Astrología: conocé lo que representa el planeta Neptuno
Esencialmente, Neptuno representa los sueños, los ideales y las creencias en la astrología. Hace del nativo de un signo, un ser más o menos receptivo o inspirado, según su posición. La influencia que tiene puede derivar en extremos como el fanatismo, exceso de medicamentos, de alcohol o problemas mentales.
A Neptuno se lo denomina un planeta “colectivo”. Sobre la base de su lentitud, se queda durante un largo tiempo en la misma zona zodiacal. Luego, toda una generación comparte la misma posición de este planeta en el zodiaco.
Qué representa: breves datos de la astrología sobre Neptuno
Neptuno es uno de los planetas más "modernos", junto con Urano y Plutón. Es el que se encuentra más distante del Sol y por ello recibe poca luz y no puede calentar su atmósfera.
Tiene un intenso color azul debido al metano y a un compuesto que todavía es desconocido. Su período orbital es de 168,4 días terrestres. Tarda entre 13 y 14 años en moverse a través de un solo signo. Debido a esa cantidad de tiempo, su acción afecta a toda una generación en la Tierra.
Fue descubierto en el año 1846 por el astrónomo alemán Johann Galle y es el planeta corregente del signo piscis. Para la astrología, Neptuno personifica la voluntad de trascender todos esos límites que separan el alma con el todo.
Así se expresa Neptuno a través de los signos
Debido a que tiene una órbita larga y distante del sol, Neptuno solo llega a aries, tauro, géminis y cáncer y se queda allí durante muchos años; y por eso no está presente en los ocho restantes.
Neptuno en la Astrología: su disposición en la carta astral
En la carta astral, cuando Neptuno se encuentra bien posicionado el estado de ánimo se siente sereno y soñador. Por lo general, tiene una inclinación por las artes y la expresión musical. Cuando se encuentra mal posicionado la disposición de este planeta se dirige hacia las adicciones, se escapa y es irrealista.
Neptuno: amor Incondicional
Para la astrología, Neptuno es un planeta que busca el amor romántico e incondicional. Tiene la capacidad de aceptar al otro tal como es, con sus defectos y virtudes.