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Erwin Olaf, el fotógrafo de la reina Máxima de Holanda

El perfil que traza el diario español ABC sobre el fotógrafo oficial de la argentina que en días más será la reina de Holanda: Máxima.

Erwin Olaf es uno de los fotógrafos más reputados y cotizados del mercado del arte y Máxima Zorreguieta va a ser la próxima reina de Holanda. Tal como lo cuenta Laura Revuelta en el diario español ABC, "a la vuelta de la esquina está la entronización o coronación del año, pero no voy a hablar de ello sino del artista elegido como retratista oficial de la novia. El señor Olaf sesuma a la lista de grandes fotógrafos que se han puesto al servicio de sus Majestades: parejas como Cecil Beaton y la Reina Isabel II, Mario Testino y Lady Di o la más cercana de Cristina Garía Rodero y los Príncipes de Asturias".

Revuelta escribió: Alabo el riesgo, más que el buen gusto, de la princesa de Holanda porque ha elegido a uno de los artistas menos cómodos, menos fáciles y, por ende, más transgresores de estos momentos. Olaf es todo menos “polite“. Recuerdo su serie de retratos reales, “Royal Blood “, donde la ironía se suma a una estética contundente y radical, y no duda en recrear a María Antonieta ya decapitada, con la cabeza colgando, agarrada por la peluca, de sus manos, mientras dibuja el espacio un hilillo de sangre, y a la ya citada Lady Di con una estrella de la marca de coches Mercedes clavada en su brazo por el que también corre un hilillo

de sangre (mención explícita a su muerte en accidente de coche), y a Jackie Kennedy con el sombrero salpicado de rojo sangre (alusión obvia al asesinato de JFK, su marido). Todo muy “gore”, para qué negarlo. Y ahí reside la gracia. A Olaf, que también ha tenido sus devaneos publicitarios con el mundo de la moda, se le ha enmarcado en una corriente artística llamada “Neobarroco “ , que , como su propio nombre indica, tiene que ver con el Barroco y sus esencias teatrales, de baile de máscaras, de tiempo de crisis donde las apariencias sí cuentan, y engañan, para que la fiesta no pare porque el “show” debe continuar. Una de sus series fotográficas también más conocidas retrata la cara de un payaso al que el sudor, las lágrimas y las risas, la propia tragedia, le van desdibujando la mueca, le borran la cara. Sin palabras.

"Por supuesto -escribe Revuelta- Ewin Olaf es holandés y esto debe haber pesado más que cualquier otra cuestión a la hora de ser seleccionado como retratista oficial del reino. Está bien hacer patria cuando se trata de apostar por la cultura, aunque a Olaf, todo hay que decirlo, le hace falta poca promoción. Él se sobra y se basta para llamar la atención del respetable y ya tiene toda la atención acaparada de grandes colecciones privadas y públicas. En la galería de fotos que ha hecho para la presentación oficial de la futura reina de Holanda ha sido lo más correcto que uno pueda imaginar. Nada de barroquismo ni guiños a la ironía. Oficial, oficial".

Las fotos que Olaf le sacó a Máxima