Un reconocido sociólogo propone otro tipo de cuarentena

Un reconocido sociólogo propone otro tipo de cuarentena

Daniel Feierstein, sociólogo, recriminó que los protocolos hayan estado únicamente diseñados por médicos. Asegura que las cuarentenas, bien hechas, históricamente han tenido buenos resultados para mitigar pandemias.

MDZ Radio

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Daniel Feierstein, sociólogo, doctor en Ciencias Sociales e investigador del Conicet, recriminó en el programa No Tan Millennials que los protocolos hayan estado únicamente diseñados por médicos. Asegura que las cuarentenas, bien hechas, históricamente han tenido buenos resultados para mitigar pandemias.

Para Feierstein las estrategias están fracasando por varios motivos, pero principalmente resaltó dos, las estrategias de negación a las que recurre una persona y la necesidad de siempre culpar a otro. Ambas son actitudes esperables cuando alguien está angustiado. 

Sobre las primeras el sociólogo comentó en qué consiste: "en que las personas frente a una situación nueva, angustiante y que las pone en peligro a ellas o a sus seres queridos, una respuesta muy lógica es negar o subestimar la situación y no hacerse cargo de ese miedo". Para el especialista el problema es que esa conducta se vuelve dañina, porque no te permite enfrentarte a la realidad. Un ejemplo de esto es ir a ver un familiar, "porque no pasa nada".

Para Feierstein los dirigentes, en su mayoría, se han comportado muy responsablemente. Sin embargo, asegura que no deberían basar sus decisiones en la imagen política, ya que eso "no solo que resulta mezquino, sino que puede ser incluso errado para la imagen".

Daniel Feierstein, sociólogo, doctor en Ciencias Sociales e investigador del Conicet

El especialista explicó aquello asegurando que "lo mejor que le puede pasar a un gobernante es que su espacio territorial tenga el menor costo en vidas y que el sistema de salud no colapse". "Pero quizás para llegar a eso, que en el futuro le va a dar rédito político, ahora hay que decir cosas que a la población no les van a gustar", completó.

Feierstein entiende que faltan muchísimos sociólogos evaluando esta situación, si bien en el último mes se han dado algunas escuchas. "Pero el tema central no es solo de tal o cual dirigente político, sino de la mirada médica. Justamente producto de ese tipo de profesión se ha generado una especie de soberbia del médico que cree que puede hablar de todo y manejar todo", sentenció.

"La verdad es que así como a mi no me pueden preguntar qué hacer cuando viene una persona con neumonía a una guardia, a la hora de diseñar una cuarentena no la puede hacer un médico. Porque es una medida social, no médica, que involucra comportamientos de las personas, que hará y qué no hará la gente, cómo lo va a entender., etc", completó.

Las 5 fases, según nos dijo nuestro entrevistado, estaban bien pensadas desde la economía y lo sanitario, "pero era evidente que iba a generar este caos, porque es demasiado 5 fases para que la población entienda". Nadie sabe en qué etapa está, si vos necesitás cerrar, necesitás cerrar y después abrir", opinó.

Pese a este análisis, Feierstein aseguró que "yo ni loco soy anticuarentena, porque en todos los fenómenos pandémicos de la historia, sobre todo los desconocidos, se resolvieron con esta medida". Sin embargo, aclaró que "el problema es ver de qué manera se implementa".

Pedro Cahn es uno de los infectólogos que asesora al Gobierno.

Aseguró que lo que más ha funcionado, en sociedades que han logrado lidiar mejor con esta novedad, es lo que se llama "cuarentenas intermitentes". Eso requiere que el momento de cierre verdaderamente sea estricto y no muy largo. Y que luego se de el momento de aperturas, con cuidados, y esta se pueda extender más en el tiempo.

"Yo creo que Mendoza está en situación de hacerlo, a diferencia del núcleo duro del AMAB", comentó. "En este momento que están con acelerado crecimiento de casos sería bueno hacer un cierre estricto de 20 días, lo cual suprime prácticamente al virus. Eso te permite después una apertura controlada bastante larga en el tiempo y cuando empieza a subir otra vez, volvés a cerrar".

Para concluir remarcó que "por eso hablo de dos instancias: apertura y cierre, que es más fácil de entender para la población. De lo contrario, por no querer estar 20 días encerrado, terminás 6 meses semi encerrado y con un montón de muertes".

"Si no entendemos que cuando se toma una medida hay que cumplirla, es difícil diseñar un futuro", sentenció Feierstein.

La nota completa, acá.

 

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