Jeep Renegade se consolida como el rey de los SUV chicos
Con más de 6.900 unidades vendidas en lo que va del año, el Jeep Renegade se coronó el SUV chico (y de cualquier otro tamaño) más elegido por los argentinos.
Desde su lanzamiento en el 2016, el Renegade se destacó por ser el primer vehículo de la marca de las siete ranuras en el segmento B (chico) de los SUV, ampliando la línea de productos de la marca, pero manteniéndose fiel al estilo de vida aventurero que la identifica por más que la gran mayoría de los Renegade vendidos son 4x2.
Con un diseño 100% Jeep, logró cautivar al público y consolidándose en referente indiscutido de la categoría, una de las más peleadas del mercado automotriz en general.
Las cualidades del vehículo, según Jeep, son las siguientes: “El Renegade ofrece una combinación única: tamaño compacto para el tránsito urbano; buen desempeño off-road; diseño con personalidad; cabina espaciosa, práctica y refinada; óptimo comportamiento dinámico en el camino; una transmisión manual y una automática –la primera de nueve marchas del segmento-; dos motores confiables y reconocidos, y una amplia lista de equipamiento de confort, seguridad y tecnología”.
La gama completa está compuesta por un total de tres versiones, y distintos niveles de equipamiento: Sport con una motorización nafta 1.8L E.torQ Evo que eroga una potencia de 130 cv y 182 Nm y con dos tipos de transmisión diferentes: manual o automática de 6 velocidades con tracción 4x2; la gama se completa con la versión Trailhawk, que posee una motorización 2.0L turbodiésel de 170cv y transmisión automática de 9 marchas con tracción 4x4 Jeep Active Drive Low.
Sin dudas el Jeep Renegade enamoró desde un primer momento, pero esa sensación inicial se fue confirmando a través del tiempo. Su diseño súper particular, su calidad, terminaciones y nivel de fabricación hicieron lo propio. Incluso disimularon lo justo del motor 1.8 litros de las versiones entrada de gama.
Es inminente la renovación del pequeño de Jeep, por lo que se esperan no muchos cambios en el ADN general ni en el diseño, pero sí en las motorizaciones para que el modelo no sólo se imponga entre los que buscan una “camioneta” para transitar por la ciudad.