Sergio Company: "La mendocina es, de las provincias, la que mejor se viste"
Con casi siete carreras que estudió a lo largo de su vida, Sergio Company es un apasionado por la moda, el periodismo, la decoración y otras tantas aréas más que abarcan la estética. Lo encontramos en la Fiesta de Blanco en Pinamar y se animó a hablar de todo. ¡Mirá!

-¿Por qué decís que las mendocinas somos recatadas?
-Siempre digo que las mendocinas tienen un estilo propio y por lo general, entre ustedes mismas, van adoptando el mismo look: un jean, una camisa blanca, un sombrero, gafas y botas. Hay muchas mujeres en Mendoza que yo veo así. No me lo contaron, lo viví.
Me encanta observar a las mendocinas. Es, de las provincias, la que mejor se viste. Por ejemplo, la cordobesa es más desinhibida, más potente.
La mendocina es fina.
-¿Qué pensás de la crítica de moda?
-Yo nunca critico a la gente que está en la calle o en un evento. No me sale criticarla, pero la miro mucho. Entonces sé lo que usa la gente de la moda, cómo lo incorpora, cómo tienen que ver el lugar dónde vivís con cómo te vestís. ¡Tiene mucho que ver!
-¿Y cómo es la porteña?
-Es una melange, porque es Buenos Aires vive todo el mundo. Lo que se ve es que la gente le da importancia a la ropa desde lo que el bolsillo le da. Se adapta. No pretende mostrar más, salvo grupos. Ves mujeres vestidas como en New York, mujeres vestidas como en Milán, mujeres vestidas como en Buenos Aires.
-¿Cuál es el lugar del mundo que más te impactó con respecto a cómo se visten las mujeres?
-Muchos lugares. La tailandesa mezcla la cultura y la moda y en esa mezcla aparecen conjuntos refinados y diferentes.
-¿Y el hombre? Hay una diferencia atroz entre el hombre mendocino y porteño. El porteño es metrosexual, el mendocino: clásico...
- Yo no uso el termino metrosexual, porque queda cómo diferenciar a la gente que se anima a ponerse lo que quiere. Oséa para mí no es metrosexual quién se preocupa por verse bien, porque sino con ese criterio las mujeres serían metrosexuales y no lo son, no es el título. Pero que es Buenos Aires el hombre adapta más la moda, sí es verdad. Es algo notorio, a diferencia de la mujer el hombre se anima más, tiene menos complejo. Esto es ayudado por la moda futbolista; marcan una tendencia que el hombre se anima a copiar y entonces está más jugado con las mujeres. Ser clásico no está mal tampoco. Mal vestido es aquel que se pone algo que no le queda bien, que no arma su figura, que no disimula sus defectos o que no realza sus virtudes.
-Sos una de las personas que más conoce a Mirtha Legrand, ¿cómo la conociste?
-Tomamos el té todos los domingos. Yo era chiquito, era amiga de mi padre, no era amiga mía. Yo no la conozco de grande o trabajando con ella, la conozco mucho antes, entonces no la miro como la mira la gente porque la conozco de otra manera, es una amiga. Todos los que hablan en los medios tocan de oído, hablan por lo que le cuentan, yo hablo de primera mano.
-Entonces, ¿cómo es Mirtha?
-Es un ser incomparable, no se puede comparar con nadie, es única. Ella tiene un aura, una luz que la hace resplandecer en donde esté. Porque la gente la ve en la televisión, pero yo la veo viajando, en su casa, he compartido temporadas enteras con ella. Es muy divertida, mucho más divertida de lo que se ve en la tele. Vos ves cómo la gente la mira, aunque no sepas quién es. Vos vas a Europa con Mirtha, la gente no la conoce, pero todos se dan vuelta para mirarla.
-Analicemos algunas "it girls" del ambiente. ¿Cómo se viste Juliana Awada?
-Como dicen los libros de moda. Para mí la persona que mejor se viste no es la que copia un desfile, sino la que adapta su personalidad con lo que ve en la moda. Quizás no se pone lo que ve en la moda, esa me gusta más a mí.
Juliana es muy correcta, demasiado, yo le sacaría un poquito de moda. La volvería más natural.
Su naturalidad es armada, porque ella no sale sin make up, o sin peinar o con un agujero en un jean, si se usara sí. Me parece que es demasiado correcta.
- Te encontramos en la Fiesta de Blanco en Pinamar y bajo este dress code nos preguntamos, ¿cómo hacemos para vestirnos de blanco y estar correctos?
-No me visto más de blanco, hace dos años que dejé el blanco porque me aburrió. Me parece que nadie inventa colores, lo que se pone de moda es lo que se usa. El blanco quedó como intacto en el verano, pero para mí este verano son: verde manzana, limón, los cítricos, no el blanco. No está mal, pero a mí me aburrió.
