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Cada vez nacen en el mundo animales más extraños

Se debe a la interferencia del hombre ya sea a través del confinamiento o la caza que produce que distintas especies se apareen entre sí. Por esto, han surgido animales como el ligre y el cebroide. Los expertos aseguran que no son nuevas especies.


Debido a la interferencia del hombre en la naturaleza, distintos tipos de animales se aparean entre generando razas híbridas.

Un buen ejemplo es el felino más grande del mundo, el ligre: una extraña cruza entre una leona y un tigre. Puede llegar a pesar 450 kilos y con su sola presencia desafía los límites de la naturaleza.

Al igual que el tigón (fruto del apareamiento entre una tigresa y un león) o el beefalo (vaca con búfalo), o el cebroide (cebra con caballo), el ligre es un híbrido del que se tienen cada vez más noticias. "Estos animales que se están comentando tanto ahora seguramente son consecuencia de los cambios ambientales de los que nuestra especie es responsable", aseguró a Clarín Esteban Hasson, profesor de Biología evolutiva de la facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA.

Uno de los ejemplares más conocidos de este tipo de cruzas es la mula (cruza de yegua con burro o asno). Un dato interesante es que como los territorios salvajes de algunas especies se achicaron o se trasladaron por influencia de la actividad humana, la naturaleza habilita otras opciones aunque, en su mayoría, no les confiere descendencia: nacen estériles, especialmente los machos.

Varios de los cruzamientos tienen lugar en el marco de uno de esos nuevos zoológicos donde los animales conviven casi sin barreras, o en zonas silvestres donde el macho o hembra de la especie escasea fatalmente porque es víctimas de la caza ilegal.

En la Argentina hay una especie híbrida llamada  "plomito", cría de la hembra del cardenal amarillo y del macho de la diuca común. Fue encontrado en La Pampa, Buenos Aires y Río Negro y surgió debido  a que la caza ilegal bajó la cantidad de machos de ese cardenal. Las hembras, entonces, se aparearon con lo que había, el macho de la diuca.

Distintos expertos destacaron que las crías de estas cruzas raras no son representantes de nuevas especies.