Es argentina, vive en Qatar y revela el impacto del mundial en ese país
Pasaron más de 10 años desde que Camila Morales aterrizó por primera vez en Qatar. "No diría que me decepcionó, pero sí que me faltaba información", dice recordando cómo fue el encuentro con esa cultura de la que apenas tenía algo de información. "Mi esposo me había dicho que no estaba permitido besarse en la vía pública, que acá no había alcohol, que no había bares...", explica.
Y aclara que "así era Qatar cuando llegué hace 10 años. Después cambió y en los últimos cinco años es completamente diferente, ya hay muchas cosas que progresaron, aunque no se sabe si van a permanecer después del mundial". Camila llegó al país en la península arábiga junto a su marido, que se mudó allí por trabajo. Años más tarde tuvo a su primer hijo y más tarde comenzó a trabajar en turismo, con una licencia especial expedida por el gobierno qatarí.
Entonces, Camila asociaba al país, vagamente con los Emiratos Árabes y pensaba que era más parecido Dubai. "Después supe que era un país independiente", afirma y define como "chocante" su primer encuentro con Qatar. "Veía más gente local que ahora y todos iban con ropas tradicionales. Las mujeres iban todas tapadas, los restaurantes estaban divididos con sectores para mujeres, hombres y familias... Había un choque cultural ahí", señala.
Mercados de lujo europeo y tiendas que recuperan las tradiciones qataríes
Qatar es un país con algo menos de 3 millones de habitantes de los cuales, según estimaciones de la ONU, cerca del 80% son inmigrantes. Y esto impacta muy fuerte en la cultura. "No modifiqué mi forma de vestir, pero sí me adapté a que en ciertos lugares no puedo entrar en shorts o mostrar los hombros", cuenta acerca del vestuario.
Y sigue: "Para ir a un shopping, a una mezquita, a un hospital o a una entidad privada, ni las mujeres ni los hombres pueden mostrar las rodillas. Nosotras en la mezquita nos tenemos que cubrir el cabello", ejemplifica.
Camila se detiene en la indumentaria. "Los shoppings siguen el estilo europeo. La temporada va de la mano con los lanzamientos europeos, es decir que ahora la colección que está exhibida es la de invierno", detalla y agrega además que "hay shoppings en los que uno sólo encuentra marcas de lujo como Gucci, Versace o Louis Vuitton y también otros 'más árabes' donde tanto mujeres como hombres consiguen las abayas (vestidos amplios, tipo túnicas) para ellas y los thawb para hombres, que son de una calidad exquisita".
Según Camila, esas prendas a veces llevan piedras incrustadas y pueden llegar a costar más de US$10.000. "También hay otro mercado, Souq Waqi, más tradicional. Y ahí hay muchos locales donde venden telas importadas de India o Marruecos", detalla y explica que esto es importante ya que "En Qatar se usa mucho tener un sastre o modista que haga a medida los vestidos o abayas".
Qué cambió con la organización de Mundial de Qatar 2022
El impacto del Mundial de Qatar 2022 fue muy fuerte para la sociedad en ese remoto país de la península arábiga. "Vivo acá desde que Qatar fue anunciado como anfitrión, entonces viví el cambio del país: cómo las calles iban avanzando, cómo había nuevo lugares", expresa Camila y reflexiona: "Siento que Qatar quiere demostrar al mundo como realmente es porque el Medio Oriente de la mano de los musulmanes no está bien visto debido a que llega desinformación del otro lado del continente".

Enseguida, continúa: "Creo que Qatar está dando todo de sí para que este sea uno de los campeonatos más espectaculares de la copa del mundo. Va a ser la primera vez en muchos términos: la primera vez en esta época del año, la primera vez en Medio Oriente, la primera vez con estadios climatizados, con transporte público gratuito, con metros conectando todos los estadios...", enumera. Hay algo más en lo que el Mundial de Qatar 2022 marcará un hito: por primera vez en la historia habrá seis mujeres árbitras (no es un porcentaje alto, considerando que en total habrá 105 árbitros entre titulares y asistentes, aparte de 24 oficiales del VAR), pero es un gran paso.
Otro dato clave para Camila, como guía turística, es que -por su extensión- Qatar facilita recorrer no sólo los diferentes estadios sino también los sitios turísticos más importantes del país, en el que las distancias son muy cortas. Y así y todo encuentra que hay problemas que se intensifican con la masiva llegada de turistas. "Veo que hay algunos problemas en el tráfico, en la capacidad hotelera, en los restaurantes... Hay mucha gente que va a tener que esperar para sentarse a comer porque no hay reservas".
Sin embargo, cree que desde el Gobierno se están realizando acciones claras para brindar los servicios necesarios. "Qatar está dando lo mejor de sí para que el Mundial sea un éxito", concluye Camila desde Doha.
