Los Red Hot Chili Peppers e Incubus resucitan Rock in Río
Por fin, volvió el rock. Tras una edición más floja de lo habitual, el festival Rock in Río clausuró por todo lo alto su tercera andadura en Madrid con el sonido experimental de Incubus y la inconfundible mezcla de funk, rock progresivo y punk de los Red Hot Chili Peppers. Mirá los videos de la presentación.
Por Elana Box para DPA
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Apenas habían pasado seis meses desde su última visita a la capital española, pero los fans de la banda californiana volvieron a volcarse con Anthony Kiedis y compañía abarrotando la Ciudad del Rock. En total, 55.000 personas se sumaron a la cuarta jornada de festival, que en su conjunto reunió la nada despreciable cifra de 180.000 asistentes.
La noche prometía, y ya desde primera hora el público entró en calor con el punk gitano de Gogol Bordello. Pese a no ser demasiado conocidos por estas latitudes, esta banda mestiza del Lower East Side de Nueva York consiguió meterse a la multitud festivalera en el bolsillo: no pararon de moverse y dar saltos en todo el concierto, y con su inclasificable sonido de inspiración balcánica hicieron bailar al más parado.
Después llegó el turno de Incubus, que tampoco defraudó. Además de presentar su último disco, "If Not Now, When?", Brandon Boyd y los suyos llevaron al escenario Mundo un repertorio de hits en el que no faltaron "Pardon Me", "Megalomaniac", "Love Hurts", "Nice To Know You" o su himno "Drive". Derroche de decibelios con el magnetismo de Boyd, ahora con look surfero melena al viento, y el sonido "nu metal" de sus mejores años.
Llegada la media noche ya no cabía un alfiler sobre el césped -artificial- de la Ciudad del Rock y la masa de treintañeros se apelotonaba bajo el escenario a la espera de Kiedis, que se hizo de rogar un cuarto de hora. Eso sí, después, no dieron tregua y dejaron bien claro que, pese a rondar los 50, tienen cuerpo de fiesta para rato.
"Monarchy of Roses", de su último álbum, "I'm With You", fue el tema elegido por los californianos para abrir el concierto. Kiedis apareció con su habitual chaqué -con medio pantalón en una pierna-, pero apenas tardó dos temas en quitarse la camiseta y sacar pecho, como habían hecho ya los vocalistas de Incubus y Gogol Bordello.
Entre fogonazos como "Around The World", "Can't Stop", "Californication" o "Parallel Universe", Kiedis y el bajista "Flea" compartían protagonismo y acrobacias al grito de "¡tenemos amor para todos esta noche!". Chad Smith, que acabó con la camiseta España -sin mangas- no paró de aporrear la batería, y Josh Klinghoffer demostró ser un digno sustituto del inolvidable John Frusciante, que abandonó el grupo hace cuatro años.
Siguiendo la fórmula que tantos éxitos les ha traído desde los 80, con aplaudidas improvisaciones entre hit y hit, llegó el turno de uno de los momentos más esperados: su himno "Under The Bridge". Y como colofón a un concierto en el que no faltaron pildorazos como "By The Way" o "Suck My Kiss", pusieron el broche de oro con el infalible "Give It Away", mientras comenzaban ya los fuegos artificiales.
Quienes aún se quedaron con ganas de fiesta, siguieron bailando con el canadiense Deadmau5, recuperando el sonido electrónico que ha sido denominador común de esta tercera edición de Rock in Río Madrid. Y es que el festival, tocado por la cancelación de Rihanna y tras un tibio arranque con Lenny Kravitz y Maná, había vivido su mejor noche con el house de David Guetta. Hasta que Incubus y los "Red Hot" se encargaron de devolverle su esencia.
"Monarchy of Roses", de su último álbum, "I'm With You", fue el tema elegido por los californianos para abrir el concierto. Kiedis apareció con su habitual chaqué -con medio pantalón en una pierna-, pero apenas tardó dos temas en quitarse la camiseta y sacar pecho, como habían hecho ya los vocalistas de Incubus y Gogol Bordello.
Entre fogonazos como "Around The World", "Can't Stop", "Californication" o "Parallel Universe", Kiedis y el bajista "Flea" compartían protagonismo y acrobacias al grito de "¡tenemos amor para todos esta noche!". Chad Smith, que acabó con la camiseta España -sin mangas- no paró de aporrear la batería, y Josh Klinghoffer demostró ser un digno sustituto del inolvidable John Frusciante, que abandonó el grupo hace cuatro años.
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La presentación completa aquí:

