El ex chavista que inició una huelga de hambre
Este jueves cumplió 13 días en huelga de hambre tras haber sido puesto en detención preventiva por supuestamente promover la violencia en las protestas opositoras que siguieron a las elecciones presidenciales del 14 de abril en Venezuela. Debido a esta situación, la salud del general retirado Antonio Rivero “presenta síntomas de deterioro (…), como mareos continuos, pérdida de concentración al momento de hablar e hipertensión arterial”, según afirma su hermano José Rivero, quien destacó que el “trato de los funcionarios policiales ha sido respetuoso”.
En la sede caraqueña del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin), Antonio Rivero -ex colaborador cercano del fallecido Presidente Hugo Chávez y actual dirigente del partido opositor Voluntad Popular- permanece recluido desde el 27 de abril luego de que el gobierno difundiera un video en el que el ex militar entrega -según las autoridades- instrucciones a unos jóvenes durante una de las manifestaciones que dejaron nueve muertos y decenas de heridos, según consignó la agencia France Presse. El autor de las imágenes, el documentalista estadounidense Timothy Halley Tracy, fue detenido el miércoles 24 de abril cuando se disponía a abordar un avión en el aeropuerto de Caracas. A él se le acusa de ser un agente de inteligencia financiado por ONG extranjeras para sembrar el caos en el país. La oposición venezolana ha transformado en ícono a Rivero y lo ha calificado como el “primer preso político” de la administración de Nicolás Maduro, quien asumió las riendas del poder el 19 de abril. Leopoldo López, dirigente de Voluntad Popular y uno de los líderes más visibles de la oposición, sostiene que el verdadero motivo de la detención tiene relación con las denuncias efectuadas previamente por el general retirado sobre la presencia de militares cubanos en las FF.AA. venezolanas.
Las discrepancias en torno al involucramiento cada vez mayor de La Habana en Venezuela fueron -según el diario caraqueño El Universal- las causales del distanciamiento entre Rivero y Chávez. El general, que fue dado de baja en 2010, participó en el intento de golpe de Estado que Chávez apoyó desde la cárcel en noviembre de 1992. También fue parte del grupo que lo ayudó a volver a Caracas tras el golpe en su contra del 11 de abril de 2002, y fue él quien le colocó el chaleco antibalas con el que , tras ese hecho, el Presidente les habló a sus seguidores reunidos en las afueras del Palacio de Miraflores. Entre 2003 y 2008 fue director de la Protección Civil, para luego ser reasignado a la V División de Infantería de la Selva.
Fuente: La Tercera