La policía alemana desmantela un campamento nazi para jóvenes
El campamento de verano en Güstrow alojaba a 39 chicos que estudiaban textos racistas y aprendían canciones del Tercer Reich. El campamento estaba decorado con cruces gamadas y otros símbolos ilegales.La policía alemana afirmó que "allí se cumplían prácticas y rituales de la época nacionalsocialista".
Los 39 niños y jóvenes se alojaban en 14 tiendas que formaban un campamento en el apacible paisaje cercano a Güstrow, en el Estado federado de Mecklemburgo-Pomerania Anterior. Los niños tenían libros con canciones nazis y estudiaban textos racistas. Parte del campamento estaba decorado con cruces gamadas y otros símbolos ilegales.
La policía alemana, que lo disolvió la pasada semana, es explícita: "Allí se cumplían prácticas y rituales de la época nacionalsocialista". Ya en mayo, las autoridades habían registrado las dependencias del grupo organizador, la Juventud Patriótica Alemana (HDJ). La HDJ es legal en Alemania y organiza diversos campamentos juveniles cada año por todo el país.
Cantar himnos marciales, adquirir destrezas militares y desfilar con antorchas al atardecer son algunas actividades legales de los niños y jóvenes que se van de colonias con la HDJ. Sobre las prácticas ilegales se sabe también bastante. Diversas incursiones policiales y redadas recogidas en informes de los servicios secretos internos (Verfassungsschutz) han demostrado que la HDJ utiliza cruces gamadas y otras parafernalias del régimen de Adolf Hitler prohibidas por la ley alemana.
De momento, las pruebas de actividades ilegales de enaltecimiento de la violencia y la incitación al odio racista sólo han llevado, en 2007, a la prohibición de los uniformes de la organización. Varios reportajes periodísticos y algunas peticiones parlamentarias provocaron hace algunos meses un renqueante debate sobre la prohibición total de la HDJ. Ahora, el allanamiento y disolución policial del campamento de Güstrow han devuelto a la HDJ alguna atención. El informe de las autoridades demuestra una vez más que los campamentos son meros conciliábulos neonazis organizados para adoctrinar a niños y jóvenes en su ideología ultraderechista y contribuir a la formación de otra generación de fascistas en Alemania, informa el diario El País.


