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¿Primeras canas? Qué NO hacer

Las comenzamos a notar y las vamos cortando o arrancando, pero llegará un momento que se volverá imposible. Acá está lo que debes evitar.

Es un tema que preocupa tanto a hombres y mujeres, pero  es la ley de la vida, y no queda más remedio que aceptarlo de la mejor forma posible.

¿Qué son y por qué aparecen?

Las canas son pelos blancos, generalmente más grueso que el resto del pelo, que surgen por la pérdida de la función activa del melanocito, célula que genera la melanina, encargada de darle pigmento a la piel. 

Si bien la aparición de canas se asocia al envejecimiento, hay otros factores altamente influyentes, como el color de piel. Las personas de piel blanca y oriental son las que antes comienzan a blanquear sus cabellos. Por el contrario, las personas de raza negra, por lo general, hasta los 45 no saben lo que es tener canas. 

Otro factor importante es el estrés y el nerviosismo, que mucho tienen que ver con la aceleración en la aparición de canas. Las sensaciones angustiosas y el estrés laboral o personal producen un encanecimiento más rápido.

En tercer lugar, influye la herencia. Si nuestros antecesores tuvieron el pelo blanco desde jóvenes es más que probable que nos suceda lo mismo. 

Cómo evitarlas

Si bien esto es casi imposible, sí podemos retardar su aparición o aminorar su caudal mediante una alimentación adecuada. Si intentás comer alimentos ricos en hierro (maíz, nueces, zanahorias...), vitaminas B1 y B2 (cereales, legumbres, espárragos...) o zinc (papas, bananas, berenjenas) estarás evitando que tu cabello se tiña de blanco antes de tiempo.

Qué no hacer

Arrancarlas: Al principio son pocas, por lo que es muy comenzar a cortarlas o arrancarlas de raíz, para los que no creen en la falsa leyenda de que por cada cana arrancada crecen siete más. NO ES CIERTO. Nuevas canas aparecerán porque corresponde al proceso natural de envejecimiento capilar, y eso no es un mito, solo es así. 

Lo malo  de arrancarlas, así como a cualquier cabello, es que se corre el riesgo de dañar el folículo piloso y, al final, que este deje producir cabello. 

No preocuparse por el color adecuado: Si luego de que te salen las primeras canas pensás que con aplicarte una tintura de tu color la cosa está solucionada, no es así. Sí solías utilizar tintura sin amoníaco, como hennas o castings, va a ser conveniente pasar a la tintura común. 

Los baños de color no cubren bien las canas y se tienden a amarillear. 

Teñirse siempre en casa: Como no es tan fácil ir a la peluquería por estas épocas, cada vez más las personas se animan a teñirse el cabello en casa con fórmulas cómodas de aplicar y muy económicas. Sin embargo, por algo las peluquerías contratan coloristas. 

Ellos saben a la perfección qué coloración utilizar, qué mezclas hacer y cómo aplicarlas mejor para alcanzar aquellos lugares que no vemos frente al espejo y con fórmulas profesionales.

Qué hacer

Reflejos e iluminaciones: Si tan sólo tenés unas pocas canas asomando, no es necesario teñirte todo el pelo, lo maltratás innecesariamente. Con unos reflejos en el mismo tono que tu pelo natural (no siempre es necesario que sean más claros) puede ser más que suficiente. Un tono caoba si sos morocha, o un tono dorado si tu pelo es claro pueden camuflar sin dificultad. Luego, podés mantenerlo y cuidarlo con un shampú específico para reflejos. 

Más tarde, si las canas ya empiezan a mostrarse más de lo debido y el pelo empieza a clarearse excesivamente ya deberás optar por las tinturas en todo el pelo, luego, solo la raíz.

Ocultar las primeras: Al principio las canas tienden a salir en el mismo lugar, casi siempre en las sienes. Por eso, podés ocultarlas simplemente cambiando de peinado. La raya al medio es lo mejor en ese caso.

Querelas: Cada vez más mujeres se animan a llevar las canas con dignidad, ya que da una impronta de clase y madurez. Integralas a tu estilo y a tu look y olvidate de la preocupación de teñirte cada 15 días. Que nadie te diga que el paso del tiempo es malo.