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Descubrimiento: por qué la aspirina podría reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer

Científicos revelaron que la aspirina tiene un potencial para reducir el desarrollo de algunos tipos de cáncer.

Un estudio en marcha. Foto: shutterstock

Un estudio en marcha. Foto: shutterstock

La aspirina está a punto de redefinir su rol en la medicina. Más allá de sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias, estudios científicos descubrieron que tiene un potencial para reducir el desarrollo de algunos tumores malignos.

El potencial de la aspirina

Los científicos de la Unidad de Ensayos Clínicos MRC del Colegio Universitario de Londres (UCL) lograron identificar el mecanismo central que podría explicar cómo la aspirina ejerce su efecto protector contra el cáncer.

La prestigiosa revista The New England Journal of Medicine, reveló que el fármaco actúa suprimiendo la activación de las plaquetas sanguíneas.

La autora del estudio, la profesora Ruth Langley, señaló: “Además de enfocarnos en el mecanismo de acción, hemos recopilado datos de ensayos clínicos globales de pacientes que toman aspirina tras un diagnóstico de cáncer”.

La aspirina tiene un gran poder blanqueador Foto: Shutterstock
La aspirina tiene un gran poder en el mundo de la medicina. Foto: Shutterstock

La aspirina tiene un gran poder en el mundo de la medicina. Foto: Shutterstock

Por otra parte, los SPARC muestran que la aspirina en dosis bajas -entre 75 y 100 miligramos diarios- es suficiente para suprimir la activación plaquetaria. Esta función es importante, ya que impide el crecimiento de nuevos tumores y limita la metástasis.

Se ha demostrado que la activación de plaquetas favorece el desarrollo tumoral porque al activarse aumentan la inflamación en el microambiente tumoral y obstaculizan la acción del sistema inmunitario contra las células cancerosas circulantes.

Por ahora, la investigación continúa con el ensayo Add-Aspirin, dirigido por el equipo de Langley, que está evaluando si el fármaco puede reducir la reaparición (recurrencia) de ciertos tipos de cáncer. Los pacientes del ensayo tenían altos niveles de activación plaquetaria durante meses después de finalizar su tratamiento oncológico.