La ex "Gran Hermano" mendocina que se codea con estrellas de Hollywood

Griselda Sánchez escribió y participó de la obra "Sola" y ahora acaba de terminar el rodaje de "La sombra del gato", junto al actor estadounidense Danny Trejo, en el filme que dirigió José Cicala.

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Griselda Sánchez

Griselda Sánchez, la actriz mendocina que saltó a la fama en el 2007 por su participación en GH, no para un minuto. A poco de haber dado a luz a Ginna (10 meses), fruto de su relación con el fotógrafo y director de cine José Cicala, se puso a trabajar en el guión de la película Sola, que ella misma protagoniza junto a Araceli González, Mariano Martínez, Fabián Mazzei y Miguel Ángel Solá. Una vez finalizada comenzó a escribir el thriller de suspenso La sombra del Gato, filme que también dirigió su marido y en la que le tocó compartir escenas ni más ni menos que con el norteamericano Danny Trejo. Y, mientras amamanta a su beba, habló con Teleshow.

¿Cuál es tu rol en el film?

—Para empezar, trabajé como guionista junto con José (Cicala) y Gustavo Lencina. Mi papel es el de Kimana. Y lo que más me gustó de ella es que tiene muchas similitudes con el personaje de Trejo, porque somos dos especies de chamanes. A ella se le van despertando sus percepciones místicas a medida que va avanzando la película, pero Danny tiene un espíritu muy poderoso que se nota desde el comienzo. Y es como que somos los dos de la misma tribu.

—¿Cómo fue trabajar al lado de una estrella de Hollywood?

—¡Fue genial! Yo no suelo ser cholula, así que no pensé que me iba a movilizar estar con él. Pero la verdad es que me re emocionó verlo, porque me trasmitía una energía muy copada. Al principio me ponía nerviosa y decía: "¡Wow, es Danny Trejo!". Yo pensé que me gustaba a mí porque soy re freaky y me encanta las películas raras, bizarras o de culto. Pero me di cuenta de que es muy popular, porque la gente estaba enloquecida con él.

—El tiene un fisic du rol de malvado, ¿es verdad que fuera del set es un tierno?

—Es muy tierno y buena onda. Me integró enseguida. Y me hacía muchos chistes. Terminaba las escenas y me decía: "¡Hágame un sándwich, Kimana!". Y eso que le cuesta hablar en castellano, pero buscaba la forma de que lo entienda para bromear en los intervalos.

—¿Cómo hizo con el idioma para la película?

—En principio, su personaje iba a hablar en inglés y el resto en español. Pero él no quiso, así que se aprendió todos sus textos en castellano y lo hizo muy bien. El siempre le puso muy buena onda a todo. Y, para mí, fue maravilloso filmar una escena que tenemos juntos Dany, Rita Cortese, Maite Lanata y Guillermo Zapata.

—¿Por qué?

—¡Imaginate que mi personaje estaba en el medio del de Danny y Rita, que es un camión con acoplado actuando y estaba rodeada de actores de primer nivel! Para mí fue como tocar el cielo con las manos. Pienso que no le puedo pedir más a la vida porque, todas las cosas que había soñado, las he ido superando…

—¿Y cómo es trabajar con tu marido, que es el director?

—Es que no sé si me manda él a mí o lo mando yo a él…

—¿El empoderamiento femenino?

—Tal cual. El tiene una energía un poco femenina y yo una un poco masculina, así que nos vamos equilibrando. Y, como él confía mucho en mí, a determinadas escenas me dejó dirigirlas y me permitió hacer el coucheo de los actores. Porque yo, antes de entrar a Gran Hermano, había estudiado teatro en la Universidad Nacional de Cuyo. Pero él después me acompañó a los entrenamientos con Alejandro Catalano y Agustín Alesso. Así que vio como me fui formando y avala mi visión. Antes, él trabajaba con modelos en la fotografía. Pero yo le sugerí que laburara con bellezas más reales, con caras más posibles y expresivas. Y le encantó.

—Formaron una buena dupla laboral, porque la productora con la que hicieron Sola y La sombra del gato también es un proyecto en común…

—Sí, somos un lindo equipo. Porque somos una pareja horizontal. Fijate que él podría ser un mandón conmigo, pero no.

—¿Y qué pasa en la casa? ¿Con una beba también el trabajo es equitativo?

—José hace muchas tareas del hogar. Con la beba no tanto. A lo sumo se encarga de hacer las mamaderas nocturnas, que es lo único que yo no quiero hacer porque no me gusta levantarme a la noche. Igual, Ginna toma la leche dormida y sigue toda la noche sin molestar. Y, durante el día, siempre está de muy buen humor. Así que es un placer.

—Vos tenés una hija de 17 años, Memé…

—Sí, y está chocha con su hermanita. Mucha gente piensa que la dejé en Mendoza, porque no me deja que le saque fotos. Pero no, ella vive conmigo, sólo que no quiere dar la cara en mi Instagram. Y yo la respeto.

—Cicala tiene a Abril y Camila, de 25 y 26 años respectivamente…

—Exacto. Y ellas también vienen mucho a casa y nos ayudan con la beba. Tienen una relación re linda.

—Para José y para vos debe haber sido un desafío esto de empezar de nuevo con el chupete, teniendo hijas tan grandes…

—Fue una decisión. Porque los dos ya podíamos tener vacaciones de hijos toda la vida con las chicas ya criadas. Pero teníamos ganas de ser papás otra vez. Tenemos ganas.

—¿Acaso se puede venir uno más?

—Sí, es la idea.

—¡Qué energía!

—Es que estamos chochos con lo que estamos viviendo a todo nivel. Fijate que ya estamos viendo guiones para lo van a ser las próximas películas. Tenemos ganas de hacer algo con Miranda Otto. Y la idea es llegar a producir dos películas por año. Estamos locos, lo sé, pero esto es lo que amamos y lo hacemos con mucha pasión.

Fuente: Nancy Duré para Teleshow

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