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Los beneficios impensados de tener tus espacios ordenados y organizados

Muchas veces el desorden de los espacios puede perjudicar nuestro bienestar. El orden y la organización son esenciales para lograr paz mental. ¡Veámoslo!
Constanza nos cuenta cuáles son los beneficios de tener nuestros espacios ordenados y organizados.
Constanza nos cuenta cuáles son los beneficios de tener nuestros espacios ordenados y organizados.

Desde MDZ Femme conversamos con Constanza Lima (39), licenciada en Administración de empresas hoteleras y fundadora de Habita - Estudio de organización, acerca de qué beneficios pueden traer el orden y la organización de los espacios en los que nos desarrollamos en nuestra vida cotidiana.

 En plena pandemia decidió renunciar a su trabajo para brindarle más tiempo a sus hijas. “Con mi pareja estábamos convencidos de que era lo mejor para la pareja, para la familia y para mi y mi felicidad”. A partir de ello, comenzó un proceso para volverse a encontrar consigo misma y sus proyectos. En ese momento, Constanza reconectó con su pasión por el orden y la organización. "Me abuené con el caos y así entendí que de este se pueden hacer muchas cosas”, expresó la entrevistada.

“En cualquiera de los lugares en los que trabajé siempre encontraba algo para ordenar. En ese entonces, nunca se me pasó por la cabeza que podría convertirse en una fuente de trabajo”.

El orden puede reducir la ansiedad. Foto: Shutterstock.

De esta forma, Constanza comenzó a estudiar en una escuela europea para hacer de esto una profesión en la que no solo se tiene en cuenta cómo ordenar y organizar sino al sujeto quien está detrás de ese desorden.  Su proyecto comenzó a tomar forma y así fundó Habita - Estudio de organización. El emprendimiento consiste en ordenar casas, oficinas, estudios o cualquier espacio que se necesite su intervención.

 “Yo veo un buen desorden y se me pone la piel de gallina. Es un trabajo súper gratificante, recibo mucho amor de mis clientes desde la primera sesión. Sentir que haces algún cambio en la vida del otro no tiene precio, comentó la entrevistada. 

El desorden nos hace sentirnos dispersas y limita nuestra atención. Foto: Freepik.

El orden y la organización como comenta Constanza, muchas veces, nos ayudan a reducir la ansiedad y la angustia, nos brindan paz mental. Si el lugar se encuentra ordenado nos hace sentir acogidos, nos dan ganas de quedarnos. El desorden, al contrario, nos estresa, ese ruido mental que entra por nuestros ojos disminuye nuestra productividad y capacidad de atención, nos hace sentir que hay mucho para hacer pero no sabemos por donde arrancar. 

Además, el orden y la organización nos ayudan a optimizar nuestro tiempo sea el objeto que sea. “Cuando sabemos donde están las cosas no perdemos tiempo. Si yo dejo en un lugar una determinada cosa y me garantizo de dejarla ahí, al otro día será más fácil volverla a encontrar en ese lugar”. Además, el orden nos ayuda a reducir el consumo ya que al saber lo que tenemos y donde lo tenemos no lo volvemos a comprar. “La existencia de los objetos en casa nos quita tiempo” agregó Constanza. 

“El orden nos da independencia y libertad. Por ejemplo, mis hijas saben donde está su ropa, cosas del cole por lo que no me preguntan otorgándoles independencia  y libertad a mí ”. 

El desorden además puede traer conflictos, sean familiares, laborales o de algún tipo. El que necesita orden se siente abrumado y el que no, se siente presionado por lograr ese orden. Esto puede traer discusiones y roces entre personas que comparten espacios. Constanza explica que muchas veces puede pasar que al no tener tiempo comenzamos a acostumbrarnos a ese desorden al que no enfrentamos creyendo que no hay otra alternativa. 

Para concluir, la entrevistada nos cuenta que el trabajo de los organizadores profesionales de espacios es ayudar, guiar y motivar a lograr los deseos y necesidades de quien los contrata. “Muchas veces, el orden y la limpieza recaen sobre la mujer y lamentablemente esto es injusto. Por eso mismo, aquí estamos para darles una mano, ayudarlas y orientarlas si no saben o si simplemente no tienen ganas, es algo normal. No deben sentir vergüenza al pedir ayuda, ¿Esto no lo sentimos con el plomero verdad?” agregó la organizadora profesional. 

¡Gracias Constanza por tu buena onda, tu tiempo y dedicación!