ver más

Cómo congelar óvulos si tienes más de 30 años

El procedimiento de congelamiento de óvulos lo comienzan a pensar mujeres mayores de 30 años que aún no decidieron su maternidad. También se recomienda para quienes vayan a hacer ciertos tratamientos por otras enfermedades, que puedan afectar su salud reproductiva.

Congelar óvulos es una tendencia que crece entre las mujeres mayores de 30 años. En la actualidad, muchas de nosotras optan por la técnica de vitrificación de ovocito, que es un procedimiento de reproducción asistida y consiste en guardar a estos en bajas temperaturas en nitrógeno líquido para poder fertilizarlos en el momento que se desee llevar adelante el embarazo.

Este tipo de tratamiento es utilizado por jóvenes que padecen patologías heredadas, diagnósticos de cáncer que si bien existen tratamientos exitosos para vencerlo, estos mismos muchas veces, dañan los ovarios sin posibilidad de quedar embarazadas en un futuro o quienes poseen casos de menopausias prematuras de causa genética. Además, hay quienes desean postergar la maternidad por la razón que sea. Frente a esta multiplicidad de situaciones, la técnica de congelamiento los óvulos se presenta como una alternativa para ser madres a largo plazo. 

La fertilidad asistida brinda la oportunidad de elegir el momento de llevar a cabo el embarazo. Foto: Shutterstock.

Desde MDZ Femme, charlamos con el  doctor ginecólogo  Antonio Martínez, Director del Instituto en Medicina Reproductiva (IMR), con el fin de informarnos acerca de esta alternativa para llevar a cabo un embarazo sea a corto o largo plazo. 

¿Cómo es el proceso para congelar óvulos?

El primer paso consiste en la estimulación ovárica donde la mujer al comenzar su ciclo menstrual debe colocarse hormonas diariamente para estimular una mayor producción y maduración de los óvulos. Al comenzar con este procedimiento, se realizan controles ecográficos periódicos para ver en qué momento los óvulos se encuentren en condiciones para ser extraídos. Esta primera etapa puede durar entre 10 a 12 días.

Al completar esta fase, se pasa a la extracción de los óvulos ya maduros, la cual se realiza por vía transvaginal con una punción. Es un procedimiento ambulatorio con una pequeña dosis de anestesia. 

Una vez extraídos los óvulos, en esta tercera etapa el biólogo realiza la selección de los óvulos que se encuentren en mejores condiciones para ser vitrificados. Estos se guardan en tanques de nitrógeno líquido a 196 grados bajo cero. Para preservarlos se debe abonar un costo de mantenimiento anual. El tiempo en el que pueden estar congelados los óvulos es indefinido, se han reportado casos de fertilización de los óvulos hasta 20 años después sin ninguna complicación. 

Al comenzar con el tratamiento se realizan controles ecográficos para ver el estado de los óvulos. Foto: Freepik.

El procedimiento es indoloro y no posee ningún tipo de efecto secundario ni a corto ni a largo plazo para la mujer. El ginecólogo explica que este tratamiento no garantiza la posterior fertilización efectiva de esos óvulos y logro del embarazo. La cantidad de que se logren extraer y la edad de la mujer en el momento de la extracción de estos son factores que pueden llegar a influir en la posterior fertilización. Además, dependerá de muchos factores inherentes a estos tales como el estado de los espermatozoides del varón o las condiciones del útero de la mujer, entre otros. 

El ginecólogo nos comenta que se realizó un estudio donde participaron mujeres menores y mayores de 35 años. En el primer grupo, hubo mujeres que lograron preservar 10 óvulos tuvieron una posibilidad de embarazo de un 42%, si una mujer de esa edad lograba guardar 20 este porcentaje crecía al 77%. de quedar embarazada posteriormente. El segundo grupo, aquellas mayores de 35 años al guardar la misma cantidad de óvulos los porcentajes descienden, al preservar 10 tienen un 25% y al guardar 20, tiene un 49% de posibilidades de embarazo. Estas estadísticas nos muestran que hay que ser conscientes de que no existe una relación directa entre los óvulos que conservamos y la posibilidad de quedar embarazadas. 

A partir de esto, el ginecólogo recomienda que es muy importante que aquellas que quisieran llevar a cabo el tratamiento de vitrificación, se realicen estudios para saber el estado de su fertilidad a partir de los 30 años ya que esta dependerá del organismo de cada una: existen mujeres que fácilmente se quedan embarazadas a los 40 años y otras a quienes se les dificulta a los 28.

Si deseas realizar este tratamiento es fundamental comenzar a hacer estudios a partir de los 30 años. Foto: Shutterstock. 

Antonio nos comenta que son una serie de estudios sencillos, como un análisis de sangre para conocer la reserva ovárica con la que cuenta o una ecografía transvaginal para ver el estado del útero y de los ovarios para que de esta forma tanto la paciente como el profesional comienzan a tener información acerca de la situación de fertilidad en la que la esta se encuentre. 

Cabe mencionar, aquellas que tengan alguna indicación médica por lesiones en los ovarios, de tratamientos oncológicos o genéticos, las obras sociales cubren el 100% de todo el tratamiento tanto en los medicamentos como en la vitrificación y guardado de esos óvulos. Las mujeres que deseen realizar el tratamiento por causa particular electiva tal como querer llevar a cabo un embarazo a largo plazo, no es cubierto por las asistencias médicas. 

¡Muchas gracias Antonio por su tiempo, dedicación y consejos!