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Hoy asaltamos el placard de...Negro Bava

El DJ y CEO del Grupo Sarapura abrió las puertas de su casa -y su placard- para charlar sobre moda, estilo y animarse a más con la ropa.
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El "Negro" Bava ya es una figura conocida de la noche mendocina: CEO y DJ del Grupo Sarapura, toda gran fiesta en la provincia está marcada por su música. Y si bien todo trabajo bajo el ojo público "demanda" estar siempre presentable, la exigencia no es una carga para el Negro, sino al contrario: la moda lo divierte y es una parte importante de su vida.

Hoy te mostramos el placar de uno de los DJs más conocidos de Mendoza, y te contamos qué piensa de la moda, de Mendoza y de animarse a experimentar con la ropa.

¿Siempre te gustó la moda, o es algo que vino por tu trabajo?

La moda es algo que me re divierte. Se mezcla con el laburo, porque muchas veces estás en un escenario o estás expuesto en eventos grandes, pero también te tiene que gustar, son las dos cosas. Soy todo lo contrario para la ropa que en mi vida: en mi laburo soy muy simétrico, siempre fui un poco maniático, y en mi vida en general también; en cambio con la ropa me divierte que las cosas sean asimétricas: uso buzos con cierres a los costados, picos, remeras rotas o con colgajos raros. El otro día que quería comprar unas Converse que eran cada una de un color y no había talle, fue un garrón.

O sea que siempre tuviste ese lado experimental.

Siempre fui así, me divierte mucho el dress code, me copan esas fiestas, aunque acá en Mendoza hay muy pocas. De pendejo, cuando tenía pelo, me hacía trenzas, y amo las pulseras y los collares, pasa que a uno se le va yendo la edad. Pero me re divierte la moda, y estando tan cerca de Chile comprarse ropa es un placer, voy allá y destruyo. 

Siempre voy a las tiendas y me compro ropa en el sector de mujeres, encuentro un montón de cosas.

¿Cómo describirías tu estilo?

No tengo un estilo, y eso hasta me divierte. Es según cómo me levante y lo que tenga que hacer en el día. Hay días que soy más rockero, otros en los que parezco oficinista, y otros en los que estoy en pijama todo el día...he llegado a cambiarme tres veces en un día para hacer tres cosas distintas.

Para mí el hombre es muy vago, o tiene miedo a los prejuicios, pero a mí me encanta vestirme, me divierte prestarle atención a eso y ser cuidadoso. En mi familia nadie le da mucha bola a la ropa, pero cuando hago limpieza de placard vienen como buitres.

¿Cómo es ir de compras con vos?

Gasto y después escondo la ropa de Mora, mi esposa. Le miento con los precios y todo. O le saco las etiquetas a las cosas nuevas y las guardo. Hace bastante que me compro muy poco en Argentina, porque me da bronca lo que cuesta la ropa. Hay un par de marcas que me gustan y en las que compro, pero vas afuera y es otra cosa; tenés ropa rara y precios mucho más accesibles.

Soy medio impaciente, no me gusta probarme: si me gusta algo, me lo compro y listo, por lo que después tal vez no lo uso mucho. Pero vuelvo al tema guita: si compro algo caro, ahí sí me tomo el tiempo y lo pienso bien. También consulto mucho a mi esposa, y si bien a veces nos peleamos, le hago caso. Me da bronca pifiar, pero sólo no podría vestirme, porque no tengo tan buen gusto natural. Cuando voy a comprarme algo le mando fotos a Mora o a algunos amigos para ver qué piensan.

¿Y terminás usando toda esa ropa?

Hay cosas que muchas veces las uso una vez y después nunca más. Me gusta la ropa chica, así que si engordo un poco estoy al horno, y encima me encanta cocinar -soy un gran cocinero a la parrilla- y amo el vino, así que trato de cuidarme. Pero me embola comprarme algo y no usarlo. Tengo un par de prendas raras, pero sé que las voy a usar, más allá de que mis amigos "normales" me jodan. Cuando vivía en San Antonio de Areco (Provincia de Buenos Aires) no quería ni aparecerme por los negocios de la zona porque iban a pensar que estaba loco, me daba vergüenza.

¿En Mendoza también te miran raro?

Acá en Mendoza no me molesta nada, me parece que la moda divierte a todos, se empilchan bastante para los eventos. 

El mendocino está súper aggiornado para mí en ese tema, miro mucho cómo se viste la gente.

¿Tenés algún referente de moda?

Sigo una página en Instagram que está buenísima pero tiene un estilo muy particular, y tengo un socio, que también es uno de mis mejores amigos, que me saca 10 vueltas, y él siempre me está tirando tips. Es peor que yo en ese sentido. A veces jugar con los límites conlleva riesgos, pero depende de quién lo lleva y cómo lo llevás.

¿Tenés alguna prenda que tenga un valor sentimental especial?

No, tengo cero apego por la ropa. Tengo cosas que me gustaron siempre pero no por apego sentimental, sino porque me quedaban bien. Ya no tengo mi camisa de casamiento, para que te des una idea. A veces me levanto un día y regalo la mitad de mi placard. Me da mucha bronca tener cosas, no sólo ropa sino en general, que no uso, más si hay alguien que lo puede usar. Aunque a veces tengo cosas tan raras que la gente no la recibe porque no la va a usar.

Iñaki, el menor de los Bava, mostrando la colección de pantalones de colores de su papá.

Dijiste que eras medio maniático: ¿también lo sos con tu placard?

Tengo una chica, Tere Lorenzi, que me ayuda a ordenar el placard y está buenísimo. 

Es mucho más fácil vestirse cuando tenés la ropa ordenada y sabés lo que tenés.

Me copan los pijamas, soy muy prolijo, tengo todos pijamas en conjunto, o jogginetas de entrecasa, pero siempre cuidado. Es lo mismo con mi casa: también me gusta que esté ordenada todo el tiempo. Hasta mi hijo Cruz, de 6 años, tiene su habitación súper ordenada. Es súper observador, me da su opinión de cómo estoy vestido y todo.

¿Te gusta que te regalen ropa?

Odio que me regalen ropa, es muy personal. El único que me tiene calado y que me sabe regalar ropa es mi amigo que te decía antes. Pero por lo general no me gusta, porque la gente suele regalar lo que le gusta a ellos, no a vos.

Me gusta que me pasen ropa, pero no que me compren. Lo único que sí acepto que me regalen son los calzoncillos, porque no los compro. Aunque le presto un montón de atención a las medias.