La semilla que debes plantar ahora en el jardín para cosechar en primavera
Estas son las hortalizas ideales para sembrar en invierno en el jardín y aprovechar al máximo la huerta en los primeros días de primavera.
No te olvides de plantar estas semillas en tu jardín. Foto: Shutterstock
Aunque el invierno puede parecer una temporada complicada para la huerta y el jardín, es en realidad un gran momento para planificar y comenzar a sembrar algunas hortalizas. Las semillas de ciclo corto son perfectas para esta época del año, ya que se adaptan bien al frío y tienen un crecimiento veloz y sencillo.
Tanto la rúcula como la lechuga son cultivos que pueden sembrarse durante todo el año, pero si las plantás ahora, llegarán en su mejor momento justo para la primavera. Son de las más agradecidas del jardín: en tan solo dos o tres meses podés cosecharlas y disfrutar de sus hojas frescas, ideales para ensaladas y comidas livianas.
Para quienes no tienen tanta paciencia y quieren ver resultados rápidos, el rabanito es la estrella del invierno. Esta planta crece en apenas 30 días y no necesita muchos cuidados, además de adaptarse muy bien a las temperaturas más frías. Es ideal para huertas urbanas o macetas, y su sabor picante le da un toque especial a cualquier plato.
-
Te puede interesar
Convertí tu jardín en un paseo de colibríes con estas plantas ideales
Acelga y espinaca: las aliadas del otoño-invierno en el jardín
La acelga y la espinaca son otras opciones muy recomendables para plantar en esta época. Estas verduras de hoja crecen sin problemas en climas fríos y, al igual que las anteriores, no requieren demasiado espacio. Incluso en balcones o patios con macetas se pueden obtener excelentes resultados si se les da un mínimo de atención.
Consejos para cuidar la huerta en invierno
Si bien estas hortalizas se desarrollan bien en temperaturas bajas, hay que tener en cuenta algunos cuidados básicos para que la huerta prospere. Es importante controlar el riego, evitando el exceso de agua que puede pudrir las raíces. También es fundamental mantener el suelo aireado, libre de malezas y enriquecido con abono orgánico o compost, que ayuda a mejorar la tierra y proteger las plantas.