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Claves egipcias: ¿cuál es el futuro de los Hermanos Musulmanes?

La comunidad internacional pide que los islamistas sean incluidos en el proceso. Sin embargo, en vistas de los desarrollos en Egipto, esto parece ilusiorio.

Las manifestaciones de los Hermanos Musulmanes son constantes desde el derrocamiento del presidente Mohamed Mursi. Una y otra vez se producen enfrentamientos entre sus militantes y las fuerzas de seguridad como los del sábado pasado, con más de 80 muertos. Sus campamentos de protesta podrían ser levantados por las fuerzas del orden en breve.

La comunidad internacional pide que los islamistas sean incluidos en el proceso político. Sin embargo, en vistas de los desarrollos en Egipto, esto parece bastante ilusiorio. A continuación, algunas claves de la situación actual:

¿Qué quieren lograr los Hermanos Musulmanes con sus protestas?

Que Mursi vuelva a ser instaurado en la presidencia. Sin embargo, esto es irreal. Los militares son lo suficientemente fuertes para resistir la presión de este pedido. Además, la mayoría de la población no quiere que Mursi regrese al poder.

¿Cuentan los Hermanos Musulmanes con una estrategia?

Quieren ampliar las protestas pacíficas, "escalarlas", como dicen sus dirigentes. Esto es, quieren bloquear importantes zonas de tránsito, ministerios y otras instalaciones importantes con masas de gente. Sin embargo, el Ejército dejó en claro -también en la práctica- que no tolera este tipo de acciones.

¿Por qué, si la estrategia de los islamistas es pacífica, se producen una y otra vez baños de sangre?

En Egipto, los palos, piedras y bombas molotov forman parte del arsenal de los combatientes callejeros de ambos bandos. En todas las protestas registradas hasta ahora, las fuerzas de seguridad actuaron con violencia excesiva, lo que derivó en la gran cantidad de muertos.

¿Envían los Hermanos Musulmanes a sus seguidores de forma consciente a enfrentamientos con las fuerzas de seguridad en los que no tienen ninguna opción con el objetivo de crear "mártires"?

El culto a los mártires es una parte importante del islamismo, pero su dinámica suele ser espontánea. En la noche del domingo, por ejemplo, los seguidores de Mursi se retiraron de la sede del servicio secreto militar tras las advertencias del Ejército para evitar una nueva tragedia.

Estados Unidos, la UE y otros piden que los Hermanos Musulmanes sean incluidos en el proceso político. ¿Es esto realista?

No mucho. Los medios de comunicación del país, alimentados con verdades a medias y desinformaciones por parte de los militares, demonizaron a la organización. Sin embargo, no pueden tirar la toalla sin perder todo lo que han conseguido hasta ahora.

¿Qué perspectivas tienen los Hermanos Musulmanes?

No demasiado buenas. Sus campamentos de protesta podrían ser levantados pronto o desintegrarse con el tiempo y volverse insignificantes. Muchos de sus líderes están en la cárcel. La organización también corre el riesgo de ser prohibida. En ese caso, se volvería ilegal. Y ese es un estado que conoce bien en sus 85 años de historia.

¿Existe en ese caso la amenaza de una guerra civil?

Eso es poco probable. Pero las fracciones más radicales y sus socios podrían emprender su propio camino y sembrar el terror. Para el país, cuya economía depende en gran medida del extranjero, esto sería devastador.