¡Tengo 16 años y quiero ser salvada!
A medida que se acerca fin de año, los días se hacen más pesados. Cosas que parecían simples hace algunos meses, ahora son obstáculos impensables. Por esta razón me encontré pensando: ¿No sería oportuno que llegara alguien a mi vida y aliviara algunos de mis problemas? Podría ser alguien "novedoso": que me escuche, me entienda y sepa qué decir.
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Lo expreso y parece un deseo innegablemente infantil... Y, al mismo tiempo, tan real y tan humano. Este deseo me recordó las películas que veía de chica. Y enseguida, este deseo me hizo sentir infinitamente culpable.
Blancanieves, Cenicienta... Mi cabeza se llenó de imágenes. A medida que fui creciendo, aprendí a distanciarme de ellas. Las apreciaba con cariño y una ternura nostálgica pero si algo tenía claro es que nunca sería como ellas. Porque, sin excepción, todas habían esperado a que alguien interviniera para tomar las riendas de su historia. ¡Hasta me parecían débiles! Nada es más patético que necesitar ser rescatada, que vivir en un sopor monótono hasta que alguien -de afuera- trajera la aventura a la puerta de sus casas ¿Dónde estaba la iniciativa? ¿Y la libertad?
Nada es más patético que necesitar ser rescatada
Este planteo me llevó a otra pregunta: ¿Qué significa ser mi propia heroína? Y ahí decidí explorar la idea de “main character”, una trend que está de moda hace unos meses en TikTok, y que me resulta sumamente interesante.
Por un lado, propone “romantizar” las cosas cotidianas de la vida. Pero, por otra parte, promueve un estado constante de soberbia, de “yo puedo y tengo que hacer todo sola para ser independiente”. Ser humano significa aferrarnos a los extremos.
Lo que al principio puede parecer una forma enriquecedora de vivir -“sos dueña de tu vida”-, termina convirtiéndose casi inevitablemente en culpa. Lo que observo a mi alrededor. Hay una profunda vergüenza ante la posibilidad de tener que admitir que en el fondo, todos tenemos días en los que solo queremos ser salvados.
Todos tenemos una voz que nos dice “¡Cobarde!” cuando sentimos que no podemos más con alguna situación. Fuimos criados para creer que podemos con todo. O más bien, que tenemos que poder con todo.
A veces, después de un día largo, me siento un poco como la Bella durmiente. ¿Eso me hace menos capaz? ¿Menos “main character”? ¿O me hace humana? Es necesario desmantelar el discurso que nos hace creer que necesitamos ser invencibles a toda costa. Ser la verdadera heroína, quizás, implica apoderarse de la vulnerabilidad y lanzarse a la búsqueda de autenticidad. Quizás, implica dejar de vivir según los estándares del mundo y empezar a vivir para uno mismo.
* Esperanza, tiene 16 años. Es fanatica del te, de la Luna y de estar con sus amigas.
