La herencia: análisis y conclusiones
Luego del recorrido que explica cómo el modelo económico basado en incentivar el consumo, por la falta de dólares, quedó sin nafta en 2011 (1ra parte del informe )y desde ese año comenzó a caer la actividad y los indicadores en general empezaron a retroceder (2 parte -minería de datos), lo qu sigue son descripciones y análisis de algunos de los indicadores presentados.
2009. De un superavit de 3.69% en 2008, al año siguiente Argentina pasó a un rojo de 0,9%. Empezaba la era del déficit fiscal. Cristina Kirchner concluía su segundo año como jefe de Estado (2009) con entre el 29% y el 33% de pobreza (UCA) y con unos 70.000 trabajadores de la industria que habían recibido el telegrama de despidos, o cesantados (mucho más que los 40 mil de 2016), todo esto según cifras de la Unión Industrial Argentina. No fue tampoco un buen año para la economía mundial, que aún seguía con los coletazos de la crisis financiera desatada un año atrás por la burbuja inmobiliaria.
"Millones de argentinos que iban a quedarse sin jubilación, por aportes insuficientes, la están recibiendo. También 9,5 millones de hogares, sin distinción de origen social, pagan la electricidad a precio subsidiado. Ambos factores impulsaron el gasto público más que otros y se combinaron con la desaceleración del incremento de ingresos tributarios de 2009, crisis mundial mediante, para acabar con el superávit fiscal del que la Argentina se había enorgullecido tras salir de su crisis, entre 2003 y 2008", escribía el periodista Alejandro Rebossio para La Nación. A partir de ese momento, Argentina empezó a tener el crecimiento del gasto público más alto del mundo y dentro del gasto, desde 2009 se dispararon los subsidios a la energía:
2012. Primer déficit primario desde 1996. Sin posibilidad de colocar deuda, con la economía parada y con una presión tributaria en el límite, Argentina pasó de un superávit primario de 4.919,7 millones de pesos en 2011 a un déficit de 4.374,9 millones en 2012 (el Presupuesto de 2012 se aprobó con superavit de $11.542,7 millones). El gasto público (32,2%) superó a los ingresos (26,54%). Las pérdidas de las empresas públicas alcanzaban los 6.583 millones de pesos. Se utilizaron 9.486,8 millones del Banco Central, 17.447,2 millones de de Anses y 1.633 del PAMI . Y se destinó cerca de $1 cada $3 para al pago de subsidios (al sector energético, transporte, empresas públicas, programas educativos y otros). La industria perdió la misma cantidad de trabajadores que en 2016: Y a la vez, empezaba a crecer el empleo público. ¿Y la pobreza? 28,2% era la pobreza en el primer año de presidencia de Cristina Kirchner (2008), 29% en 2009, 26,2% en 2012 y otra vez 29%, en 2015. Hoy es 32,9%, todos datos del Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica.
Pobreza e indigencia. La medición tenida en cuenta para este dossier es la Universidad Católica de Argentina por la coherencia en la técnica de medición, como en los resultados obtenidos. Si bien el INDEC actual obtiene resultados con valores aproximdos a los del Observatorio de la Deuda Social, han sido muy manipulados en el último gobierno peronista. La conclusión es que desde hace unos 7 años, entre el 30 y 40% de la población argentina entre 15 y 29 años es pobre y en general, el indicador que más duele se ha mantenido en niveles del 30%.
2014. En agosto último, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, afirmó que la recesión económica "no es ni cerca de las peores" que ha tenido nuestro país y que "será más corta y menos profunda que la de 2014". Con datos del INDEC, Banco Central y ministerio de Trabajo, la siguiente infografía compara a la Argentina desde enero del 2014 hasta marzo del 2015 respecto de la Argentina de enero de 2016 hasta marzo del 2017.
Ver infografía que compara 15 meses del 2014/15 con los 15 meses de 2016/17.
Tarifazo. Ante la falta de inversiones para obras públicas que sostengan el transporte, las comunicaciones y sobre todo la energía, el gobierno anterior decidió compensar este déficit con las importaciones (como lo explica en detalle el informe El estado del Estado). Y en el caso de la energía, en la última década los subsidios destinados al gas y a la electricidad aumentaron en el país 49 veces: el Estado pasó de destinar a esas compensaciones de tarifa de luz y gas $ 3478 millones en 2005 a $ 170.275,8 millones en 2015, lo que representa un alza de 4795,8%.
También hubo un tarifazo en 2014. El 8 de abril de 2014, el diario español El País describía con claridad el cuadro completo de la situación energética y tarifaria de Argentina:
El Gobierno de la presidente peronista Cristina Fernández, viuda de Kirchner, ha decretado un tarifazo del 500% en la factura del gas para los consumidores particulares, más otra subida del 170% al 406% en la del agua potable. El golpe impacta en el bolsillo de ocho millones de ciudadanos y ha sido anunciado en el Boletín Oficial del Estado. La mala nueva ha sorprendido a toda Argentina, pues la disparada cifra del precio del fluido energético representa el doble del incremento que el 27 de marzo había anunciado la Casa Rosada: 284%, el cual ya era de escándalo. Si los usuarios quieren evitar y aliviar el tarifazo -llamado por el Gobierno "nuevo esquema de uso racional del gas"- deberán cocinar en menos tiempo y no calentar tanto sus casas. Quien reduzca su consumo un 20% con respecto a 2013 no pagará aumento y soló abonará la mitad el que ahorre del 5% a 20%.
El consumo familiar de gas, agua y electricidad ha estado subsidiado para todos los argentinos -sin distinción entre pobres o millonarios que podían pagar- desde 2003, cuando los Kirchner llegaron a la Casa Rosada, como una forma de estímulo económico después de que el Estado decretara su quiebra y el 'corralito' en 2001-2002. Pero ello dio pie a abusos por parte de algunos sectores acomodados que aprovecharon la ganga reconvirtiendo a gas butano sus coches de lujo y todoterrenos 4x4. O, si no, climatizaban a gas las piscinas al aire libre en sus mansiones de urbanizaciones privadas. Para la Presidenta Fernández, según twitteo días atrás, todo se trata de un acto de justicia y la subida de tres dígitos "no tiene nada que ver con un tarifazo".
Los jubilados y pensionados que cobren la mínima pensión, así como familiares pobres estarán liberados del aumento. Curiosamente, el país posee el yacimiento de Vaca Muerta, la tercera mayor reserva mundial de gas, según registros oficiales de los Estados Unidos. Pero para extraerlo de las entrañas de la tierra son necesarias inversiones por el menos 25.000 millones de euros, que ahora Argentina no dispone.
El tarifazo de 2014 no prosperó porque la ciudadanía optó por continuar con los subsidios, pese a que muchos hicieron el esfuerzo y se vieron beneficiados con los descuentos por ahorrar.
Energía eléctrica autogenerada. Es la gran deuda de infraestructura que dejó el último gobierno peronista. Aquí, analizando cada trimestre desde 2010, el primero de este año fue el segundo mejor de todos, aunque el mejor trimestre ha sido el comprendido entre enero y marzo de 2015. Lo cierto es que han disminuido los cortes de luz, sobre todo en Buenos Aires, y la energía es un asunto que llevará tiempo resolver. Hay que recordar que gran parte de este problema deriva de una política energética que apostó a ganar dinero con la exportación de crudo que a ampliar la capacidad instalada, refinar y exportar el combustible fue la pérdida del autoabastecimiento de energía y el incremento paulatino de subsidios para importar este recursos a partir de 2010, es decir, en la segunda presidencia de Cristina Kirchner.
Ya en 2009, el subsidio a la energía contribuyó a que Argentina pasara del superavit al déficit. "Millones de argentinos que iban a quedarse sin jubilación, por aportes insuficientes, la están recibiendo. También 9,5 millones de hogares, sin distinción de origen social, pagan la electricidad a precio subsidiado. Ambos factores impulsaron el gasto público más que otros y se combinaron con la desaceleración del incremento de ingresos tributarios de 2009, crisis mundial mediante, para acabar con el superávit fiscal del que la Argentina se había enorgullecido tras salir de su crisis, entre 2003 y 2008", escribía (en 2009) el periodista Alejandro Rebossio para La Nación. A partir de ese momento. El dato es clave por que a partir de ese momento Argentina empezó a tener el crecimiento del gasto público más alto del mundo y dentro del gasto, desde 2009 se dispararon los subsidios a la energía.
Paros nacionales durante ese año. Hubo dos: el 10 de abril y el 28 de agosto. Los líderes visibles fueron Hugo Moyano y Luis Barrionuevo. Los principales reclamos fueron: modificación del impuesto a las Ganancias sobre los sueldos, universalización de las asignaciones familiares, la multimillonaria deuda del Estado con las obras sociales sindicales, aumento de emergencia para los jubilados y políticas concretas contra la inflación y la inseguridad.
2015. En mayo de ese año, aún sin saber si el próximo presidente sería Macri o Scioli, el ex directivo del FMI, Claudio Loser, afirmaba que el gobierno kirchnerista había creído en la idea de que un poco más de gastos que de ingresos ayudará a la economía, sin afectar seriamente las finanzas públicas. Y es triste que el próximo gobierno tenga que pagar las facturas, como también sería igualmente triste si el culpable no paga por su mala gestión.
Más de 80 indicadores que comparan la Argentina que recibió Cristina Kirchner en diciembre de 2007 con el país que dejó en diciembre de 2015 (clic en la imagen para el interactivo):
Desde el traspaso hasta diciembre de 2016. El siguiente video muestra el momento del cambio de gobierno y una síntesis rápida del primer año de Macri, con algunos datos relevantes, como el reconocimiento de despidos de más de 100 mil empleados públicos, por un lado, y el grave atraso en la infraestructura energética, que derivaría en los tarifazos. Y luego, una línea de tiempo con las acciones más importantes en el primer año de Cambiemos:
Inversiones extranjeras. En marzo último, el INDEC publicó el informe técnico de las Cuentas Internacionales. Allí destaca una fuerte reducción en el ítem Inversión Extranjera Directa en Argentina (en verde): de 11.759 millones a fines de 2015 a 5.745 millones a fines de 2016.
Sin embargo, esto no significa que la inversión extranjera cayó considerablemente en 2016. Hay un trasfondo. La realidad es que en 2014 se redujo 41% y se ubicó en u$s 6612 millones, el nivel más bajo desde 2009 (que fue 4.017 millones de dólares). Y los 11.759 de 2015 se debe a que se contabilizó en las cifras de 2014 la nacionalización del 51 por ciento de YPF, realizada en 2012.
Teniendo en cuenta estas cifras, la realidad es que las inversiones extranjeras se encuentran estacadas desde 2014.
Exportaciones. INDEC dio a conocer el último documento de "Origen provincial de las exportaciones", con datos de hasta diciembre de 2016. El total de las exportaciones de ese año alcanzó 57.733 millones de dólares y representó un 1,7% más respecto de 2015. Si bien en esto un dato positivo para la gestión de Macri, la situación era mejor en 2011, 2012 y 2013. En todo caso lo que se destaca es que el gobierno de Cristina Kirchner arrancó bien pero luego fue retrocediendo en este ítem.
En Mendoza hubo una caída de 1% en las exportaciones en 2016 respecto de 2015:
Inflación. En el primer año de Macri fue mayor a la de cada año de la presidencia de Cristina Kirchner, aunque las diferencias son estrechas, como por ejemplo el 40,3% de 2016 contra el 38,53% de 2014. Y respecto de 2015 (29,9%) la diferencia es de más de 10 puntos. Sin embargo, si se analiza mes por mes, se advierte lo siguiente: durante el gobierno K la inflación fue de menor a mayor, salvo en 2015, en el caso de Macri -salvo algunas excepciones- es al revés, es decir, la inflación tiende a bajar.
Para este informe se consideró el IPC Congreso, ya que con el cambio de gobierno, las diferencias entre el INDEC de Guillermo Moreno con el actual en las mediciones de pobreza, desempleo e inflación son enormes y pueden resultar confusos para el tipo de análisis de este informe. Vale aclarar que los números del INDEC actual en inflación son acordes al del IPC Congreso, como también, en lo que hace a la pobreza, a la medición que realiza el Observatorio de Deuda Social de la Universidad Católica Argentina.
Consumo. Teniendo en cuenta que los precios aumentaron 40,3% en 2016, las ventas en los supermercados fueron 26,2% más ($ 290.699,3 millones) que en 2015 ($ 230.259,8 millones). Y en lo que hace a ventas de electrodomésticos y artículos del hogar, los últimos datos son del tercer trimestre de 2016 e indica que se recaudó un 10% más ($ 16.296,2) que en tercer trimestre de 2015 ($ 14.820,6 millones). Sin embargo en el consumo -que fue una de las apuestas del gobierno anterior- es donde más se siente la crisis actual: comparando diciembre de 2016 respecto del mismo mes de 2015, el Estimador Mensual de Actividad Económica marca una leve retroceso, que es sólo una parte del panorama, ya que el universo que constituyen las pequeñas y medianas empresas, la caída del consumo interno afecta al sector. Así lo describe la Asamblea de Pequeños y Medianos Productores (APYME) en un comunicado del 4 de enero último:
"El 2016 terminó con un saldo catastrófico para la actividad económica. Según cifras del INDEC, el PIB cayó en el tercer trimestre un 3,8%. Esta caída se relaciona directamente con la disminución del consumo privado y una pérdida de más de un 10 % promedio del poder adquisitivo, que es mucho más acentuada para los sectores de ingresos medios y bajos en un contexto de masiva pérdida de puestos de trabajo y suspensiones".
La construcción. Las dos siguientes imágenes muestran la evolución de los puestos de trabajo en este importante sector.
Industria. La actividad en febrero de 2017 presentó una caída de 6,0% con respecto al mismo mes del año 2016 y desde hace años no mejora. En el primer bimestre de 2017, el Estimador Mensual Industrial bajó 3,5% con respecto al mismo período de 2016. Se registraron caídas en: la industria textil (-16,8%), la edición e impresión (-9,5%), las industrias metálicas básicas (-9,4%), los productos minerales no metálicos (-6,8%), el bloque de papel y cartón (-5,9%) la industria del tabaco (-5,6%), la metalmecánica excluida la industria automotriz (-5,1%), la refinación del petróleo (-4,6%), los productos de caucho y plástico (-4,3%), la industria alimenticia (-3,1%) y la industria química (-1,8%). Asimismo, la industria automotriz presentó un crecimiento del 11%.
Empleo y despidos. El presidente Macri dijo en la mesa de Mirtha que la caída del empleo privado era sostenida desde 2011 y que en octubre de 2016 cambió la tendencia y empezó a crecer. Pero esto no es parejo en todos los sectores. De hecho que en enero último, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) denunciaba unos 64 despidos al día. Los números oficiales dicen que la tasa de despidos en los primeros meses de 2017 es 0,7, muy por debajo de los valores de otros trimestres comprendidos entre 2010 y el actual año. Aunque el dato lo da la tasa de empleo, en el que los valores de los años 2011 y 2012 son más elevados que los de 2016 y 2017. Es decir, el empleo privado fue perdiendo en los últimos años de Cristina Kirchner y los signos de recuperación, según este indicador, son leves. En cambio, la tasa de actividad (población económicamente activa) los números del 2016 son mejores que los del 2015. Pero, al igual que la tasa de empleo, los valores máximos son de 2011, 2012 y 2013. Esto quiere decir, en resumen, que en los últimos años del gobierno de Cristina Kirchner no sólo creció el desempleo, sino también bajó el número de argentinos que decidieron buscar trabajo. Y esto no es un dato menor: si bien Mendoza recibió la buena noticia de la baja del desempleo (de 4,2 a 3,3%), los datos de la tasa de actividad y tasa de empleo muestran la otra parte del panorama: por un lado, 1.000 trabajadores se convirtieron en desocupados entre septiembre y diciembre último, y por otro, unos 5 mil dejaron de buscar trabajo.
El siguiente interactivo es un mapa argentino que relaciona índices de pobreza, empleo, desempleo y del porcentaje de la población que no terminó el secundario y los que tienen un título terciario o universitario. En el caso de la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, se ve una visible relación de egresados con título terciario o universitario con bajos niveles de pobreza. Si bien esto no es una constante, se puede llegar a apreciar que en los casos en el que la tasa de empleo y la de egresados de terciarios y universitarios es elevada, la desocupación es baja, no así la pobreza, ya que en este último caso incide el valor del salario medio de cada provincia:
Conflictos con paro, piquetes y cortes de ruta. El último informe del Ministerio de Trabajo afirma que en 2016 la cantidad de conflictos con paro registró un leve incremento con respecto al año 2015 pero se mantuvo en niveles similares en relación con el 2014: se registraron 482 conflictos laborales con paro que involucraron 505 mil huelguistas y alrededor de 1 millón de jornadas individuales no trabajadas.
En cuanto a los piquetes, un relevo de la consultora Diagnóstico Político indica que 2016, el primer año de gobierno de Macri, fue el segundo año con más piquetes de 2009 a la fecha. El año 2014 se mantiene como el período récord, con 6.805 bloqueos. En total, en los últimos ocho años hubo 39.576 piquetes en Argentina.
En la primera quincena de marzo de 2017, en la ciudad de Buenos Aires, el lugar con más paros en Argentina, hubo 62 piquetes, contra 17 interrupciones registradas en enero y 14 en febrero. A nivel país, según un trabajo de La Nación Data, en Argentina fueron 516 los piquetes en marzo contra 596 (marzo de 2016), 557 (marzo de 2015) y 658 (marzo de 2014).
Un análisis hecho por Nueva Mayoría, la consultora de Rosendo Fraga, lanza un datos interesantes: entre 1997 y 2016 hubo 22.139 cortes de rutas y vías públicas como expresión de protesta social en todo el país, lo que da un promedio de 1165,2 por año. El fenómeno irrumpe en el segundo gobierno de Menem como expresión de protesta de los desempleados estructurales, pero en el gobierno de De la Rúa se extiende a los llamados "movimientos sociales" y al Gran Buenos Aires. La crisis de 2002 potencia el fenómeno, que con la llegada de Néstor Kirchner al poder comienza a decrecer, pero se va extendiendo al mismo tiempo a diversos sectores sociales. Y desde 2008 el fenómeno ha ido decreciendo, al aumentar el gobierno kirchnerista su política de contención social.
En cuanto a los conflictos laborales, Nueva Mayoría concluye que hubo menos conflictos laborales en los gobiernos peronistas y más conflictos laborales en los no peronistas. Esto contribuye a la idea de quienes sostienen que los gremios son más flexibles con los gobiernos peronistas que con los radicales o de la alianza Cambiemos.
Entre el 1 de enero de 1980 y la misma fecha de 2016, es decir a lo largo de 36 años, han tenido lugar 15.001 conflictos laborales, lo que da un promedio de 416,69 por año. El año 1997, en el cual la economía se recuperó tras la crisis de 1995, marca la mínima conflictividad laboral del período con 125 casos. Le sigue 1982 con sólo 131, lo cual se explica porque fue el año de la guerra de Malvinas. El tercer año con menor conflictividad laboral es 2003 con sólo 142: es el año de transición entre el gobierno de Duhalde y el de Kirchner, cuando tuvo lugar el máximo de pobreza y desempleo por la crisis desatada a fines de 2001, situación que contuvo los reclamos sindicales. En el otro extremo se ubica 1988, que ostenta el máximo anual con 949 conflictos laborales en marco del inicio de la crisis económica que termina con la salida anticipada de Alfonsín al año siguiente.
El trienio que conforma el final del gobierno de Alfonsín y el comienzo del de Menem registra la máxima conflictividad laboral a lo largo de tres décadas y media
Continúa el análisis así: en el kirchnerismo analizado como proceso de conjunto sus 12 años y medio de gobierno la conflictividad se fue reduciendo a medida que la economía fue decreciendo. Con las altas tasas de crecimiento del gobierno de Néstor Kirchner (2003-2007) se registran 824 conflictos laborales en 2005. En el primer gobierno de Cristina (2008-2011), la conflictividad laboral está en el promedio del periodo largo, pero está por debajo del mismo en su segundo gobierno.
Si tomamos el segundo mandato de Cristina, en enero de 2012 se registraron 23 conflictos; en el mismo mes del año siguiente 16; en enero de 2014 hubo 31 y en el mismo mes de 2016, sólo 12. En este marco, la conflictividad registrada en el primer mes completo de Macri es la más alta que ha tenido lugar en el último lustro. Los despidos en la administración pública han sido la causa principal de este incremento .
Conclusiones
La herencia existió. Los datos lo confirman. No hay vueltas con eso. Y la experiencia de la realidad de los que se recuperaron y salieron adelante (por cierto, el caso de Japón es un extremo, pero sirve para ejemplificar los tiempos que lleva reconstruir una nación, como lo fue en ese caso, entre 1945 y 1950), La discusión apunta ahora a lo que hay que esperar para que país se recupere. "¡No me vengan con la herencia: ya pasaron 15 meses y hay gente que se está muriendo de hambre!", dijo esta maaana el actor Raúl Rizzo en un programa en el Canal América. La incertidumbre es cuánto tiempo de recuperación en la producción, comercio y actividad en general le corresponde a cada sector, ya que esto no se está dando por igual. Y sobre todo el asalariado común, que hasta fin de año estará cobrando lo mismo si ya arregló en paritarias el gremio del sector al que pertenece, la falta de certeza para saber, en definitiva (así baje la inflación, como proyecta el Gobierno), si con sus ingresos actuales podrá seguir -en la medida de lo posible- sosteniéndose y cuál es, en definitiva, el escenario que se viene para evaluar en qué condiciones está para concretar su proyecto de vida.
Por último, un dato no menor: ¿cómo reactivar la economía si la mitad no termina el secundario en término y forma? No es fácil para quien no terminó el secundario lograr un trabajo en blanco, bien pago y a largo plazo.
¿Está en la mente del inversor que piensa instalar un emprendimiento en el país darle trabajo a alguien que no terminó el secundario?
Y mientras esto ocurre hay sectores, como el de la informática, con unos 7.000 mil puestos de trabajo a la espera de que sean ocupados.