El Expresionismo, en una gran exposición
En coincidencia con una gran exposición en la Tate Modern de Londres recorremos hoy el rol fundamental que este sentimiento tuvo en el expresionismo. Desde el nacimiento de impresionismo había pasado más de un siglo y mucha agua bajo el puente. En Alemania, a principios del siglo XX surge un movimiento artístico y cultural que desde temprano comenzó a llamarse (por oposición a aquel) Expresionismo.
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Se caracterizó por la distorsión de la realidad con el fin de expresar emociones subjetivas, utilizando colores intensos y formas exageradas para transmitir sentimientos y experiencias internas. La figuración fue paulatinamente dejando paso a una abstracción que dio lugar a distintas vertientes. Surgieron experimentos audaces con el color, las formas dramáticas. También la música atonal y la poesía en verso libre.
Se caracterizó también por las colaboraciones artísticas interculturales frente a las ideologías imperiales y las desigualdades sociales de la Europa de principios del siglo XX.
El grupo El Jinete Azul fue uno de los colectivos más importantes dentro del Expresionismo. Fundado en 1911 en Munich por los artistas Wassily Kandinsky (1866-1944) y Franz Marc (1880-1916), el nombre del grupo se inspira en una pintura de Kandinsky que representa un jinete azul y también refleja la afinidad de Marc por los caballos y el uso simbólico del color azul.
Devino en una pequeña comunidad transnacional de pintores, músicos y actores, donde como en el Impresionismo la amistad fue clave. Su legado como colectivo fue la publicación en 1912 del “Almanaque del Jinete Azul” un volumen de imágenes y textos.
Murnau, una ciudad rural en las estribaciones de los Alpes bávaros, se convirtió en un lugar importante para el círculo que pasó allí varios veranos. Inspirándose en sus pintorescos espacios al aire libre, allí trabajaron y experimentaron creativamente en un ambiente de amistad y relajación.
Sobre ellos la Tate Modern de Londres presenta en estos días una muestra excepcional titulada “Expresionismo: Kandinsky, Münter y el Jinete Azul”.
Cabe presentar a Gabriele Münter una alemana, diez años menor que Kandinky y por entonces su pareja. Fue una artista destacada y figura clave dentro del grupo. Además, como fotógrafa, dejó documentos valiosos de su historia abruptamente interrumpida con el inicio de la Primera Guerra, en 1914.

La exposición destaca 17 figuras: artistas, músicos e intérpretes. Presenta mujeres artistas que desafiaron las convenciones sociales, así como con aquellas que se involucran en cuestiones ambientales y buscan nuevas formas de espiritualidad.

Pero como lo marca el subtítulo de la muestra es una invitación a descubrir la historia de una amistad que buscó transformar el arte moderno”. Además, pone en el tapete a artistas qué a diferencia de Kandinsky y Paul Klee, (integrado tempranamente al grupo), no son muy conocidos.

* Carlos María Pinasco es consultor de arte.
