Por qué Kate Moss fue considerada la "anti modelo" de los 90
A sus 48 años, Kate Moss sigue siendo una de las modelos más exitosas e influyentes del mundo. La polémica que siempre generó y su rebeldía fueron sus características de joven, además que fue considerada una "anti modelo" porque no cumplía con los crueles estándares de belleza de la época.
Nació en Croydon, Gran Londres, y sus estudios los realizó en Riddlesdown Collegiate, una institución para familias bien posicionadas. Su carrera en la moda comenzó a los 14 años cuando caminaba por el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy y Sarah Doukas, fundadora de la agencia de modelos Storm, le ofreció trabajar con ella.
A principios de la década de 1990, Claudia Schiffer, Naomi Campbell, Linda Evangelista, Tyra Banks, Christy Turlington, Cindy Crawford, entre otras, también despegaron su carrera y hasta hoy son consideradas las mejores supermodelos. La diferencia entre ellas y Kate Moss estaba a simple vista: mientras todas eran altas, de casi 1.80 metros, la británica con suerte llegaba al 1.70 metros.
Cabe recordar que durante esos años, para trabajar en la industria de la moda las mujeres debían ser delgadas, altas y con curvas sutiles, lo que es conocido en la jerga como "modelos mannequin". Pese a que Kate Moss no cumplía con esas reglas, rompió todos los estereotipos y pasó a convertirse en la primera anti supermodelo.
Con tan solo 15 años, debutó en la Semana de la Moda de Londres de la mano del diseñador gibraltareño John Galliano y un año después, se produjo su estreno en París. Su despliegue fue tal que sedució a los diseñadores y logró trabajar con marcas de lujo como Gucci, Dolce & Gabbana, Versace, Chanel, Missoni, David Yurman, Burberry y Dior.
El primer gran diseñador en apostar por la modelo como imagen de su firma fue Calvin Klein quién la eligió para protagonizar su campaña publicitaria Obsession, en 1993. A pesar de ser hermosísima, su físico distaba mucho de los cánones estéticos establecidos por el cruel mundo de la moda, en el que debía competir con colegas como Schiffer y Campbell. Sin embargo, ella se ganó su lugar y comenzó a obtener mucha popularidad entre las mujeres.
Con el tiempo, y ya establecida en la industria, protagonizó escándalos principalmente por aparecer en público con altos niveles de embriaguez y por haber consumido cocaína. Además, su cuerpo tan delgado fue objeto de críticas y se ganó un gran repudio cuando fomentó la anorexia entre las jóvenes al decir "nada sabe tan bien como sentirse delgada".
“Ingresé en una clínica de desintoxicación por voluntad propia. Me di cuenta de que no podía seguir así. Sólo existía una cosa para mí: fiestas, fiestas y fiestas, con mucho alcohol y muchas otras locuras. Ahora, ya estoy fuera y en plena forma", confesó en una entrevista.
Aunque se retiró de las pasarelas hace años, Kate Moss sigue siendo una marca en sí misma y es muy solicitada por los diseñadores. Tiene su propia agencia de modelos llamada Kate Moss Agency y su hija, Lili Grace Moss, busca seguir sus pasos por lo que es su gran mentora.