10 preguntas que tenés que hacerte antes de comprar algo caro
El inicio de temporada otoño – invierno nos obliga a sacar de bolsas y cajas aquellas prendas que el año pasado guardamos, pero también nos tienta para comprar indumentaria y calzado que durante 2013 no vimos y que nos encanta, pero admitámoslo: muchas prendas de marca y encima de temporada, puede superar nuestro presupuesto.
Es por eso que al menos algunas de estas 10 preguntas tenés que hacerte antes de desembolsar el dinero que tan duramente te ganaste.
Pregunta nº 1: ¿Tengo ya tengo algo como esto?
No es necesario ni entrar al local. Parate frente a la vidriera del negocio que tiene el objeto de deseo y hacé un paneo imaginario de tu armario para ver si no sos dueña ya de algo que se asemeja a esta compra que está por salirte tan cara.
Pregunta nº 2: ¿Me encanta ir de compras o ¿soy adicto a la moda?
No te vamos a juzgar por tu debilidad fashionista, pero si te trata de una compra muy cara es necesario pensar si estás a dispuesta a resignar la compra de productos similares no importa qué tan barato sean o qué tan a la moda estén al menos durante un año.
Por ejemplo: cuando alguien compra un auto nuevo o una casa nueva, no compran un montón de casas más pequeñas, o autos más baratos unos meses más tarde, ¿no? Esa mentalidad debés usar para los artículos de moda. Si sos alguien que le encantan los zapatos, comprar un par muy caro que te resigne de seguir comprando por al menos una temporada no es una movida muy inteligente.
Pregunta nº 3: ¿Será este artículo causante de problemas para mí?
Si comprar ese par de botas de $1.500 que te fascinan va a provocar que tu factura de teléfono se venza o que no puedas afrontar los pagos de ese mes, entonces es una buena idea dejarlas de lado por ahora y comenzar a ahorrar un poco cada mes para comprarlas libre de culpa.
Pregunta nº 4: Si la etiqueta no existiera, ¿seguiría gustándome tanto?
Como amante de la moda, es un hecho que te guste portar algunas marcas con orgullo. Nada vergonzoso, hay marcas que se destacan por su diseño, trabajo y hasta por marketing, pero si estás comprando simplemente por una etiqueta y si te la imaginás sin ella creés que el artículo pierde su encanto, entonces es momento de olvidarlo.
Pregunta nº 5: Si Instagram y Facebook no existieran, ¿todavía lo querría?
Admitámoslo: mucha gente compra algo caro simplemente para que la otros sepan que lo tiene, parece extraño, pero pasa. ¿Está comprando porque realmente te encanta, o porque querés que otros sepan que lo tenés? ¿Disfrutarías de comprarte algo si no pudieses mostrarlo en las redes sociales? Si la respuesta es no, es posible que debas pensarlo un poco.
Pregunta nº 6: ¿Es una compra impulsiva?
El mundo de hoy es también repleto de promociones, ventas y ofertas. Si bien pueden ser súper útiles, también puede resultar muy peligroso para el comprador ocasional que cuando se despertó esta mañana, no tenía idea de lo que necesitaba o quería.
Es decir, si realmente querías ese jean carísimo y hoy lo ves con una rebaja del 30%, mandate. Pero si te ofrecen un descuento por un par de zapatos que ni siquiera te habías percatado de que existían y ni sabés si lo vas a usar, dejá que alguien más aproveche la oferta.
Pregunta nº 7: ¿Lo voy a usar seguido?
No hay nada de malo en darnos un gustito para ocasiones especiales, pero con las compras caras vale la pena calcular el denominando “costo por uso”, sobre todo si el elemento podría no encajar en tu estilo de vida.
Por ejemplo: ¿Sos una maestro jardinera que nunca llevar stilettos para trabajar? Es posible que no quieras pagar $2.000 por los Ricky Sarkany que viste en Internet. ¿Sos una secretaria en un estudio de abogados? Probablemente no vas a conseguir mucho uso de esa audaz campera de jean de marca. ¿Por qué gastar tu dinero duramente ganado en algo que simplemente se quedará en tu armario?
Pregunta nº 8: ¿Estoy comprando esto porque (la estrella del TV/cine/modelo/bloggera) lo tenía?
Cualquier adicto al estilo sabe que hay ciertas personalidades que simplemente la despuntan cada vez que son fotografiadas. Sin embargo, sólo porque viste a esa estrella o a tu blogger de moda favorita en ese saco de lana carísimo no es una gran razón para salir y derrochar tu dinero.
Recordá que muchas modelos y actrices obtienen sus outfits gratis para poder ser lucidos y obtener publicidad para la marca. Además, admitílo: son más ricos que nosotros y es su trabajo verse a la última moda con ropa de diseñador. Sí es mucho más sano basarte en algo que te gustó cómo le quedaba para buscar piezas similares a un precio menor.
Pregunta nº 9: ¿Puedo conseguirlo por menos?
“Camine, camine, camine” es el mejor tip que Lita de Lázzari nos pudo dejar. Al igual que con cualquier compra, vale la pena echarle un vistazo a los shppings, locales chicos y todas las tiendas de Internet para comparar precio y elegir el que más te convenga.
Pregunta n º10: ¿Es este artículo una tendencia de una sola temporada?
Seamos claros: no siempre compramos sabiendo que esto es súper clásico y que lo vas a usar para siempre y te va a quedar bien con todo. A veces nos damos el gustito de comprarnos algo que está a la moda si bien somos consientes de que tal vez el año que viene no se use más. Pero sí pensamos dejar caer una tonelada de tu sueldo en algo que es tan obviamente el artículo de temporada, es una tontería.
Lo más seguro es que la locura por esa prenda se vaya igual de rápido que como llegó y que al poco tiempo empieces a sentir el dolor del derroche.