira deliberada de la existencia de armas de exterminio en masa o con el pretexto de la protección a civiles", agregó la cancillería cubana.
El Salvador, "preocupado". El gobierno de El Salvador expresó este miércoles preocupación por la crisis en Siria y el posible uso de armas químicas, denunciado por la oposición y grandes potencias, al tiempo que respaldó las acciones de la comunidad internacional para resolver el conflicto. "El Salvador considera que los avances alcanzados en la química deben emplearse sólo en beneficio de la humanidad, por tanto, rechaza categóricamente su uso en el actual conflicto sirio", señaló en un comunicado el canciller Jaime Miranda. Miranda aseguró que el gobierno del presidente Mauricio Funes reconoce la labor que la comunidad internacional efectúa "para solucionar la actual crisis" en ese país árabe.
Colombia, "preocupada", pero a favor. El presidente Juan Manuel Santos se pronunció sobre la situación en Siria y aseguró que a Colombia le “preocupa enormemente”. El mandatario hizo una llamada a la comunidad internacional para que no permanezca indiferente ante la muerte de civiles inocentes. “La situación en Siria nos preocupa enormemente. Continúan masacrando la población civil y la comunidad internacional no puede permanecer indiferente frente a ello”, sentenció el mandatario. Santos destacó que Colombia ha trabajado dentro del Consejo de Seguridad de la ONU para promover la estabilidad y el respeto por las poblaciones civiles. “Hemos hecho llamados a los diálogos y la negociación para resolver los conflictos, y seguiremos trabajando para que el Consejo, en medio de las complejas relaciones de poder, continúe contribuyendo con la paz y seguridad internacionales”, señaló. Agregó que Colombia ha apoyado la posición de la Liga Árabe y las resoluciones que se han presentado en el seno del Consejo en torno a Siria. No obstante, explicó que el hecho de que la resolución haya sido vetada no puede significar inacción por parte de la comunidad internacional. “Por eso hacemos un llamado vigoroso y fehaciente para que cesen las muertes de inocentes en Siria”, concluyó.
Perú, "solución pacífica y negociada". Perú expresó hoy su solidaridad con el pueblo de Siriapor la gran cantidad de muertos y heridos en un ataque del miércoles pasado, donde supuestamente el Ejército de ese país utilizó gases tóxicos contra tropas rebeldes. “El Gobierno del Perú transmite su seria preocupación ante la denuncia de uso de armas químicas en los ataques perpetrados el 21 de agosto en los alrededores de Goutha, Damasco, República Árabe Siria, que han ocasionado numerosas pérdidas humanas y heridos”, señaló un comunicado de la Cancillería. En el documento se indica que de confirmarse la denuncia de utilización de armas químicas, “estos hechos constituirían una grave violación al Derecho Internacional, incluidas las disposiciones del Derecho Internacional Humanitario y de los Derechos Humanos”. Perú también manifestó su apoyo a la iniciativa del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Ban Ki Moon, quien pidió autorización al régimen sirio para investigar de forma inmediata los incidentes. “El Gobierno del Perú reitera su llamado para detener la violencia en Siria y para iniciar en ese país un proceso de diálogo político que permita poner fin al actual conflicto en forma pacífica y negociada”, precisó el documento.
Uruguay, "paz negociada". Uruguay condenó el uso de armas quimicas en Siria, y calificó al hecho como “un acto de barbarie contrario a las normas del derecho internacional humanitario”. Uruguay expresó “su más firme condena al uso de armas quimicas, lo cual representa un acto de barbarie contrario a las normas del derecho internacional humanitario y lesivo de los derechos inalienables de la población civil”. La Cancillería uruguaya dijo además, en un comunicado que “es imprescindible que ambas partes aseguren un acceso sin restricciones de la ayuda humanitaria a todo el territorio sirio”. El Gobierno expresó tambien “su condena al uso de la violencia por las partes en conflicto” el que se ha saldado “con más de 60.000 muertos y un número abrumador de heridos y desaparecidos, entre ellos mujeres y niños”. Agrega que “el gobierno uruguayo se suma a los demás países de la comunidad internacional que han reclamado un inmediato cese del fuego y el establecimiento de negociaciones políticas para resolver el conflicto en forma pacífica, y respalda los esfuerzos multilaterales que se llevan a cabo a través de las Naciones Unidas para alcanzar una solución negociada al conflicto armado”.












