Cómo usar prendas con brillo de día
Incorporar prendas con brillo para looks casuales es posible, sólo es cuestión de lograr un equilibrio. Ya sabemos que llevar distintas texturas en un outfit es un must, pero cuando una de ellas es brillosa hay que tener especial cuidado, ya que estas tienen tanto peso visual que pueden "desequilibrar" el look. La buena noticia es que en el mundo de la imagen todo es cuestión de “compensación”, así que no te olvides de la siguiente fórmula para lograr que estos looks funcionen: 30% de brillo por 70% de informalidad. El objetivo de esto es justamente restarle formalidad a este tipo de texturas reservadas típicamente para la noche, haciendo que funcionen también en situaciones más casuales.
Otro punto importante es elegir bien dónde vamos a usar el brillo, ya que las telas brillosas además de llamar la atención reflejan luz, y por lo tanto expanden la silueta. Con esto en mente, considerá:
- Llevar brillo arriba cuando tu cadera es más ancha que tus hombros (silueta triángulo), y abajo cuando necesites redondear caderas y restar protagonismo a hombros y espalda fuerte (silueta triángulo invertido).
- Quienes tienen abdomen más redondeado que hombros y cadera (silueta oval) y/o poca cintura (silueta rectángulo) deberían evitar las prendas superiores con brillo, o a lo sumo incorporarlas sólo en hombros a modo de detalle. ¿Esto significa que no pueden usar brillos? No: simplemente les conviene usarlos en prendas inferiores o en el calzado.
No olvidar: si te gusta la idea, sólo se trata de poner en marcha la creatividad, y fundamentalmente, de lograr un equilibrio visual. Los brillos no están prohibidos para ningún tipo de silueta ni para ningún tipo de situación, sólo es cuestión de saber cómo llevarlos acorde a cada una.
Inspirate a usar esta tendencia con los siguientes ejemplos: