El síndrome genitourinario de la menopausia es más frecuente de lo que uno cree
Se genera atrofia vaginal y como consecuencia adelgazamiento y sequedad de las paredes vaginales debido a una menor cantidad de estrógenos. Es importante consultar con un médico especializado para hacer diagnóstico diferencial con otras patologías y dar con el tratamiento adecuado.
Para tratar esta patología existe la colocación de estrógenos locales así como también, el tratamiento con láser que es aún más efectivo, rápido y no ablativo. En caso de que la paciente opte por realizar este tratamiento, el primer encuentro consta de una consulta en donde se realiza la historia clínica uroginecológica y luego un examen físico para evaluar que realmente se encuentra en condiciones de realizar el tratamiento con el láser y que se verán resultados positivos. Una vez evaluada, el tratamiento consta de 3 sesiones y luego un mantenimiento anual de una sesión. Lo más importante es conversar con la paciente y darle la calidez necesaria para que pueda expresar con tranquilidad qué es lo que la está incomodando, también asegurarle que no está sola y que será acompañada en todo el proceso, de principio a fin.
El síndrome urogenital de la postmenopausia es más frecuente de lo que se piensa, incluso puede ser catalogado como una enfermedad crónica a menudo no diagnosticada correctamente o no consultada por el pudor de la paciente. Por eso, es importante estar alerta a los principales síntomas como la sequedad vaginal constante, la falta de lubricación en las relaciones y la picazón vaginal, así como también no tener miedo de querer mejorar la calidad de vida y resignarse a vivir con ello.
Por la Dra. Emilia Alcoba, especialista en uroginecología y directora médica de Sens Medical.