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Me rompieron el corazón, ¿y ahora cómo sigo?

Hay que reconocerlo: que te dejen -cualquiera sea la circunstancia, el género, la edad, el momento, el país o el por qué- ¡es doloroso!

No existe la ruptura sin dolor. Creer que podemos terminar una relación - sobre todo larga o establecida donde había proyectos- y que no nos duela, es una fantasía.

La gente que pretende hacer de cuenta que "me dejaron pero no pasa nada, mejor para mí, el que pierde es el otro..." se las va a ver consigo misma cuando la capacidad de tolerancia al malestar interno llegue a su límite y las emociones lo aplasten como un tsunami.

Cualquier ruptura implica dejar cosas que habíamos incorporado a nuestra vida: hábitos, rutinas, formas de ver, hacer y vivir que simplemente de un momento para el otro ya no estarán. Es como el miembro fantasma, de un día para otro no está más pero tenés la sensación de que sigue ahí. 

La idea de que no está más, toma trabajo.


La forma en que se da la separación ayuda mucho. Hay rupturas de todos los tipos y colores. Pero vamos a catalogarlas en más sanas y más destructivas. No es lo mismo, planificar una separación, que haya diálogo, contención y humanidad por parte de ambos integrantes de la pareja a que un día simplemente te dejen, sin razón aparente, sin justificación y privándote de las herramientas para entender qué pasó. Cualquiera sea el caso (estos u otros) la sensación de soledad y vacío que vas a experimentar es inminente. El desapego de esa persona y su mundo (¡ahora resulta que hasta su familia te caía muy bien!) parece ser en un primer momento insoportable. Recuerdos idealizados, arrepentimientos por los errores, enojo asesino con el ex, extrañamiento de las rutinas, etc, todo eso junto y mezclado distrae a la mente mientras uno procesa el duelo.

Porque de eso se trata, un duelo

La vida humana está repleta de pérdidas y cada una de ellas implican una readaptación emocional que toma todo de vos. Terminar el colegio, mudarte, cambiar de trabajo, dejar de ser soltero/a, que te dejen... Cada experiencia de cambio donde tu vida va a ser diferente a la fuerza, va a generar en vos una resistencia. Tu organismo que es adicto a las rutinas te va a mandar mensajes del tipo "no me está gustando esto, trabajé tanto para esta cómodo y tranquilo ¿y ahora cambiás todo?" Y sí, la vida cambia y nos cambia. 

Aunque nos cueste adaptarnos estamos preparados para hacerlo y el resultado final del duelo es el crecimiento. No hay forma de salir de un duelo sin ser más fuerte. 

Una vez que rompés el cascarón y dejás de estar enojado, negando o llorando, entonces lo ves, lo entendés, lo experimentás: 

"Lo que no te mata, te fortalece".


Ahora bien, vamos a las respuestas...

¿Cómo sigo, cómo acomodo mi vida, cómo lo supero de forma rápida y dignamente? Es probable que me vayas a odiar, pero la respuesta que tengo para darte no se parece a la que estás buscando:

"No hay nada para hacer, hay que esperar. Esa es la receta más clara que te puedo prescribir."

El dolor es natural y reparador. Porque duele, sana. Como una herida, al cicatrizar incomoda y pica pero el resultado es la restitución de la normalidad. No apurar al dolor, no evitar el dolor, no tenerle miedo al dolor porque estamos preparados para soportarlo. 

Tristeza no es mala palabra y aunque vivimos en una sociedad maníaca que no enseña que ser feliz es sinónimo de reírse sin parar y nunca jamás estar mal; el dolor es parte de la experiencia humana normal, esperable y hasta saludable. Forma una parte importante de las emociones humanas y porque experimentamos tristeza podemos pensar desde otros puntos de vista y re-valorar aspectos de nuestra vida olvidados o muy esenciales y que en el furor de la relación habíamos dejado perdidos.

Para ponernos un poco más prácticos, y a la hora de los bifes, puede que alguno de estos tips te sirvan:

  • Vas a volver a amar y vas a ser amado nuevamente. Es así, es una ley natural. Estamos hechos para amar y necesitamos que nos cuiden. Puede que intentes auto-convencerte de que "no hay nadie en el mundo para vos" o que "el amor se terminó para vos", pero en el fondo sabé que todos volvemos, somos adictos al amor y lo necesitamos. La próxima vez enfocate en sacarle provecho a las heridas y tratá de no repetir errores.

  • Los amigos de verdad ayudan. Rodearse de gente que a uno lo quiere y con quienes empatizamos, sobre todo esos que son como "psicólogos" y dan buenos consejos o al menos te sacan una carcajada en el peor momento, pueden hacer que tu día sea un poquito menos pesado.

  • Es verdad que la familia quiere lo mejor para uno. Capaz te lo dijeron y no te gustó escucharlo. Tal vez te lo dijeron con caras o indirectas que preferiste negar. Pero ahí está la verdad indiscutible: la familia nos quiere bien y aunque la mayoría de las veces la forma puede ser incorrecta es real que nos quieren ayudar. Ahora es momento para darles una oportunidad de que te contengan.

  • Estás atrapado sin salida. No hay plan B. Ninguna fiesta, abundantes romances, sexo descontrolado, alcohol, aturdimiento de cosas nuevas, nuevos amigos, nada, nada te va a calmar el dolor. Hay que ponerle el pecho, frenar y entregarse al cambio.

  • No expulses a la gente de tu lado. La gente no tiene la culpa de que te perforaron el corazón. Si te buscan es porque te quieren ayudar. Podés decir "no tengo ganas, no vengas, hoy no", pero cada tanto dale una oportunidad a la humanidad porque algunas personas te pueden sorprender gratamente.

  • Hablá de lo que te pasa. Casi la totalidad de las personas que conozco han experimentado una fea ruptura. No te va a costar encontrar con quien hablar y que del otro lado se sientan identificados. Eso sí, alterná el oyente porque más opiniones aportan más.

  • Está bien que sientas lo que puedas sentir. Las emociones no son adiestrables, no las podés manejar. Si estás sintiendo algo (enojo, tristeza, desolación, etc.) lo mejor que podés hacer es darle lugar a ese estado para que se exprese con libertad. Si estrangulás la emoción y no la dejás ser solamente va a crecer dentro tuyo. ¡Ojo, si ves que la cosa se pone fea (llevás varios días en cama, comenzás a experimentar problemas laborales o de estudio, sentís que no tiene sentido vivir) no dudes en pedir ayuda profesional!

Licenciada Eva Victoria Rodríguez 

Psicología Positiva 

Contacto:  evavictoriar@gmail.com