Arte y mar en un lugar único
Punta Ballena era un lugar inhóspito y hermoso cuando Carlos Paéz Vilaró -pintor y escultor uruguayo- compró ese terreno privilegiado, al precio de una caja de cigarrillos por cada metro cuadrado. En una primera etapa levantó sólo un rancho de lata, luego una casa -"La pionera"- y después comenzó el proyecto, inacabado como toda obra orgánica de "Casapueblo". El Artista, al igual que Gaudí, jamás usó un plano para la construcción que cuelga de los acantilados que miran a occidente.
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Su construcción espontánea realizada durante 36 años en esforzada labor y con sus propias manos, se considera universalmente como una "escultura habitable". Cuenta con varias salas en dirección al mar sobre los acantilados, donde permanentemente se realizan exposiciones de sus pinturas, esculturas y cerámicas.

El estilo recuerda a las construcciones mediterráneas pero el artista suele hacer referencia a la habilidad del hornero - pájaro típico del Uruguay - para hablar del tipo de construcción. "Casapueblo", que no posee una sola línea recta en su interior, evoca -debido a su color y al sitio en que fue levantada- las construcciones moriscas y mediterráneas. Cada rincón de esta casa-museo-hotel-restaurante es un homenaje de Páez Vilaró a un ideal (el amor), a un pueblo (los negros), o a una persona (Jorge Luis Borges).

