Las lesiones más comunes al salir a correr: como evitarlas

La mayor parte de las lesiones en los corredores se producen por pequeños accidentes e imprudencias, te contamos como evitarlas

Redacción LAP

Salir a correr es una de las actividades favoritas entre los deportistas amateur, porque apenas requiere logística, más allá de unas zapatillas y ropa cómoda, mientras los beneficios obtenidos tanto física como mentalmente, se notan en seguida.

Sin embargo, este auge del running, que se nota incluso en los meses más calurosos del año, hace que muchos practique esta disciplina sin que su organismo esté completamente preparado para ello, sobre todo en fines de semana o vacaciones, consiguiendo que lleguen las tan temidas lesiones.

Las lesiones provocadas al correr sin apenas preparación son las más comunes registradas en esta época del año.

Correr sin haber realizado una preparación previa puede acarrerar algunos problemas físicos, como contracturas musculares, esguinces, rotura de fibras, tendinitis, calambres… La lista es larga, pero la mayor parte de estas lesiones o dolencias son producidas directamente por las imprudencias al correr o por pequeños accidentes sufridos por el corredor aficionado.

Lesiones al correr

Recientes estudios dicen que, son los hombres mayores de 35 años los que más se lesionan en plena carrera, y las lesiones más comunes suelen localizarse en piernas, rodillas y pies, siendo estas tendinitis y lesiones musculares, por encima de otras como esguinces o fisura de huesos.

Para evitar lesionarse en la primera salida a correr, conviene ir poco a poco. Ritmo y distancia deben ir de menos a más, combinando carrera ligera con caminar rápido. Antes de comenzar, hay que calentar con ejercicios ligeros y estirar los músculos. Elegir un terreno blanco para correr las primeras semanas ayuda, también hidratarse e ir variando de actividad, para no aburrirnos y para evitar impactos no solo en nuestros músculos, sino también en nuestro sistema cardiovascular.

Pero, si aún así, nos lesionamos en nuestras primeras salidas a correr, lo fundamental es cuidarlas desde el primer momento para que pueden curarse cuanto antes, y no se repitan. El primer paso es acudir a un profesional sanitario, a nuestro médico de familia o profesional.

Adicionalmente, debe tenerse muy en cuenta en que época del año se comienza y desarrolla la actividad. El calor intenso o bajas temperaturas, pueden causar daños adicionales si uno no esta preparado en consecuencia para esos climas, y de los cuales oportunamente hablamos en LAP.

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