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Tabaré Vázquez, listo para competir por el sillón de Mujica

“El compañero Tabaré Vázquez sabe que la ciudadanía frentista se lo está pidiendo a gritos y yo confío en que va a hacer un sacrificio”, dijo Mujica.

En una entrevista con la prensa, el presidente uruguayo José Mujica consideró que no hay margen para que Vázquez diga que no. “Si dijera que no, una parte importantísima de la ciudadanía frenteamplista se sentiría como defraudada y yo sé que eso, en la intimidad de su conciencia, pesa”, afirmó el presidente.

Mujica dijo que “es probable que a él le gustaría más un arroyo, una carpa y una buena comida de esas artesanales que él hace. (Pero) no hay reposo para el guerrrero”, según informa el diario digital 180.

En la conversación con el noticiero de Canal 10 también hubo referencias a los fondos que provendrían del Impuesto a la Concentración de los Inmuebles Rurales (ICIR), declarado inconstitucional por la Suprema Corte. Mujica se refirió a la necesidad de invertir en la caminería rural, que el gobierno pensaba financiar con este impuesto.

“La próxima cosecha de soja son 100.000 camiones que se mueven en tres meses. Por año la producción está moviendo más de 300.000 camiones y eso va a crecer. Lo que estamos planteando es mínimo si queremos tener un país que sea viable. De lo contrario los camiones van a terminar andando en las zonas rurales a 15 o 20 kilómetros (por hora), van a encarecer los fletes y a la larga vamos a pagar más. Creo que no tiene que pagar la clase media que es la mayoría de lo que hay en el campo, ni los pobres. Creo que unas 1.200 o 1.300 empresas, muy fuertes, que se han beneficiado, deberían aportar una parte sustantiva del esfuerzo que hay que hacer. Porque además a la larga son las que más se van a beneficiar. Si no, seguimos para un país del atraso”, explicó.

Mujica también se refirió durante la entrevista a las prioridades que tiene para los últimos dos años de mandato. Y colocó la energía y la educación como los principales temas.

“Pienso que el Uruguay del futuro necesita energía, necesita calificar mejor a su gente. Allí va el esfuerzo de la Universidad, el esfuerzo de la UTU, seguramente que no va a alcanzar pero creo que hay que ayudar y seguir en ese camino porque si el Uruguay no mejora sustantivamente la calidad de su trabajo no puede aspirar a subir escalones para los que tiene todo el derecho. Si podemos rodear todos esos esfuerzos, más las inversiones en energía que por nuestra cuenta van a pasar los 7.000 millones de dólares, no habrá ninguna obra terminada pero habrá un buen camino para que otros sigan”, afirmó.

El presidente uruguayo se refirió a la alegría que le da el abrazo de la gente humilde. “En Salto por ejemplo el otro día, mujeres con cuatro, cinco, seis hijos, la forma en que me saludaban, se sacaban fotos. Me siento muy alegre cuando estoy rodeado de gente muy humilde”, señaló.