¿Pagarías 200.000 dólares por estos SUV que solían ser Ford y Toyota?
Dentro del universo de modificaciones de vehículos, que es muy variado y nutrido sobre todo en países como Estados Unidos, existe una compañía que va más allá y es conocida por crear vehículos realmente imponentes.
-
Te puede interesar
Ford Mustang GTD Competition: récord histórico de 6:40 en Nürburgring
Se denomina Hardman, tiene su sede en la ciudad de Los Ángeles y recientemente presentó sus últimas creaciones, que están desarrolladas sobre la base de dos modelos muy conocidos en Estados Unidos: uno es la pick-up Ford F-150 y otro es el Toyota 4Runner. Los dos casos son una muestra de la creatividad y habilidad que suelen tener esta clase de empresas, al punto de que a simple vista ninguno de los vehículos luce como el modelo del cual tomaron la base inicialmente.
-
Te puede interesar
Nuevo Nissan Micra eléctrico 2026: autonomía, versiones y precio en España
En el caso de la Ford, se denomina Hardman Label y es un claro ejemplo de cómo se puede transformar un camión en un SUV todoterreno. Este vehículo cuenta con una suspensión personalizada que le permite desplazarse por terrenos difíciles con facilidad.
Además, en el interior incluye elementos como una televisión de 32 pulgadas, un sistema de audio de marca Revel, asientos reclinables tapizados de cuero y apoyapiés y también detalles en madera por todo el habitáculo.
Otro SUV modificado presentado sobre un Toyota 4Runner se llama Hardman G-Mac y presenta un aspecto un tanto menos ambicioso, aunque por eso no deja de llamar la atención, sobre todo por el color dorado que exhibe la carrocería. A su vez, este modelo tiene una curiosa combinación de piezas, ya que en la parte trasera se distinguen luces de un GMC Yukon.
En el caso del G-Mac no hay alternación en el diseño de la carrocería, ni tampoco en el interior, donde conserva los asientos. De todas maneras, hay un sello distintivo en la terminación de los tapizados y los revestimientos de las puertas, que presentan un cuero acolchado y algunas inserciones de madera, Alcantara y gamuza, que sin dudas realzan la imagen del interior.
Con respecto al apartado mecánico, en el caso del G-Mac conserva el motor V6 4.0 de 270 HP, acoplado a una transmisión automática de cinco velocidades. No obstante, el peso se vio alterado lógicamente por todas las modificaciones, llegando a casi 3 mil kilos, unos 540 más que en una 4Runner convencional.
Por el lado de la Ford, con un peso de bestiales 3.515 kilos, el Label monta un motor EcoBoost 3.5 V6 de 375 HP que se combina a una caja de cambios automática de diez velocidades. Por supuesto que todos los agregados de la carrocería y el interior tienen su impacto en el peso final del SUV.
Por su parte, la marca pretende comercializar estos SUV modificados por un precio que arranca en 150.000 dólares para el G-Mac, mientras que el Label asciende a casi 200.000 dólares, seguramente debido a la mayor cantidad de modificaciones y agregados.