El no de los Verdes a Merkel genera una "gran coalición"
Tras siete horas de reunión, los Verdes decidieron bajarse del carro de las negociaciones dejando a la canciller conservadora, Angela Merkel, sólo dos opciones: o forma gobierno con el Partido Socialdemócrata (SPD) o convoca de nuevo elecciones.
Merkel rechazó desde el principio tener la intención de gobernar en minoría por lo que esta opción no se encuentra en la baraja de posibilidades desplegadas sobre la mesa de la Cancillería de Berlín.
La Unión Cristianodemócrata (CDU) y su socio bávaro, la Unión Cristianosocial, ya habían anunciado la semana pasada su intención de despejar esta semana la incógnita de con quién entablar negociaciones en serio para formar gobierno después de reunirse por segunda vez con los dos posibles socios.
El plante de los ecologistas después de no poder limar las grandes diferencias que los separan en temas de política medioambiental, social y laboral, deja sólo un posible compañero de baile.
La pregunta ahora es: ¿conseguirán Merkel y su séquito encandilar a los socialdemócratas para sumarse a un gobierno que podría acabar pasándoles factura en los próximos comicios?
El presidente del SPD, Sigmar Gabriel, insistió esta semana en la intención del partido de trabajar para construir un gobierno común. Sin embargo, muchos miembros del partido se muestran escépticos y la decisión final estará en manos de las bases del partido mediante una consulta vinculante.
Especialmente delicadas son las exigencias de un salario mínimo por ley a nivel nacional, donde el SPD exige un mínimo de 8,50 euros por hora y la recaudación fiscal.
Merkel prefiere mantener la autonomía salarial y fijar por consenso entre sindicatos y patronos un salario mínimo por sectores como se viene haciendo hasta ahora. Asimismo, se opone a aumentar los impuestos a los grandes salarios como reclama el SPD para aumentar la inversión en educación e infraestructuras.
Gabriel informó a la cúpula del partido tras la reunión de ocho horas del lunes con la Unión (CDU/CSU) que aunque todavía no se han alcanzado acuerdos en estos puntos, todo permanece abierto.
"Es un punto central fijar el salario mínimo", explicó la secretaria general del SPD, Andrea Nahles. "No habrá coalición sin salario mínimo".
"Es un deber absoluto", agregó por su parte el socialdemócrata Juso-Chef Sascha Vogt. "No me puedo imaginar que los delegados del partido voten a favor de una Gran Coalición sin haber logrado un acuerdo en este punto", señaló.
El SPD y la Unión se reúnen por tercera vez este jueves en un nuevo intento por aunar posiciones de cara a una nueva coalición como la realizada entre 2005 y 2009, que cuenta con el apoyo de la gran mayoría de los alemanes.
Sin embargo, en las filas socialdemócratas son conscientes de que pueden salir escaldados de esta nueva asociación y no quieren precipitarse. Al contrario, quieren dejar claro cada punto del contenido del programa para los próximos cuatro años y no se muestran muy dispuestos a ceder en temas sociales y del mercado laboral.
Los medios de comunicación alemanes hablan de que el SPD estaría reclamando además seis ministerios, entre los que se encontraría el Ministerio de Finanzas. No obstante, las posibilidades de que Merkel decida sacar a Wolfgang Schäuble de esa cartera para cedérsela al SPD son muy bajas.
De momento habrá que esperar a la reunión del jueves y a la nueva reunión de la cúpula del partido y de sus delegados este domingo, donde se volverá a debatir sobre si seguir adelante con las negociaciones para una Gran Coalición o si por el contrario prefieren mantenerse en la oposición aunque eso pueda implicar volver a convocar elecciones generales en Alemania, algo que se ve como muy improbable.
Fuente: DPA

