Precio de alimentos en alza en un mundo con más hambre
Si bien hay comida para dos planetas Tierra, el precio de las materias primas y de los recursos enérgeticos se duplicó en el mundo en los últimos dos años y ya hay 1.500 millones de pobres sin alimentos básicos.
El informe anual sobre las Perspectivas Agrícolas Mundiales, elaborado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) indica que los precios de los alimentos se mantendrán muy altos en la próxima década, aunque por debajo de los actuales récords y los países más perjudicados serán menos desarrollados o los que importan alimentos básicos.
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Entre mañana y el miércoles, Roma recibirá 40 jefes de Estado –entre ellos, la presidente Cristina Kirchner- la Conferencia de Alto Nivel sobre Seguridad Alimentaria. Las perspectivas son desalentadoras: antes de 2050 habrá que duplicar la producción para evitar una catástrofe planetaria.
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La energía para poner en marcha la maquinaria y transportar mercadería, por aire, tierra y mar, es cada vez más caro.
Los precios agrícolas se duplicaron en dos años y se mantendrán en la próxima década entre un 20% y un 80% más caros que entre 1998 y 2007. Con la inflación descontada, las subas oscilarán entre el 10% y el 50%. El arroz y el azúcar se incrementaran más del 30%, así como el trigo se encarecerá un 40%.
En Bangladesh, por ejemplo, una familia destina un 64% de su renta a la compra de alimentos y en Haití, un 50,3%. En África, pero aun: el 70% de los ingresos se los lleva el pan, la leche y otras verduras. En los países ricos, en cambio, se gasta entre el 10% y el 20% en la canasta básica.
Si bien el índice de cotizaciones de productos alimenticios de la Organización Mundial de Alimentos (FAO) subió 9 por ciento en 2006 y 23 por ciento en 2007, este proceso se aceleró en los últimos meses.
En marzo último, el valor del trigo creció 130 por ciento respecto del mismo mes de 2007, el de los aceites vegetales, 85 por ciento; el del arroz, 66 por ciento y el del maíz, 38 por ciento.
Asimismo, estas subas se hicieron extensivas a la carne y a la leche.
De acuerdo con el informe de CESPRE, "la economía argentina fue de más beneficiadas de esta tendencia de Latinoamérica", debido a que exporta 12 por ciento de su PBI, muy por encima de países como Brasil, con el 4 por ciento, o México, con el 1 por ciento.
Según el organismo de investigación y propuesta, creado y sostenido por Previsol Compañía de Seguros de Retiro, "existe una estrecha vinculación entre los precios del petróleo y de los alimentos, por lo que cabe esperar nuevos aumentos" en los valores de estos últimos.
Entre los primeros se cuentan las caídas de producción relacionadas con el clima en algunos países exportadores de cereales, así como la disminución progresiva en las reservas mundiales, que se encuentran en su nivel mínimo desde los años 70.
"Pero es en los factores estructurales en los que es necesario centrar la atención", remarcó el informe.
Es que, según evaluó, "el crecimiento económico en algunos de los grandes países en desarrollo ha provocado cambios en el r‚gimen alimenticio y, por lo tanto, ha generado una mayor demanda de ciertos bienes".
Como dato, en los últimos 15 años el consumo de carne en China se ha más que duplicado; ha crecido 70 por ciento en Brasil y 20 por ciento en India.
Dado que se requieren 7 kilos de cereales para producir 1 Kilo de carne, los nuevos hábitos alimentarios determinan un "vigoroso impulso a la demanda y a los precios de los cereales", concluyó CESPRE.
En Bangladesh, por ejemplo, una familia destina un 64% de su renta a la compra de alimentos y en Haití, un 50,3%. En África, pero aun: el 70% de los ingresos se los lleva el pan, la leche y otras verduras. En los países ricos, en cambio, se gasta entre el 10% y el 20% en la canasta básica.
Si bien el índice de cotizaciones de productos alimenticios de la Organización Mundial de Alimentos (FAO) subió 9 por ciento en 2006 y 23 por ciento en 2007, este proceso se aceleró en los últimos meses.
En marzo último, el valor del trigo creció 130 por ciento respecto del mismo mes de 2007, el de los aceites vegetales, 85 por ciento; el del arroz, 66 por ciento y el del maíz, 38 por ciento.
Asimismo, estas subas se hicieron extensivas a la carne y a la leche.
De acuerdo con el informe de CESPRE, "la economía argentina fue de más beneficiadas de esta tendencia de Latinoamérica", debido a que exporta 12 por ciento de su PBI, muy por encima de países como Brasil, con el 4 por ciento, o México, con el 1 por ciento.
Según el organismo de investigación y propuesta, creado y sostenido por Previsol Compañía de Seguros de Retiro, "existe una estrecha vinculación entre los precios del petróleo y de los alimentos, por lo que cabe esperar nuevos aumentos" en los valores de estos últimos.
Entre los primeros se cuentan las caídas de producción relacionadas con el clima en algunos países exportadores de cereales, así como la disminución progresiva en las reservas mundiales, que se encuentran en su nivel mínimo desde los años 70.
"Pero es en los factores estructurales en los que es necesario centrar la atención", remarcó el informe.
Es que, según evaluó, "el crecimiento económico en algunos de los grandes países en desarrollo ha provocado cambios en el r‚gimen alimenticio y, por lo tanto, ha generado una mayor demanda de ciertos bienes".
Como dato, en los últimos 15 años el consumo de carne en China se ha más que duplicado; ha crecido 70 por ciento en Brasil y 20 por ciento en India.
Dado que se requieren 7 kilos de cereales para producir 1 Kilo de carne, los nuevos hábitos alimentarios determinan un "vigoroso impulso a la demanda y a los precios de los cereales", concluyó CESPRE.

