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La planta que florece dos veces y cambia por completo el aspecto de tu jardín

Con cuidados sencillos, hay una planta capaz de florecer dos veces por temporada y seguir embelleciendo el jardín incluso en días fríos.


Hay flores que aparecen, brillan por un tiempo y después se van. Pero también están aquellas plantas que parecen tener una segunda oportunidad. Las hortensias reflorecientes pertenecen a ese grupo especial: no solo llenan el jardín de color en primavera, sino que regresan con otra tanda de flores hacia fines del verano o en pleno otoño.

A diferencia de las hortensias comunes, estas variedades fueron desarrolladas especialmente para florecer dos veces al año. Series como Endless Summer o BloomStruck son algunas de las más conocidas. Su particularidad es que, si reciben los cuidados adecuados, sorprenden con una segunda floración que transforma por completo la imagen del jardín cuando menos se espera.

Con este truco casero tendrás hortensias con flores todo el año Foto: Shutterstock
Con este truco casero tendrás hortensias con flores todo el año Foto: Shutterstock

El momento justo para la poda, sin apurarse ni demorarse

Una de las claves para que esto suceda está en la poda. Pero no se trata de un corte drástico ni de podar por podar. En este caso, hay que observar bien a la planta. Cuando la primera floración empieza a apagarse, el paso siguiente es retirar las flores secas, pero con precisión. Se cortan justo debajo de la cabeza floral, por encima del primer par de hojas que se vean sanas.

Lo importante es hacerlo apenas las flores se marchitan, para que la planta tenga tiempo de prepararse para la próxima. Eso sí: después de agosto ya no conviene seguir podando. En ese momento del año, la hortensia entra en una etapa de descanso, y molestarlas puede alterar su ciclo natural y debilitar la floración del año siguiente.

No todas las hortensias responden igual a la poda. En muchas, cortar las flores secas no estimula una nueva floración, sino que es más bien una cuestión estética. Pero en las reflorecientes, este paso puede marcar la diferencia.

Ni demasiado sol ni sombra total: encontrar su lugar ideal

Tan importante como la poda es elegir el rincón correcto del jardín. Las hortensias reflorecientes no toleran muchas horas de sol fuerte, pero tampoco se llevan bien con la sombra completa. El equilibrio está en ubicarlas donde reciban luz suave a la mañana y sombra parcial durante la tarde.

Además, el suelo tiene que estar bien preparado. Debe ser rico en materia orgánica, con buen drenaje y mantenerse húmedo, pero sin formar charcos. Si el riego es constante, pero medido, la planta se mantiene sana y con energía suficiente para florecer dos veces.

Una de las dudas más comunes es si estas hortensias funcionan en zonas donde el invierno se hace sentir. La respuesta es sí, aunque con algunos cuidados extra. Durante los meses fríos conviene proteger la base de la planta con mantillo vegetal o mulch. También es recomendable que estén en lugares del jardín resguardados del viento directo y del hielo.

En esos momentos, hay que evitar regar en exceso y suspender cualquier tipo de fertilizante desde fines de julio. A veces, aunque la segunda floración no sea tan abundante como la primera, estas hortensias iguales conservan un encanto especial: las flores se secan y cambian de color, creando un efecto decorativo que se mantiene hasta el invierno.

Tus hortensias estallarán de flores con este efectivo abono casero Foto: Shutterstock
Tus hortensias estallarán de flores con este efectivo abono casero Foto: Shutterstock

Estas plantas también pueden florecer en climas fríos

Para quienes buscan que su jardín siga colorido por más tiempo, algunos gestos pueden marcar la diferencia. El estrés de la planta es algo a evitar: nada de sol fuerte durante muchas horas ni sequías prolongadas. Regarla con regularidad, sin exagerar, ayuda a que se mantenga firme y con buen aspecto.

También hay que tener en cuenta el fertilizante: a partir de agosto, lo ideal es dejar de aplicarlo, especialmente si contiene mucho nitrógeno. Algunas variedades, como las paniculadas o las de hoja de roble, también sorprenden con un cambio de color en sus flores después de florecer: pasan del blanco a tonos rosados, rojizos o verdes, según el caso.

Saber cuándo una hortensia terminó su floración no siempre es fácil. A veces, simplemente dejan de aparecer brotes nuevos y el color de las flores se vuelve más opaco. Aun así, muchas veces conviene dejar esas flores secas en la planta: mantienen una belleza distinta, más serena, que le da al jardín un aire nostálgico hasta que vuelva la próxima primavera.