Cómo acabar con el hábito de comer por aburrimiento
Cuando Bridget Jones protagoniza una escena comiendo helado, deprimida y sola en el salón de su casa, nadie piensa que esté comiendo por aburrimiento, sino por una necesidad emocional o un hábito que hemos incorporado desde hace años. Muchas veces, la inactividad física total, nos puede llevar a estar aburridos, pero eso no impide que nuestro cerebro siga en funcionamiento y haya reacciones emocionales.
Esa sensación de querer buscar comida en cada rato cuando estamos aburridos, es una necesidad que tenemos por llenar ese vacío. Ejemplificando, esto lo podemos ver en la famosa película ¨El diario de Bridget Jones¨, en donde resulta fácil identificar esa necesidad emocional, pero no siempre suele ser así.
Según, Sonia Lucena, experta en psiconutrición realmente no comemos por aburrimiento, sino que lo hacemos por esa sensación de soledad y querer desconectar. Para que distingamos claramente este concepto nos pone de ejemplo lo siguiente: "Cuando estás trabajando, o teletrabajando, tu cuerpo necesita distraernos. Si el argumento que da el cerebro es que desconectes para descansar, no lo vas a hacer porque tienes muchas cosas pendientes. Sin embargo, si despierta la sensación de hambre, si te vas a levantar, vas a ir a por algo de comer y vas a desconectar".
Pero no solo es culpa de esa necesidad de soledad que sentimos o el querer desenchufarnos un rato, sino que existe una relación directa con los neurotransmisores y neuroquímicos. ¿Qué es lo que sucede? los niveles de dopamina bajan. El acto de comer causa muchas veces una sensación de placer, que muchísimas personas sienten. Principalmente si se trata de comida rica en azúcares y grasas. Allí somos los primeros en la lista cuando esos pequeños placeres nos satisfacen y nos hacen llenar esa sensación de vacío que nos produce el aburrimiento.
Aquí te dejamos algunas pautas para ¨no comer por aburrimiento¨
Según Sonia Lucena, siguiendo estos siete consejos evitaremos que la comida se convierta en un arma para paliar una necesidad emocional.
- Es muy importante escuchar las necesidades emocionales de nuestro cuerpo. Si nos sentimos solos, abatidos o tristes, reconoceremos esa emoción y buscaremos una alternativa sana.
- Evitar tener productos poco saludables. Si al final no puedes evitar que la comida sea tu vía de escape, por lo menos no intoxiques tu organismo.
- Hacer deporte. Va a activar tus endorfinas y hacerte sentir mejor.
- Seguir unas pautas de alimentación constantes. Así tendrás cubiertas tus necesidades básicas y no tendrás sensación de hambre.
- Cambia los hábitos que te llevan a comer por aburrimiento. Si por ejemplo cada vez que acabas de comer te vas al sofá y picas, cambia tu rutina. Camina, vete a otra estancia o haz cualquier actividad que rompa el hábito.
¡Comienza el cambio hoy mismo para evitar que esto te suceda!
Recuerda que la información que te brindamos en MDZ Femme es sólo a título informativo y de ninguna manera reemplaza la opinión de un profesional. Cualquier trastorno alimenticio que detectes debes consultarlo con un especialista.
